Por: Juana Yolanda Bazan Achury/ La semana que termina, el Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, presentó a consideración de la Cámara de Representantes, el proyecto de ley estatuaria que contiene la reforma política, se trata de un tema muy importante para el país al cual me he referido en otras oportunidades, siempre he planteado la necesidad de mejorar la calidad, condiciones y ejercicio de la política, con el propósito de contrarrestar la corrupción, formar verdaderos liderazgos políticos, superar la polarización, disminuir el costo de las campañas políticas y mejorar el desempeño económico de país.
El texto de la reforma aún no está disponible en la página web del Congreso, me encaminaré por las líneas fundamentales conocidas a través de los medios de comunicación.
Fortalecimiento de los partidos
Fortalecer los partidos políticos conlleva a la implementación de la democracia interna con la obligatoriedad de aplicación de los estatutos y elecciones primarias, identificar plenamente a sus militantes, simpatizante y seguidores, estructurar su plataforma política, definir su organización interna; partiendo de este punto, se estructuran políticas públicas y se forman liderazgos; todo esto obligará a los partidos a no ser solamente otorgadores de avales, y de una convención anual, cada vez con menos trascendencia; las elecciones internas se harán con transparencia e igualdad de oportunidades.
Hoy cada candidato es un proyecto electoral, que busca respaldo en el aval de un partido, al cual por lo general no han pertenecido, no ha leído los estatutos, lo cual es perverso y sepulta la democracia.
Partidos fuertes significa candidatos formados, estructurados, verdaderos lideres que se constituyan en opciones para los votantes, es desalentador escuchar al ciudadano diciendo no hay por quién votar, o manifestando yo le regale el voto a tal o cual ciudadano porque tiene alguna afinidad personal, lejos de lo que puede representar en la política.
Una vez organizados los partidos, bajo el anterior presupuesto las listas sean únicas y cerradas, es decir sin voto preferente, se vota por la lista y las curules se asignarán al partido son la respuesta a los votos recibidos, se ha experimentado con varios partidos; pero no en elección interna primaria, escogidos por los jefes de cada colectividad. (es decir por el bolígrafo) con esta práctica por desgracia se han colado ignorantes, malhechores e indeseables y están sentados en el congreso siendo un insulto hacia la inteligencia de los ciudadanos.
Se propone lista única y cremallera, para darle mayor oportunidad a las mujeres de aspirar a las distintas corporaciones de elección popular esto quiere decir, un hombre una mujer y así sucesivamente, intercaladas obligatoriamente en cada lista.
Este es un esfuerzo colectivo, todos trabajando por el partido y por quienes han demostrado su capacidad e integridad para representarlo, cambio drástico, nos hemos acostumbrado en materia política, al culto a la persona y al individualismo.
La financiación de las campañas totalmente estatal
Se suprime la injerencia de dineros particulares en las campañas políticas, la financiación será totalmente estatal, ello permitiría mayor igualdad y trasparencia, se definirá el monto de los aportes para cada debate electoral al momento de las elecciones, la forma de asignarlo, distribuirlo y de entregarlo, se supervisará la inversión minuciosamente.
Deberá el congreso estudiarlo cuidadosamente, es muy difícil blindar las campañas, imposible detener los ríos de dinero que se desborda en estas justas no se sabe cuál sea la forma de evitarlo. Recordemos el adagio popular, hecha la ley hecha la trampa.
Modificación al Consejo Nacional Electoral
El Consejo Nacional Electoral, debe ser una entidad completamente independiente de los partidos políticos, la elección de los Magistrados se haría por las Altas Cortes, buscando preservar la independencia, el periodo pasaría de cuatro a seis años, con mayores funciones, serían los garantes de la transparencia y cumplimiento de las normas electorales.
Con esta reforma, y consistes en escoger a las miembros idóneos y probos-as a las Corporaciones Pública, no sería necesaria cada año o cada dos años hacer una reforma tributaria, con el desangre que existe actualmente estarían cubiertas más de cinco reformas tributarias.
Es necesaria la reforma política, hemos llegado a un clima de falta de credibilidad en las instituciones, de corrupción política generalizada, que es el mayor desgreño de los dineros públicos, se hace necesario cambiar la forma como se escogen a quienes nos representan en las Corporaciones públicas, el reconocimiento de los liderazgos debe estar precedido del trabajo con las bases y el acercamiento constante y permanente con las comunidades.
Hay que construir una cultura de Ética Pública, donde todos nos comprometamos a respetar los bienes del Estado.
El observatorio de la democracia mundial a través de la revista The Economist, revela que para el año 2020 de los 167 países que tienen sistemas democráticos, se califican como democracia plena los que alcancen un puntaje entre (8 y 10 puntos), democracias imperfectas entre (6 y 8 puntos) regímenes híbridos ( entre 4 y 6 puntos) regímenes autoritarios ( por debajo de 4 puntos) la calificación se otorga en función de variables en los países con proceso electoral y pluralismo partidista, con gobiernos elegidos popularmente, con cultura política, libertades civiles, y amplia participación ciudadana.
Noruega ocupaba la primera posición con 9.81 puntos, solamente tres países latinoamericanos clasifican como democracias plenas: Uruguay (15° con el 8.61) Costa Rica (18° con 8.18), Chile resulta calificado como una democracia plena con 8.28 sin embargo, en otros estudios aparece calificada como imperfecta, descendiendo su calificación a 6.5
El esfuerzo por tramitar una ley de reforma política que conlleve a mejorar la situación que está atravesando el sistema electoral es necesario y conveniente somos expectantes, de los resultados en el debate en el Congreso.
Varios proyectos de ley han sido presentados a consideración del congreso en este sentido, habiéndose hundido en varias ocasiones. Cada parlamentario revisa la conveniencia o inconveniencia de su reelección y bajo ese criterio aprobará o negará la reforma; como en la sastrería se mediarán el traje y determinarán si está hecho a su medida para aprobarlo. No olvidemos que muchas veces los alfileres y las agujas estorban.
Una nueva cultura política, basada en le ética pública, el respecto a las instituciones, la aceptación plena del pluralismo y la diferencia para que los gobiernos puedan avanzar en reformas, que incluyan los distintos aspectos sociales y se supere gradualmente la desigualdad.
Es difícil encontrar congresistas que no legislen solo a su favor, sabiendo que fueron elegidos para defender la democracia y sacar adelante este país, que se encuentra dominado por la corrupción.
No es razonable que una minoría de congresistas nieguen las reformas que le convienen a todo un país.
…
*Exrepresentante a la Cámara por Santander.