El pasado fin de semana se hizo pública una larga lista con los elementos que se habrían comprado para las casas privadas del presidente de la República, Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez.
Las compras desataron polémica entre sectores políticos no solo por los costos y los montos, sino por el compromiso de austeridad del actual gobierno.
Lo que más llamó la atención es que entre los artículos que se compraron con este dinero, están dos edredones con plumas de ganso que están evaluados en más de 8 millones de pesos, además de un televisor de 27 millones de pesos y dos vitrocerámicas que se emplean en la cocina, por más de $34 millones.
El proveedor de estos elementos es Polyflex, que, según registros de contratos, mostraban que esta compañía se dedicaba a la venta de suministros de bioseguridad.
No obstante, en las últimas horas se especuló si esta compañía era solo una fachada dado que la sede de la empresa en Bogotá queda ubicada en una vivienda, ubicada en la calle 146 F con carrera 78, en un sector residencial.
Ese inmueble, en su fachada no tiene letrero o algún indicador que haga referencias a la empresa mencionada. Únicamente uno de los dos timbres dispuestos en el frente tiene en letras muy pequeñas, el nombre «Polyflex».
Debido a todas las versiones que surgieron, el dueño y representante legal de Polyflex, Jaime Beltrán, habló la cadena de noticias RCN sobre esta situación, asegurando que no son una empresa fachada y que llevan varios años contratando con entidades estatales, aunque es la primera vez que contratan con presidencia.
En primer lugar aclaró que Polyflex tiene su sede administrativa en la localidad de Suba al norte de Bogotá y que la empresa fue creada en 1995 en Dosquebradas, Risaralda.
En ese sentido, explicó que se trató de dos contratos por 160 millones de pesos que obtuvieron por que ellos publican sus productos en la plataforma Colombia Compra Eficiente, y que las entidades estatales son libres de elegir y de comprar.
“Somos una empresa legalmente constituida, no somos una empresa fachada, tenemos un certificado de Cámara de Comercio a nombre mío y llevo varios años pagándole los impuestos a la Dian. No somos una empresa de papel”, señaló Beltrán.
De acuerdo con Beltrán, su empresa nunca le ofreció los productos a la Presidencia de la República, ni les hizo ninguna cotización, pues Polyflex, según su dueño, lo único que hace es subir y ofrecer una serie de productos en la plataforma Compra Eficiente y son las entidades del orden nacional y distrital las que entran a analizar en detalle los productos que ofrecen los proveedores para posteriormente emitir una orden de compra.
En ese sentido, Beltrán explicó que desde el 2012 viene ofreciendo productos a través de Colombia Compra Eficiente, pero dejó claro que esta es la primera vez que el Dapre le hace una compra.
“Nosotros simplemente ponemos una oferta y cada quien compra, yo no sé quién haya vendido para la Casa de Nariño en casos anteriores”, dijo.
Efectivamente, en la plataforma de Colombia Compra Eficiente hay registros de 193 contratos de Polyflex con diferentes entidades del Estado, entre las que se destacan gobernaciones, alcaldías y demás.
De hecho, Beltrán aprovechó para manifestar que de la Alcaldía de Cartagena aún tiene un contrato pendiente por cancelarle lo comprado y que la deuda, aunque es mínima ―cerca de 3 millones de pesos― no deja de ser significante para cubrir los gastos de su equipo de trabajo.
Los costos de los productos comprados
En la lista de elementos que suman 93.084.400 pesos, y que compró el Dapre para las casas privadas de Gustavo Petro y Francia Márquez, hay dos televisores de alto valor. Uno de ellos es de marca Samsung de 85 pulgadas que costó 27.499.900 pesos y otros dos Samsung de 70 pulgadas, por 10.867.000 pesos en total.
Frente a este tema, Beltrán indicó que durante este año es la primera vez que vende esa referencia de televisor de alta gama. Pero precisamente fue desde la Casa de Nariño, donde hablan de austeridad, que se compró uno de los electrométricos más costosos del mercado.
Además de los televisores, el Dapre también compró dos licuadoras digital de diez velocidades, por 1.846.000 pesos; una cubierta de vitrocerámica eléctrica Le Cuisine, por 7.338.400 pesos, y dos cubiertas de vitrocerámica inducción Le Cuisine, por 34.815.000 pesos.
Así mismo, en las órdenes de compra que desataron la polémica en las últimas horas, también se adquirió lencería de hogar para la Casa de Nariño y la Casa de Huéspedes de Cartagena, por un valor de 79.999.800. Dicha compra incluye dos plumones de ganso por 8.159.800 pesos, cuatro Duvet de 500 hilos por 11.560.000 pesos, ocho duvet king tela 300 hilos por 15.200.000 pesos, y cuatro juegos de cama de tela de 500 hilos, por 8.440.000 pesos, entre otros.
En relación a esta orden de compra, Beltrán precisó que algunos de estos productos ya los había vendido a almacenes de cadena. Aclaró que está verificando con su proveedor la ficha técnica de las almohadas para identificar si en realidad vienen con plumas de ganso natural o sintéticas.
Frente a la polémica que se ha generado sobre la utilización de material importado y no nacional, Beltrán manifestó que no es importador directamente, pues sirve como intermediario entre productores y sus clientes. Él fabrica colchones, lencería y otros relacionados. Aclara que en Colombia no hay industria textil que fabrique telas específicas, por lo cual, la materia prima proviene de otros países.
El dueño de Polyflex indicó que sus mayores cliente son Falabella y la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Ustec) sobre todo en suministros de artículos de aseo.
Finalmente, aseguró que muchos de los productos los compra una vez hay un cliente asegurado, no mantiene la mercancía embodegada, sino que compra y vende al ritmo de la oferta y la demanda. En temporada alta cuenta con la ayuda de 40 empleados y en temporada baja puede tener a su cargo a 14 personas.
Polyflex Inc., de acuerdo con Beltrán, arrancó en 1955 como “colchoneros”, luego fue proveedor de una empresa de motocicletas y con el paso de los años se fue adecuándose a los nuevos mercados, funcionando ahora, como una plataforma de mercado con múltiples artículos.
Presidencia responde
Ante toda la polémica, Presidencia aclaró la situación a través de un comunicado. Señalaron que los productos adquiridos por el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre) «obedecen a necesidades de las cuatro casas de Estado y huéspedes de Presidencia y Vicepresidencia, que, en total, suman 34 habitaciones».
En ese sentido, aseguraron que estas casas son utilizadas, además del presidente y la vicepresidenta y sus familias, por funcionarios, invitados especiales e internacionales.
Por tal razón, indican que las compras se hicieron luego de una solicitud de la Jefe de Casas evidenciando necesidades urgentes para el correcto funcionamiento de estas, «se recibieron sin sábanas, sin cortinas o sin colchones, la dirección administrativa del Dapre tomó la decisión de adquirir estos productos a través de la plataforma Colombia Compra Eficiente», argumentaron.
Sobre el televisor de 27 millones, explicaron que el equipo audiovisual fue solicitado para uso institucional en la sala de juntas de una de la casas de Estado, por lo tanto requiere unas especificaciones técnicas especiales.
«Todo el proceso fue hecho a través de Colombia Compra Eficiente, lo que debe garantizar la integridad de los proveedores del Estado y los precios del mercado. Haremos una verificación del correcto funcionamiento de este procedimiento y reforzaremos, si fuera necesario, los mecanismos de control y garantías», concluyeron.
A pesar de toda la polémica, aseguraron que en Presidencia velan por la austeridad: «El Gobierno está comprometido con una política de austeridad y eficiencia de los recursos públicos. Seguiremos trabajando para garantizar estos valores y principios en toda nuestra actividad».
Cabe recordar que tan pronto se conoció el escándalo, Mauricio Lizcano, quien es el director del Departamento Administrativo del Dapre, indicó que amoblar las casas privadas, debe ser un deber de su oficina, y que las compras se hacen en la tienda virtual Colombia Compra Eficiente, que, según lo dicho por Lizcano, es un mecanismo de transparencia.