Síguenos en...

Yo Opino

Pandora Papers, periodismo colaborativo

Desgraciadamente en nuestro país la crisis por ausencia de valores es total. Los valores éticos y morales están perdidos, especialmente por parte de quienes desempeñan cargos públicos.

PUBLICADO

en

Por: Álvaro Ruiz Rodríguez/ Noticias recientes dan cuenta de un nuevo escándalo internacional por publicación de información relacionada con lo que se ha denominado Pandora Papers.

La investigación fue realizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) en alianza con medios de 117 países. Más de 600 reporteros examinaron 11,9 millones de documentos en la que ya se considera la mayor filtración de la historia, relacionada con empresas “offshore” en “paraísos fiscales”.

Una empresa ‘offshore’, por definición, es una entidad constituida en un país distinto al del domicilio fiscal de su dueño. Las políticas fiscales en estos países se caracterizan porque le dan condiciones favorables para aperturar y manejar cuentas bancarias en las que no necesariamente están obligados a tributar y/o revelar la información de los titulares de la sociedad y/o de las cuentas.

A partir de este concepto es como los beneficiarios buscan instalar compañías en países con más flexibilidades financieras, como menor cantidad de impuestos a pagar o menores barreras para el ingreso de dinero a su territorio, con el fin de obtener más ganancias. Por esta razón son llamados “paraísos fiscales”.

Desde luego se trata de vehículos legales, creados y utilizados como herramientas para realizar operaciones fuera del país donde se ubican sus titulares. Es por esto por lo que se puede afirmar que los más ricos y poderosos viven, desde el punto de vista societario y de la fiscalidad, en “otro mundo”, y que para ellos rigen otras leyes.

El problema real es que, así como lo pueden utilizar las personas naturales y jurídicas que actúan en la legalidad, también lo pueden quienes están fuera de la ley, aprovechando que no requieren explicar las procedencias de los dineros manejados en dichos paraísos fiscales. Esta situación termina siendo el principal obstáculo para los poderes judiciales de los países que investigan los delitos de corrupción, dado que normalmente la ruta del dinero se interrumpe cuando llegan a estos paraísos fiscales.

Por esta razón Pandora Papers significa una pesquisa histórica que ya luce sus resultados en varias partes del mundo. Es realmente un éxito del periodismo colaborativo. Más de un año de trabajo de más de 600 periodistas, es un gran esfuerzo que afortunadamente empieza a dar frutos y seguramente será material para cada uno de los países interesados en perseguir los delitos de evasión, lavado de activos y defraudación tributaria, así como la corrupción en general, dado que lo que suelen hacer las personas involucradas en ilícitos, es utilizar estos paraísos fiscales en los que reina el secretismo y la opacidad que es lo que saben hacer y requieren los delincuentes.

Una base de datos que abarca muchísimos países, de naciones del sudeste asiático, de Latinoamérica, de Europa, Rusia. El foco de un periódico puede ser un país o un área, pero difícilmente es global, por eso este Pandora Papers constituye un verdadero hito del periodismo, lo que demuestra la capacidad que tienen los medios al unirse, de hacer investigaciones globales y sobre gigantesca cantidad de información.

Con la ayuda de las nuevas tecnologías y la idea de trabajar en mancomunidad periodística, será el camino que se consolide en el próximo futuro. Se han creado instituciones periodísticas que saben hacerlo y que dan resultados.

Desde luego que actualmente Colombia, con la corrupción galopante que trae, incrementada en forma desvergonzada y cínica en este gobierno, seguramente es uno de los países con mayor protagonismo. Por ahora se sabe que hay 588 colombianos (personas naturales y jurídicas), que aparecen en los Pandora Papers.

Sus nombres se irán conociendo de a poco, en la medida que el periodismo investigativo vaya avanzando. Por ahora se conocen los nombres de dos expresidentes, Andrés Pastrana y César Gaviria. Pero lo más curioso es que aparezca el nombre del actual director de la DIAN, Lisandro Junco. Ya hemos mencionado que “en Colombia la sal está podrida”. Pues ahora tenemos al encargado de recaudar impuestos en el país, con cuentas personales en “paraísos fiscales”. En la Colombia de hoy esto no es sorprendente.

Desgraciadamente en nuestro país la crisis por ausencia de valores es total. Los valores éticos y morales están perdidos, especialmente por parte de quienes desempeñan cargos públicos. Empezando por el propio presidente que es el primer defensor de quienes han sido cuestionados por evidentes faltas en el ejercicio de sus funciones.

Ya lo hizo con el ministro de defensa quien pasó impune ante la masacre de jóvenes que ejercían el derecho legítimo a la protesta; también salió a la defensa de la ministra de TIC, ante el robo descarado del erario de la nación; ahora también lo hace con el director de la DIAN quien no sabe de recato, ni decoro, precisamente por esa crisis de valores éticos y morales que sufrimos. Él no sabe que no solamente debe serlo sino parecerlo.

Los paraísos fiscales son usados generalmente para eludir impuestos, pero también para ocultar dineros ilícitos (parece que tenemos al ratón cuidando el queso).

Otro funcionario vigente en este gobierno que ha hecho méritos para experimentar el rechazo de los colombianos tanto en el país como en el exterior, y que también aparece en los Pandora Papers, es Marta Lucia Ramírez. Nuestra vicepresidente y canciller. El caso de ella no es sorpresa porque cumple con los requisitos para trabajar “en llave” con el “Centro Democrático”: tener en su hoja de vida, antes que obras, prontuario… Por eso se entienden tan bien con el partido conservador…

Adicionalmente, según Anonymous, quien se atribuye protagonismo en las filtraciones de Pandora Papers, desliza revelaciones delicadas y graves acerca de la existencia en Colombia de una red internacional de pedofilia y pornografía infantil.

Se espera que Andrés Pastrana, quien es el mencionado relacionado con este tema, salga a hacer las aclaraciones que correspondan. En el pasado también fue mencionado por casos similares investigados en USA por su relación con Jeffrey Epstein…y pasó de agache. Hay similitud…

Y a Pastrana le viene “saliendo el tiro por la culata”. Recientemente quiso “contribuir” con la Comisión de la verdad, diciendo medias verdades, llevando pruebas de las negociaciones del cartel de Cali con Ernesto Samper, y el mismo jefe del cartel le recordó que su campaña también había recibido apoyo económico del cartel. De paso también le mencionó a Chambacú y Dragacol. Con eso lo calló. Es necesario que se peleen entre los delincuentes para que la población conozca las verdades porque nuestra justicia no es capaz de hacerlo.

Se espera que el periodismo investigativo independiente vaya dando a conocer los nombres de esos 588 colombianos que indudablemente son poderosos, para que los ciudadanos conozcamos y tengamos mejores argumentos para seleccionar en próximas elecciones. Saber a quién le damos el voto que equivale darle poder. La gran prensa no va a revelar estos nombres porque está vendida a disposición de los mismos que están involucrados.

No hay duda de que en esa lista habrá “destacados” miembros de los tres poderes: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Porque como hemos visto, la descomposición y ausencia de valores es muy generalizada. También habrá renombrados contratistas del sector público.

Amanecerá y veremos…

*Ingeniero Mecánico (UIS) y Máster en Administración de Empresas (USTA).

(Esta es una columna de opinión personal y solo encierra el pensamiento del autor).

SEGUIR LEYENDO
Comentar

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Yo Opino

¡Jóvenes, llegó la hora de actuar!

Para que estos Consejos Municipales de Juventud, no pasen desapercibidos, como ocurre con muchos mecanismos de participación y cumplan con el objetivo para el cual fueron instituidos, es necesario que se cumplan dos aspectos importantes, que exista voluntad política real del Gobierno para apoyarlos y que los jóvenes realmente se empoderen de los temas de interés público y participen activamente de las soluciones.

PUBLICADO

en

Por

Por: Javier Antonio Rojas Quitian/ Bastante ha sido la inconformidad mostrada por los jóvenes de nuestro país, respecto a la forma como se han administrado los asuntos y las finanzas públicas, por ello, genera bastante expectativa la implementación de la Ley 1622 de 2013, mediante la cual se expide el Estatuto de Ciudadanía Juvenil y se da elección en los municipios de Colombia a los Consejos Municipales y locales de juventud.

Estos Consejeros de Juventud, 11136 en total, que serán elegidos en todo el país, según la norma, tienen dentro sus funciones, ejercer un rol de veedores para hacer control a los recursos que se ejecutan en sus territorios y promover la participación de los jóvenes en el diseño e implementación de planes, programas, proyectos y políticas públicas sobre temas de interés de la juventud.

Ahora bien, aunque en el papel, que todo lo aguanta, pareciera que estos consejos de juventud, los cuales son más el resultado de la protesta social de los jóvenes, que de la voluntad política del gobierno, se convertirán en espacios de participación, de discusión y  decisión para los jóvenes Colombianos, pero la verdad es que, según las Constitución Política, varios son los mecanismos de participación ciudadana  con los que ya se cuenta, el voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato y espacios como los Concejos Municipales y las Juntas de Acción Comunal, pero es muy poco lo que los ciudadanos y específicamente los jóvenes acuden a ellos para incidir en la toma de decisiones públicas.

Para que estos Consejos Municipales de Juventud, no pasen desapercibidos, como ocurre con muchos mecanismos de participación y cumplan con el objetivo para el cual fueron instituidos, es necesario que se cumplan dos aspectos importantes, que exista voluntad política real del Gobierno para apoyarlos y que los jóvenes realmente se empoderen de los temas de interés público y participen activamente de las soluciones.

Es necesaria la voluntad política del gobierno para apoyar estos consejeros, pues deja mucho que pensar, que a una norma instituida desde el 2013, apenas se le esté dando cumplimiento, y más cuando se sabe que esta elección es consecuencia de la protesta social que los jóvenes han adelantado, por ello en realidad, no pareciera que el gobierno esté tan interesado en fortalecer estos consejos.

Y para que estos funcionen correctamente, se requiere de la voluntad de nuestros gobernantes, presidente, gobernadores y alcaldes, primero de escuchar a los consejeros y de estudiar y adoptar en los planes de desarrollo las propuestas que ellos planteen y segundo, deben hacer una inversión de recursos para capacitarlos, asesorarlos y dinamizar su gestión, pues estos consejos inicialmente van a funcionar sin presupuesto, lo que va a dificultar su gestión.

También es necesario un empoderamiento total de la juventud, pues hay en el entorno una sensación de que los jóvenes, cuestionan y critican la realidad política y la gestión pública del país, pero muy poco se atreven a presentar alternativas reales de solución y a participar de los espacios de toma de decisiones y desarrollo comunitario como las Juntas de Acción Comunal o los Concejos Municipales.

Acá, los jóvenes van a tener una gran oportunidad, de convertir esa inconformidad en propuestas reales y factibles, tendrán la oportunidad y el escenario para demostrar, con hechos, que efectivamente tienen razón y que las cosas se pueden hacer de diferente manera y mejor, pero esta vez no será con proclamas en protestas o en redes sociales, esta vez tendrán que demostrarlo con sus actos e ideas.

Felicito a los jóvenes electos y a quienes aspiraron, pero no lo lograron, gracias por querer ser parte de las soluciones, por interesarse en los asuntos comunitarios, bienvenidos a la realidad pública del país, a la actividad en donde los recursos siempre son limitados, en donde ningún esfuerzo es suficiente pues siempre habrá algo por hacer, seguramente serán juzgados y cuestionados, pero eso debe fortalecerles el gusto por lo social y lo comunitario. Dios les bendiga con sabiduría y justicia, para que siempre tomen las mejores decisiones y lo hagan en favor de quienes más lo requieren.  Buen viento y buena mar.

*Exalcalde de Sucre (Santander), Administrador de Empresas, Especialista en Gestión Pública y Magister en Políticas Públicas y Desarrollo.

(Esta es una columna de opinión personal y solo encierra el pensamiento del autor).

SEGUIR LEYENDO

Yo Opino

Encanto

Como dicen en los reinados, el tema de la presidenta fue el “palo” de las sesiones venideras de la Cámara; y haciendo honor a este medio de comunicación, los corrillos en el Congreso no se hicieron esperar, al proponer en días pasados un debate que promoviera su renuncia.

PUBLICADO

en

Por

Por: Óscar Prada/ De los mismos creadores de Anatolio, vote sí”; hoy se presenta “Encanto”, la belleza de la política hecha columna.

Hablando de belleza, Colombia es hermosa por naturaleza, tanto así que la industria del séptimo arte expone el atractivo nacional a través de las salas de cine; sin embargo “las bellezas por naturaleza” del ramo público le compiten al filme de moda. Pero, ¿Cómo se considera algo como bello?

Solo por nombrar algunas “bellezas”, como la fiesta de temática nazi en una entidad pública, y el cartón falso de aquel funcionario destituido que reproducía las palabras: “unibersidad” y “Neiba” con “b”, son el encanto de los días pasados; pero sin lugar a dudas, la tesis de maestría de la encantadora presidenta de la Cámara de Representantes no se queda atrás.

No es para menos; la señorita Arias, pasó de presidir la cámara fotográfica como modelo, a dirigir la Cámara de Representantes. Aquella mujer curiosamente asediada por las cámaras tiene un registro de impacto, que hacen de ella “una belleza completa”.

Verdaderamente los registros de la “belleza” de presidenta son desconcertantes; luego de su afamada frase, “Anatolio, vote sí”, ahora después su alma máter confirma plagio en su tesis de grado. Es decir; su trabajo para obtener la maestría fue enriquecido con ideas ajenas sin dar crédito alguno a los autores originales, afirma la universidad.

Como dicen en los reinados, el tema de la presidenta fue el “palo” de las sesiones venideras de la Cámara; y haciendo honor a este medio de comunicación, los corrillos en el Congreso no se hicieron esperar, al proponer en días pasados un debate que promoviera su renuncia.

Al mejor estilo de los certámenes de belleza, la presidenta sale avante a pesar de las críticas, y como buena soberana permanece orgullosa con la corona puesta, muy a pesar del bochornoso escándalo.

¡Soy una mujer de Dios!, ¡tengo derecho a ser escuchada!; entre otros alegatos, fueron los usados por la susodicha para defenderse. Consecuentemente, en parte tiene razón.

La Universidad, como garante del registro de los trabajos de grado para avalar los títulos que confiere, es responsable de revisar rigurosamente los documentos requeridos, antes de titular a un estudiante.

Contrariamente; la misma universidad, media década después de otorgarle el título de maestría a la congresista, “certifica” plagio en la tesis de grado ¿es sensato decretar plagio después de tanto tiempo, sin reconocer descuido alguno en la revisión?

¿Y dónde está el hilaje de esta columna? ¿para qué tan extensa introducción?; la respuesta se presenta enseguida. Por abrumadora mayoría se concibe a Colombia como un país bello y corrupto a la vez; ahora bien ¿se puede concebir como “bello” a un país hermoso por fuera y oscurecido por dentro?

¿En que se relaciona la situación de la presidenta, con lo anterior? Al igual que la nación, el ejemplo de la congresista es muy similar: es hermosa y exuberante por fuera, y cuestionable en su interior.[1]

En el caso de Colombia, la belleza y la fealdad son indivisibles; es una contrariedad chocante, a sabiendas que la corrupción que desfigura al país, pudiese perfectamente enmendarse de una u otra manera.

Pareciera más fácil erigir montañas, formar ríos, y florecer desiertos; que derrotar a la corrupción opacante de la envidiable belleza natural del país.

Lo dicho no es producto de la exageración. Según el Índice de Percepción de la Corrupción 2020 de Transparencia Internacional, el país obtuvo una calificación de 39 puntos sobre 100[2] -Donde cero es la peor calificación-, y ocupa la posición 92 entre 180 países evaluados.

No todo está perdido; el primer paso para hacerle frente a un problema es aceptarlo, y en este caso la sociedad colombiana pasó de percibir el conflicto armado, como el mayor de sus infortunios; a coronar a la corrupción como la emperatriz de sus problemas, tal y como lo muestran las cifras de arriba.

Pareciese como si lo bello surgiera de lo más tenebroso, y a modo de flor de loto que crece en medio del oscuro pantano; la esperanza de Colombia florece rodeada de dificultades. Aquella esperanza floreciente se encuentra en las nuevas generaciones con sed de cambios e ideas renovadoras para el 2022.

No existiera la hermosura si faltase la fealdad, la belleza depende de cada quien; en pocas palabras, para quienes algo es considerado como agraciado; para otras ese algo pudiese ser repulsivo y desagradable.

Consecuentemente, ¿es bella Colombia?; o más bien, la magia de su encanto disimula la fealdad de sus problemas. En días donde la realidad supera la ficción ¿será verdadero realismo mágico?, ¿será el encanto de película? ¡opinen!

*Ingeniero Civil, estudiante de Derecho.

Twitter: @OscarPrada12

(Esta es una columna de opinión personal y solo encierra el pensamiento del autor)

[1]  Respetando la presunción de inocencia que se merece la mencionada, se usa el termino cuestionable, dado que en ningún momento se le imputa su culpabilidad.

[2] Tomado de Informe Transparencia Internacional: Donde 100 puntos significa ausencia de corrupción y cero puntos, corrupción muy elevada.

SEGUIR LEYENDO

Yo Opino

La santidad también es para ti

PUBLICADO

en

Por: María Isabel Ballesteros/ Hablar de santidad puede parecer extraño en medio de un mundo que incita al placer las 24 horas del día, que está inmerso en el materialismo, el culto al ego y en el que acciones como el sacrificio o el autocontrol no son de mayor valor. Un mundo hipersexualizado que ahora va con todas sus artimañas por los de más corta edad y en el que se ha popularizado, a imitación de dogma, que todo lo que uno haga está bien, desde que no le haga daño a los demás.

Bajo este precepto se están formando las nuevas generaciones, sin contar con la confusión que también permanece entre nosotros al creer que santidad es manejar determinada apariencia o incluso parecer tonto, mostrarse religioso o practicar ciertas costumbres y ritos que finalmente no operan mayores cambios en la consciencia, que son los que necesitamos para crecer como seres humanos y espirituales.

Ser santo significa sencillamente ser obediente a Dios, por lo cual es equivocado creer que para alcanzarlo debemos ejercer algún tipo de obispado, sacerdocio o dedicar todo el tiempo a la oración y no es así, pues cualquiera de nosotros está llamado a la santidad, viviendo en amor y siendo testimonio de la obra de Cristo en nosotros.

¿Eres trabajador?… se santo cumpliendo con responsabilidad, honradez y compromiso en tu trabajo; ¿eres hijo? se santo honrando a tu padre y a tu madre; ¿eres padre? se santo enseñando a tus hijos con ternura y a través del ejemplo; ¿eres casado? se santo amando, respetando y cuidando a tu esposa o esposo; ¿tienes cargo de autoridad? se santo renunciando a tus intereses personales y luchando por el bien común.

Es contradictorio que a pesar de hacernos “grandes” como especie, con todos los avances en ciencia y tecnología, hayamos ido menguando en dignidad y las acciones o palabras que antes censurábamos o permanecían ocultas, porque no eran bien vistas o causaban vergüenza, ahora son motivo de orgullo y de una publicidad excesiva que busca normalizar lo que siempre ha sido malo, para hoy hacerlo ver bueno.

Y si reaccionamos ante esta nueva dictadura cultural no podemos esperar más que una desbandada de burlas o calificativos como “mojigato, moralista, santurrón, pacato” etc, etc, etc, los cuales son réplicas caprichosas, sin mayor argumentación, que surgen desde la visceralidad de seres con altas carencias espirituales y que quieren parecer el común denominador.

La santidad también es una actitud y manifestación del carácter, que da como fruto el dominio propio sobre las pasiones o debilidades, las cuales siempre quieren gobernarnos por nuestra “naturaleza caída”. El poder sobrenatural que nos concede el Espíritu Santo es el que nos conduce a la verdadera libertad al no ser más esclavos o dependientes de cualquier vicio o deseo desordenado.

En cuanto a esto, las escrituras dicen claramente que Dios es un Dios de orden, que nuestros cuerpos son su templo y que todo nos es lícito, pero no todo nos conviene por lo cual el problema de fondo está en que vivimos transgrediendo permanentemente la ley divina, relativizando todos los principios y valores, a nuestro acomodo, y por ende sacando a Dios de nuestra vida.

Esa rebeldía de no permitir ser dirigidos y usados por Dios nos hace ignorantes, pues no podemos saber más que el creador de todo lo que existe, sin embargo, nos hemos hecho “sabios en nuestra propia opinión” y estamos tan obnubilados por nuestros logros humanos, que creemos que las modernas formas de vida nos hacen más libres, cuando en la realidad solo nos dejan mayor dolor, desasosiego, vacío y desencanto hasta minar nuestra sensibilidad y dejarnos completamente desarraigados o rotos.

Dios es santo y por lo tanto exige santidad a sus hijos y nos recuerda que en esta tierra tan solo somos administradores y peregrinos, pues todo es prestado incluyendo nuestra vida como creyentes, la cual el sabio Salomón comparó bellamente con la luz de la aurora que “va de aumento en aumento hasta que el día es perfecto”. Permítete ser esa luz que brille en la oscuridad.

Asesora en Sistemas Integrados de Calidad

Twitter: @Maisaballestero

Instagram: @Maisaballesteros

Fan page: Facebook.com@Maisaballesteros

(Esta es una columna de opinión personal y solo encierra el pensamiento del autor).

SEGUIR LEYENDO
publicidad

Recomendados

Corrillos es un grupo de medios independientes, especializado en temas públicos, políticos y electorales, que produce información imparcial, veraz y de análisis. Corrillos web, Revista Corrillos y Corrillos TV, emiten desde Santander, Colombia. Teléfono: 320 579 0081 Contáctanos: corrillos@icloud.com
© Copyright 2021 - Sitio web desarrollado con ♥ por: Jose Luis Perales.