Por: José Gabriel Giratá Pico/ Finalizó la Semana Santa con puente festivo además, por eso la fe también estaba puesta en el aumento del turismo en Santander y más aún, cuando se tenía la expectativa de su recuperación, luego de que en la Semana Santa del año pasado se registrara la tasa de ocupación hotelera más baja de los últimos años en el departamento, con un 49,27% según cifras de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco).
El ‘viacrucis’ del turismo en 2023 fue atribuido a la carga impositiva del IVA al sector incluido en la Reforma Tributaria, así como a la crisis de las aerolíneas que aumentó el costo de los tiquetes aéreos, por lo que se esperaba para este año una recuperación, así fuera inferior a la 2022, el año con la mejor tasa de ocupación en siete años, que estuvo en un 65,73% (Cotelco, 2024).
Por ello, la proyección del Sistema de Información Hotelero (SIH) de Cotelco para Santander en esta semana mayor se trazó entre un 58 y 63%, al considerarla también una temporada vacacional importante y en tiempos de reactivación económica. Habrá que confrontar esa expectativa con la realidad de las cifras!
Por otra parte, según un sondeo realizado por Anato para conocer la intensión de compra y los lugares que están atrayendo más a las personas, en la que consultó a las agencias de viajes, sobre el comportamiento que ha tenido la comercialización de los productos y servicios turísticos, estimó que sus ventas habrían crecido en promedio un 19% para esta Semana Santa en el país.
Este sondeo destacó que los lugares tradicionales siguen siendo los más demandados por los turistas, pero resaltó nuevos destinos de interés como Norcasia (Caldas), Pradera (Valle), Casanare (Yopal), Guaviare y Chigorodó (Antioquia), atraídos por su oferta de turismo de naturaleza, aventura, gastronomía, cultura, patrimonio, turismo sostenible, rural y comunitario.
Lo que mengua un poco las expectativas en Santander, es que pese a que en nuestro departamento se pueden hacer todo ese tipo de turismo, que existen muy buenas y reconocidas agencias de viaje con planes extraordinarios y que se han dado esfuerzos públicos y privados en su promoción, ningún pueblo santandereano, apareció en la tendencia viajera de los nuevos destinos para esta Semana Santa en el país. Lo que también habrá que confrontarlo con las cifras que nos entreguen al respecto, luego de esta primera temporada de vacaciones.
Y, aunque aún no se conocen las cifras reales del número de turistas, los destinos más visitados, los planes, el tipo de actividad turística y la ocupación hotelera en el departamento, al consultar para esta columna informalmente a algunos empresarios del sector, consideran que aún no ha resucitado el turismo en Santander, y que aunque se ha avanzando y hay experiencias muy significativas es evidente que se debe enfocar muy bien los esfuerzos públicos y privados para volver a posicionar a Santander en la ‘Meca’ del turismo nacional e internacional.
Y justo, este domingo de resurrección, la redacción de “Especiales Semana”, puso en su titular “Santander, una región que se la juega por el turismo para alcanzar la autonomía presupuestal”, por lo que vale la pena leer y seguir reflexionando en esta semana de Pascua, si los esfuerzos que quieren aunar la gobernación y la alcaldía de Bucaramanga para impulsar este sector alrededor de “los Paisajes, la Gastronomía y los Parques” son los protagonistas de la oferta para atraer a los viajeros nacionales e internacionales y qué otros ingredientes pudieran adicionarse a este esfuerzo de resucitar el turismo y constituir “la Ecopetrol del turismo” en Santander.
En este especial, nuestro gobernador, el general (r) Juvenal Díaz Mateus, está convencido que cada uno de los 87 municipios de Santander tiene algo que ofrecerles a los visitantes y que por ello le apuesta a la creación de una empresa para gerenciar el turismo de la región, en la que ya plantea quienes pudieran ser los socios estratégicos y lo que se necesita para consolidar esta idea.
Así que tendré que darle continuidad a esta columna para resolver los dos preguntas que aún quedan sin respuesta, la primera: ¿Resucitó el turismo en Santander, a la luz de las cifras que nos estreguen de esta Semana Santa? Y la segunda: ¿Con el turismo, Santander podría alcanzar su autonomía presupuestal? A propósito de la gran apuesta del señor Gobernador.
Así que, desde ya, los invito a estar pendiente de la segunda parte de esta columna.
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*Exalcalde de Encino. Conductor del Programa de José Gabriel de Corrillos.
Excelente y oportuna columna. Estuve en estos días de la Semana Mayor recorriendo algunos lugares de mi Santander y tengo las siguientes opiniones:
Al pasar por la represa de Topocoro, el panorama es absolutamente apocalíptico. Un espejo de agua reducido a niveles extremos. Las fuentes secundarias que lo alimentan se ven secas y entre tanto, pulula el mismo desorden de siempre, con ofertas de recorridos en lancha sin control alguno, sin muelles, sin orden, sin una infraestructura de servicios de seguridad para atender situaciones que se deriven en el recorrido.
En Barichara, un pueblo lleno hasta las banderas, que de verdad no provoca ni sacar la cámara pues no hay lugar donde no aparezca un vehículo parqueado que afea el panorama; con el agravante que esta población flotante ha obligado a tomar medidas de emergencia sanitaria, para atender la escasez de agua para surtir el acueducto local.
En San Gil, se mantiene la misma ley del rebusque extremo para ofrecer las tales experiencia de canotaje en las contaminadas aguas del Fonce, que sigue siendo la cloaca de decenas de hoteles ubicados entre San Sil y Charalá, amén de los pueblo de esta ruta. Vergonzante que ni siquiera las mismas oficinas donde funciona la CAS, autoridad ambiental, tenga un sistema de tratamiento de aguas servidas y todas las miserias de sus empleados vayan directico al río.
Ya en el área metropolitana, la celebración de los actos sacros de fama regional en Piedecuesta y Girón, todo un plato servido para los carteristas, un caos absoluto en las calles y en fin, cero planeación en materia de turismo.
Oscuro y que bien por el columnista que haya puesto los puntos sobre las íes porque si lo que se pretende es hacer del turismo el eje de la fuerza de desarrollo económico de Santander, es necesario y urgente ponerle el ojo a estos temas álgidos.