Gracias a que la reforma tributaria de 2012 redujo los costos laborales sobre la nómina en 13,5 puntos porcentuales, por primera vez el porcentaje de los trabajadores formales supera el de los informales en las 13 principales ciudades del país. Así lo precisó el director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Luis Fernando Mejía.
Mejía anunció que el Gobierno nacional trabaja en una política integral para la formalidad, a través de acciones para reducir los costos laborales, tributarios y regulatorios que deben asumir las empresas para formalizarse.
“Se han identificado decenas de trámites y requisitos que son onerosos para el sector privado, por lo que se propone reducir a cero los costos indirectos de las empresas en la contratación formal de sus empleados, logrando que los trámites respectivos se puedan hacer de manera virtual”, dijo el director del DNP.
Agregó que es preciso ajustar el monotributo y reformar la tarifa del registro mercantil para hacerlo menos costoso para empresas pequeñas, sin afectar los recursos de las cámaras de comercio.
De forma complementaria y con el fin de aumentar los beneficios de ser formal, Mejía señaló que en el corto plazo se adelantará un programa de asistencia técnica para el desarrollo empresarial, se buscarán programas de financiamiento a menor costo y se adoptarán medidas para facilitar la participación de mipymes en procesos de compras públicas.
También se propone el fortalecimiento de las labores de inspección, vigilancia y control, que desincentiven la informalidad. “Esta política entiende la formalización como un proceso de muchos pasos y dimensiones, no un estado binario, por lo que propone medidas en distintos frentes que le permitan al país avanzar en formalidad empresarial, laboral y tributaria”, explicó Mejía.