Por: Pablo Arteaga/ Han pasado varios meses desde que inició la emergencia sanitaria en nuestro país y por ende no ha sido fácil para la población tener que acomodarse -de hecho, pocos lo han logrado- a tener una vida medio normal, sin embargo, hay quienes se han sentado detenidamente a analizar como un virus ha transformado nuestro entorno y tradiciones.
Pese que el gobierno ha trabajado en garantizar en mediana proporción la salud, la estabilidad económica familiar, el poder contrarrestar los efectos que conllevan el adoptar medidas de aislamiento, realizando una cantidad de reformas y entregado ayudas; la población ha evidenciado que poco o nada de estos auxilios son suficientes para lograr tal fin, e incluso ha habido personas que han criticado los procesos para bien o para mal, hasta tal punto que unas han asegurado que son acertadas y otras que son totalmente irresponsables.
Lo cierto es que el gobierno ha abierto una puerta muy grande para la manipulación del presupuesto nacional, con supuestas proyecciones inequívocas afectando el erario público y el futuro del país.
El Estado colombiano ha pretendido copiar las medidas tomadas por otros países como, China, España, Francia e inclusive el mismo Estados Unidos, sin considerar que las condiciones en nuestro territorio en materia de salud, educación, infraestructura vial y logística interna, no tienen punto de comparación a la de los países mencionados, los cuales efectivamente poseen coberturas robustas y tecnologías de punta en sus estructuras internas para la atención de su población, además las estrategias económicas son muy superiores a la nuestra.
Además, si nos fijamos en el comportamiento sociocultural de los habitantes de nuestro territorio, indiferentemente de la región, podemos encontrar un desconocimiento total de la autoridad y por ende la generación de indisciplina social es desmedida, a tanto que ha ahondado la situación que vive nuestro territorio en el desarrollo y crecimiento de los índices de la pandemia, la cual la podemos ver reflejada en las cifras exorbitantes de multas impuestas a ciudadanos por incumplir las normas impuestas durante el periodo de cuarentena.
Pese a los esfuerzos de los medios de comunicación, de las entidades de salud y de personas que tiene temor de contagiarse por el virus, hay gran parte de la población que no les interesa reconocer lo delicado del asunto, creen en conspiraciones y no dan crédito a lo que está ocurriendo, no tienen en cuenta que los casos aumentan, que la economía va decayendo y que los únicos que se están aprovechando de esto es la banca y los políticos corruptos.
El gobierno insiste en querer ayudar a la población, pero los decretos apuntan a beneficiar a un reducido grupo económico y la gente debe vivir su propio drama como el sector pyme y agrario; nuestros campesinos están perdiendo sus cosechas, los sectores comercial, hotelero, transportador, están en crisis, la proyección de las ciudades que estaban esperanzadas en los nuevos gobiernos quedó solo en atraso, no hay quien dé esperanzas.
Sumado a esto, en materia de seguridad, todo se ha vuelto un caos, se disparó la delincuencia y las autoridades solo están pendientes de los ciudadanos que no están cumpliendo el decreto y los delincuentes haciendo fiesta, ellos sin temor a multas, salen y aprovechan la soledad de las calles para atacar al ciudadano que debe buscar cómo llevar el sustento a su familia.
El llamado es uno solo, pues no deseamos estar acosados por un virus, o expuestos a una futura cuarentena si la curva no desciende o asfixiados por las llamadas de los bancos, queremos ver la luz al final del camino que trate en lo posible de brindar soluciones. Esperamos un gobierno que no se olvide de la salud de los colombianos, que garantice la cobertura médica que ayude a soportar la débil que existe, se necesita que atienda a los empresarios que en gran parte aportan a la economía de la sociedad, que flexibilice los créditos, muchos ciudadanos están ahogados por las altas tasas que ofrece la banca. Que mire el campo y ayude a soportar la economía del pueblo.
En pocas palabras se busca que nuestros gobernantes, brinden la oportunidad a los sectores más golpeados por la pandemia, para que Colombia pueda volver a tener lo que muchos desean y extrañan, una sociedad estable y prospera.
*Profesional en Comercio Internacional y Especialista en Gerencia de Proyectos.
Correo: arteagapab@gmail.com
Twitter: @2018Arteaga