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Yo Opino

Barrank un pueblo de nadie y que a nadie le importa…

Por: Hugo Hernando Bernal Vallejo/ Un amigo me invitó a su cumpleaños en su casa. Más puntual que novio feo me presenté con detalle, una botella de whiskey; es el mejor regalo porque uno termina bebiéndoselo en la reunión. En fin, son mañanas de parrandero.

Lo cierto es que había otros invitados, la mayoría de ellos eran conocidos, pero uno de ellos me llamó y me dijo:

Huber, a usted quería encontrarme, para decirle lo que pensaba de lo que escribía o componía. Le digo que Barranca no es una ciudad de nadie.

Inmediatamente interpelé y dije:

– Disculpe señor no es Barranca, es Barrancabermeja…

Y me contestó sin conectar la lengua al cerebro:

Eso es la misma vaina.

Bien, opté por mostrarle que era respetuoso y tolerante, aunque sea con los ignorantes como él. Eso pensé en ese momento. Es uno de los riesgos por tirármela de columnista.

El sujeto en cuestión siguió hablando y repitió como para que me quedara claro.

-Barranca es una ciudad de nadie, no tiene dolientes. Y por eso no tiene tradición y no existe folclor. Todo acá es prestado y la gente es de paso. Los que viven acá lo hacen no porque la quieran, sino por interés, por el billete.

Sólo me dediqué a escucharlo, mientras pensaba que putas hacía con esa belleza, pero tenía que ser diplomático como buen santandereano. El man seguía su verborrea.

-Imagínese, hacen un festival de bandas donde si acaso se presentan dos banditas y eso ahí formadas por los mismos músicos, que ni de aquí son. Hacen un festival de vallenato donde los acordeoneros son tan malos que ha no ser que se los regalen nunca ganan ningún premio, siempre ganan los de afuera; y lo peor, hacen un festival de piquería donde no hay verseadores buenos de mostrar, bueno, salvo Andrés que en paz descanse.

-Olvida su sobrino, Rey de la Piqueria Infantil en Valledupar, agregué.

No joda apreté el puño izquierdo, porque yo soy zurdo, mientras lo palabreaba “aja y entonces”. Volví a pensar este mancebo está buscando lo que no se le ha perdido. Siguió el tipo

-Imagínese que son tan pobres en tradiciones que dicen que “La pollera colorada” es de Barranca, no joda que embuste más grande. Lo reto a que me diga que es lo autóctono de este pueblo, me dijo, mientras él miraba a los asistentes como un político barato en plaza.

Yo me quedé callado. Ya me estaban preocupando mis pensamientos. Sin embargo, le dije:

– ¿Vea mano, diga todo lo que tenga que decir y luego le doy mi posición, le parece? No se me ocurría nada más, pensé.

Vea Huber, a nadie le importa este pueblo. Vea los políticos de la cultura solo les interesa los contratos y eso que son barranqueños, hasta limosnean a los artistitas. El interés hermano, el interés por el dios de la tierra, el billete.

Ah, y siguió hablando, como le parece el paseo Yuma, fauna deteriorada, La avenida de la cultura y sus templetes mugrosa, el monte se comió los dinosaurios del Cristo Petrolero y la plazoleta del Cacique Pipatón ni se diga. Busque la estatua del Pescador a ver si la encuentra. La Locomotora un ejemplo al abandono. Y el desorden del tráfico de carros. Salga a caminar a las cinco de la mañana para que vea esos carros mal parqueados, muchos encima de las aceras. Mejor dicho, salga a cualquier hora para que vea el desorden.

En ese momento se oyó la voz del anfitrión, palmoteándonos,

-Bueno este par no me van a dañar la reunión, haber un trago y brindemos por mi cumpleaños. ¡Todos brindemos salud! Al complementado. ¡Salud!

Después de todo ese ‘bololó’ y con la mente fría empecé a recordar lo pasado. Y me dije, hasta razón tendrá. El 12 de octubre de 1536 se fundó “Barrancas Bermejas” y ni fu ni fa. A nadie le importó un carajo, ni a propios ni a extraños.

Independiente de cualquier ideología o posición partidista, al barranqueño o barramejo (para no entrar en discusiones pingas) nos hacen el feo y nosotros nada, de verdad, tenemos un problema con lo nuestro, no lo defendemos, no lo queremos. Para otros seguimos siendo los negros del departamento. La pregunta del millón, ¿si hay “algo nuestro” para querer o defender? o mejor para legar a las futuras generaciones.

¡Despertemos, no joda!

En fin, las cosas en la vida hay que mirarla desde dos puntos de vista. Uno, el mío o el nuestro; y el otro, el tuyo o el de ustedes. Normalmente la percepción de la realidad es diferente, pero cada uno tiene su verdad.

Solo diré como dijo alguien, algo de razón tiene con lo que opinó el personaje, y respeto el derecho hacerlo. La única forma de que él, u otros como el cambien de opinión, es que cambiemos nuestras acciones y exterioricemos el amor por la tierra, no por “Barrank”, sino por Barrancabermeja. Que exijamos respeto por lo nuestro. Hoy tenemos que ser, mejor que ayer. Ser orgullosos de nuestros antepasados y ser buen ejemplo para las futuras generaciones de barranqueños, o barramejos.

Saquear el patrimonio público de los barranqueños, administrados por los políticos que nosotros elegimos, es como robarle a la mamá. Siempre debe primar el interés general sobre el particular, seamos veedores, vigías de la ejecución de ese presupuesto, revisemos los contratos el estado desde su firma hasta su liquidación, pidamos informes de claridades, denunciemos a las autoridades las anomalías que encontremos, y si las autoridades no actúan, denunciemos a esas autoridades. Luchemos por lo nuestro que es Barrancabermeja. Seamos la conciencia ética, moral y jurídica de los corruptos.

Quiero dejar un mensaje político y jurídico a mi pueblo barranqueño que debemos interiorizarlo, y ser 100% participativos y jamás pasivos, citando a la Corte Constitucional:

La Constitución Política de 1991 presenta, como una de sus principales características, la de garantizar la denominada democracia participativa, esto es, la ampliación de los espacios democráticos para darle a los asociados la oportunidad no solo de elegir a sus mandatarios, sino también la de participar más directa y frecuentemente en las actividades políticas y en la toma de decisiones que afecten a la comunidad

El derecho a la participación es un derecho fundamental. Significa que todo ciudadano, tiene la facultad de intervenir en la actividad pública, ya interponiendo acciones en defensa de la Constitución o la ley, o aun elevando peticiones a las autoridades y obteniendo la pronta respuesta de ellas. (C-089A de 1994)

En otras palabras, el modelo democrático de Colombia les permite a los ciudadanos Barranqueños participar, concertar, controlar y vigilar de la gestión pública que se establezcan en las decisiones de las autoridades distritales que definan el rumbo de Barrancabermeja, mediante los diferentes mecanismos de participación ciudadana como por ejemplo: Revocatoria del mandato, cabildo abierto, derecho de petición, Acción de Tutela, Acción de nulidad, veeduría ciudadanas, denuncias penales, quejas disciplinarias y de responsabilidad fiscal.

Por último, no olvidar, lo que el artículo primero de la ley 134 de 1994 expresa: La regulación de estos mecanismos no impedirá el desarrollo de otras formas de participación ciudadana en la vida política, económica, social, cultural, universitaria, sindical o gremial del país ni el ejercicio de otros derechos políticos no mencionados en esta Ley.

*Abogado, poeta e investigador cultural.

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“Solo juega quien yo diga”: Atte. Las ‘BigTech’

Por: Andrea Guerrero/ Este año promete ser una caja de regalo más grande y repleta de sorpresas que aquella que recibimos en el 2020. En la primera semana de enero, seguidores de Donald Trump – algunos pertenecientes a grupos radicales y de extrema derecha – irrumpieron en el Capitolio; de esta forma, los manifestantes protagonizaron un evento histórico digno de una producción de Hollywood.

Primera escena: Miles de personas se reunieron cerca de la Casa Blanca para escuchar el discurso del expresidente Donald Trump en el mitin llamado Save America; después los manifestantes – algunos de ellos armados – se dirigieron al Capitolio, mientras Trump continuaba publicando comentarios en sus redes sociales que alentaban a la protesta y que luego serían eliminados de las redes.

Aunque aquel golpe de Estado – o “autogolpe” si queremos – es el argumento inicial de este drama, para mí el espectáculo real está en el debate respecto a la actuación de redes sociales como Facebook, Twitter y YouTube, plataformas que suspendieron las cuentas de Trump. Hay quienes rechazan la censura por ser un ataque a la libertad de expresión, sin embargo, la contraparte defiende los derechos de las empresas privadas a ocultar el contenido que viola sus políticas, en este caso, las grandes compañías se justificaron diciendo que el expresidente estaba incitando a la violencia y a la insurrección.

El problema va más allá. Cuando Trump y muchos otros usuarios decidieron migrar a Parler, esta aplicación fue desactivada por Amazon, Apple y Google, los dueños del patio de juegos no parecen querer que nadie más juegue sin su permiso. De repente, el oligopolio de las ‘Big Tech’ ha atestado un golpe a la democracia, porque han establecido unos molestos criterios de moderación que nadie más que ellos regulan.

Así mismo, esto es diferente al funcionamiento de otras empresas privadas que deciden el contenido que promueven, porque aquellas no están tan ligadas a lo público como ahora están las ‘Big Tech’. Gracias en mayor medida a la pandemia, gran parte de la vida pública se desenvuelve en estos servicios privados, por lo que, si estas compañías comienzan a limitar la participación de los usuarios en un espacio que es inseparable de lo público – digamos que es un ficticio espacio público -, se termina por atentar contra la democracia.

Además, puede resultar contraproducente la censura de aquellos grupos que se han refugiado en distintas plataformas con el fin de polemizar, porque indirectamente se revelaría la incomodidad y la amenaza que estos grupos representan para el poder.

La censura en las redes logra el efecto contrario: empodera, más que debilita. Debido a que el hecho de eliminar la cuenta de estos usuarios no significa que mágicamente vayan a desistir de sus ideas, simplemente les confirma que deben continuar propagando su ideología porque ha llegado a generar la incomodidad que esperaban.

Lo dicho: esto es contraproducente. Twitter decidió la semana antepasada que ya no le prestaría el patio de juegos a 70000 seguidores del movimiento pro-Trump QAnon, pero esto no hace que ellos renuncien a sus creencias, sino que se reafirman en ellas más que nunca, incluso quizás culpen al Deep state de ordenar la suspensión de sus cuentas.

Muchos vitoreaban el esfuerzo de estas plataformas por darle muerte online a Trump, alejándolo así de influir en la opinión pública, pero hasta los líderes de la Unión Europea han criticado a Twitter por arrogarse el poder de establecer los limites de la libertad de expresión sin ningún criterio.

Es irónico, las leyes no tienen forma de regular las acciones de estas empresas, pero para nadie es un secreto que Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft encabezan la lista de compañías que invierten más dinero en lobby, esto con el fin de influir en los legisladores de EE.UU. It’s just business.

Finalmente, no es la labor de estas compañías actuar como un órgano sancionador y moral, porque de nada sirve someter, solo se logra evadir una realidad que inevitablemente va a salir a flote. Esto constituye un acto antidemocrático que pretende promover la democracia. Además de que aumenta la popularidad del censurado porque queda como un mártir de las redes.

*Estudiante

Instagram: @andreagguer

(Esta es una columna de opinión personal y solo encierra el pensamiento del autor).

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Y cómo va la vacunación para los colombianos de a pie…

Por: Irving Herney Pinzón/ Ya se acerca el primer aniversario de la pandemia y a pesar que el ingenio, la perseverancia, y la fortaleza del ser humano ha demostrado que poco a poco ha venido enfrentándola, siguen apareciendo día a día nuevos contagios y nuevas muertes relacionadas con este virus, que vino a quedarse, pero que el común se resiste a adaptarse y tener que convivir con él, se le desea exterminar y que permita continuar con el ritmo de vida “normal” que se traía.

Para poder enfrentar la pandemia son necesarias un sinnúmero de medidas, que podrían resumirse en dos, ambas con igual importancia y trascendencia: en primer lugar aparece la toma de consciencia y responsabilidad de cada uno de los ciudadanos al asumir en serio que el Covid es una realidad que trae consigo un sinfín de consecuencias, que no es un invento, ni nada parecido y que si es verdad las complicaciones en materia de salud que este ha originado y los altos índices de mortalidad asociado a él; que los conceptos, tales como medidas, protocolos, autocuidado, bioseguridad, toques de queda, confinamiento, entre otros, deben dejar de ser simples términos, y pasar a ser implementados con la mayor de las rigurosidades para poder atenuar el avance de este nuevo enemigo.

Por otro lado, con igual importancia que la anterior, pero con mayor impacto en cuanto que esta responsabilidad puede estar acompañada de medidas sancionatorias, inversiones requeridas, etc., aparece la intervención de los gobiernos locales, departamentales y nacionales al determinar acciones y disposiciones que deben ser asumidas, pero sobre todo garantizados por parte de las autoridades con miras a evitar contagios, muertes, y crisis sociales o económicas.

No se puede acostumbrar a las personas a sobrevivir con el virus, no se puede aceptar que la realidad de hoy en día es igual a la de seis u ocho meses atrás; afortunadamente para todos, se crea o no se crea en las ventajas o desventajas que esta trae, se hable de diversos mitos de quienes la atacan, ya fue inventada la Vacuna contra el Covid-19, y no sólo por una farmacéutica, ya son más de diez las que han incursionado, tales como: Pfizer, Moderna, BioNtech, Johnson & Johnson, Novavax, CanSino Biologixs, Sinopharm, Sinovac, Anhui Zhifei Longcom, AstraZeneca, Gamelaya Institute, Bharat Biotech las que ya superaron la fase tres (3) de todo proceso de investigación para aprobar su patente.

Lo que produce admiración, enfado, disgusto, burlas y toda cantidad de sentimientos y actitudes es que, a casi dos meses de haber iniciado los procesos de vacunación en las grandes potencias y posteriormente en los demás países del mundo que se caracterizaron por la negociación oportuna, responsable y dedicada de la vacuna con las diferentes farmacéuticas, comprando millones de dosis y programando entregas para fechas determinadas, preparando e implementando planes y estableciendo la logística necesaria para que se pueda vacunar, el gobierno colombiano tenga a sus ciudadanos en stand by pendiente de unas fechas que no se sabe si en realidad se cumplirán y escondiendo con artimañas los supuestos contratos de compra bajo el sofisma de la confidencialidad, lo cual es un exabrupto y una mofa a la inteligencia del pueblo colombiano, claro está que hay algunos que ya se acostumbraron a ello.

Cuando se leen las noticias o se observan los programas de televisión, desde noviembre del año pasado (2020) viene el gobierno nacional en cabeza del presidente y del Ministro de Salud con publicaciones que dejan en vilo, tales como: que ya casi, que ya pero todavía no, que para mediados de diciembre, luego que para inicios de enero, que ya toca para finales de enero, que ahora si seguro para febrero, que ahora toca en marzo y así sucesivamente, jugando y engañando a los colombianos, algunos de ellos justificando y creyendo cuanto cuento de hadas le quieran inventar.

A raíz de esto surge la siguiente pregunta: ¿Cuánto le ha costado en vidas humanas el que en Colombia no se haya iniciado la vacunación y quién es el responsable? Para dar respuesta se utilizara un simple racionamiento lógico: países latinoamericanos como Chile y Argentina, entre otros (Se mencionan estos porque estos países están casi, se podría decir, en las mismas condiciones económicas, y sociales que Colombia) iniciaron su proceso de vacunación en promedio hace 25 días, teniendo en cuenta esto, y que según estadísticas del mismo ministerio de salud, en Colombia mueren alrededor de 360 personas diariamente por Covid, luego a raíz de que no se haya efectuado este proceso de vacunación a la par del tiempo que lo iniciaron los países antes mencionados hasta el momento le ha costado a los colombianos 9.000 (nueve mil) muertos, fuera de los que surgen todos los días, que se hubiesen evitado, al haber gestionado e implementado la vacunación con tiempo y habérseles priorizado la vacuna a estos pacientes; y de quien es la responsabilidad, cada uno de ustedes sacar sus conclusiones.

Esto no se trata de partidos políticos o de posiciones ideológicas, esto se trata de datos y realidades que hay que asumir y solucionar. En estos días se ha escuchado hablar del llamado Mecanismo Covax que supuestamente iniciara los procesos de vacunación en febrero aquí en Colombia, pero vale la pena saber que es o en que favorece a los colombianos de a pie esta estrategia: hay que partir diciendo que existen dos formas para que Colombia adquiera la vacuna: una de ellas es la negociación directa del país con la farmacéutica y el otro es por medio de intermediarios o gestiones a través de terceros, es decir, la Organización Mundial de la Salud (OMS) negocia unas vacunas, gracias a un fondo multisectorial, para ser entregadas a los países catalogados como “de ingresos medios y bajos” de regiones pobres como Asia, Latinoamérica y África, cuyo objetivo es buscar una repartición equitativa de las vacunas.

El Covax es un proyecto de ayuda y solidaridad mundial que se puso en marcha a finales de abril del 2020, reúne a gobiernos, organizaciones sanitarias, científicos, empresas, organizaciones de la sociedad civil y filántropos encabezados por la OMS, para acelerar el fin de la pandemia mediante el desarrollo y la asignación equitativa de las pruebas diagnósticas, las vacunas y los tratamientos que el mundo necesita. Estas vacunas no son gratuitas para Colombia, por estar catalogado como país de ingresos medios, de los 176 países que integran el Covax, solo será gratuita para 80 que son de ingresos bajos, Colombia ya ha hecho un aporte que según los datos suministrados por la OPS (Organización Panamericana de la Salud) saldrían alrededor de 3 a 5 dólares cada dosis, Se espera que así sea y así aparezcan en los contratos.

Las vacunas que llegarán en febrero, no serán por gestión de Duque, si no gracias al fondo rotario del OPS que está vinculada a la estrategia Covax, donde Colombia salió elegida.

Frente al desalentador panorama que vive Colombia en materia de vacunación, sin ser pesimistas, exigirá de todos y cada uno de los colombianos una gran solidaridad y una monumental responsabilidad para prevenir que el Covid se siga propagando, se tiene la fe puesta en los procesos de vacunación, que ojala inicien lo más pronto posible, la pandemia ha demostrado quien es quien, agudizó la desigualdad y marginación de las personas más vulnerables y necesitadas, y el tipo de intereses que priman sobre la salud y la vida como derechos fundamentales y universales, se espera que los procesos de vacunación no se conviertan en una nueva fuente de inequidad y mezquindad en la que los criterios de acceso sean determinados por los poderosos intereses económicos y sociales.

Quedan abiertos enormes desafíos frente a los cuales todos deben asumir un papel protagónico y considerar que desde lo poco o mucho que se haga se contribuye a luchar contra la pandemia, los grandes retos y problemas asumir serán los nuevos picos que se están viviendo o se acercan, la desinformación que abunda en las redes sociales que crean confusión donde se quiere reducir el Covid a una simple gripa y que la vacunación solo acarreara problemas, unidos a mitos de tipo religioso, la gran irresponsabilidad de la alternancia en materia de educación, los toques de queda, los confinamientos, problemas económicos, el desempleo, el bajo número de UCI´s, entre otros que serán el pan diario en este 2021; sin embargo la historia ha demostrado que el ser humano siempre saldrá adelante frente a los grandes retos y problemas, pero exige de todos responsabilidad, solidaridad y actuar con inteligencia.

*Magister en Educación, Docente Investigador Filosofía y Ciencias Sociales y Candidato a Doctor en Educación.

Facebook: Irving Herney Pinzòn T

Twitter: @Irvingherney

(Esta es una columna de opinión personal y solo encierra el pensamiento del autor).

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El otro lado del progreso en Santander

Por: Carlos A. Gómez/ Antes de 1986 los alcaldes en Colombia eran de libre nombramiento y remoción, puestos por el presidente de la república. A partir de ese año, comienza la tarea de descentralización para que los departamentos y municipios pudieran ser elegidos por voto popular. La ley 49 de 1987 dispone de las funciones y otras obligaciones que tendrían los nuevos alcaldes y gobernadores en Colombia.

Después de la constituyente de 1991, el artículo 320 dispuso: «La ley podrá establecer categorías de municipios de acuerdo con su población, recursos fiscales, importancia económica y situación geográfica, y señalar distinto régimen para su organización, gobierno y administración». Actualmente las categorías se encuentran clasificadas en siete secciones: una categoría «especial» y categorías de la primera a la sexta.

Todas las categorías tienen unas variables para poder asignar a los municipios en cada una de ellas, como se muestra en la siguiente tabla:

Fuente: Ley 1551 de 2012.

Los municipios en Colombia se encuentran categorizados de esta manera en la actualidad. De acuerdo con el informe de la Contraloría General de la República, para el año 2020 en Santander existen 87 municipios que se encuentran categorizados de la siguiente manera:

 

Fuente: CGR, 2020.

Bucaramanga es el municipio de categoría especial. Barrancabermeja y Floridablanca están en la categoría 1, Girón y Piedecuesta están en la categoría 2, y Lebrija y San Gil están en la categoría 5. El resto de los municipios son de categoría 6. Así las cosas, el 94 % de los municipios de Santander están en el grupo de pequeños municipios.

Para categorizar los municipios se deben tener en cuenta variables como: número de habitantes, importancia económica, recursos fiscales y situación geográfica. Sin embargo, no se han tenido en cuenta en las leyes donde se han intentado «modernizar» la situación particular que tienen los municipios. Un factor como el crecimiento poblacional es una variable que mantendrá a los municipios como pequeños, en el sentido que la población no crece en miles de personas de un año a otro. Este factor es particular debido a que, por ser municipios que no ofrecen educación secundaria y universitaria, los jóvenes tienen que salir a las ciudades capitales para obtenerla. En la mayoría de los casos, los jóvenes que salen de sus municipios no regresan al encontrar mejores oportunidades de empleo en los municipios grandes. Esta migración por educación o empleo disminuye la población en los municipios y las aumenta en las ciudades capitales.

Para que un municipio genere mayores ingresos y pueda mantener el número de habitantes es necesario poder garantizar bienes y servicios como: acceso a la educación formal, básica, media y profesional; acceso al trabajo con prestaciones de ley; vías de acceso, que en la mayoría de los municipios en Santander son un desafío especialmente en épocas de invierno, y prestación de servicios de salud de calidad. Así mismo, se debe garantizar la legalización de predios. En Colombia, según la revista Semana, más del 60 % de los predios no se encuentran legalizados, impidiendo de alguna manera el recaudo del impuesto predial y esto desfavorece el cálculo que hace la Contraloría para certificar los ingresos del municipio, con el cual todos los alcaldes, antes del 31 de octubre de todos los años, categorizan sus municipios por resolución.

A consideración dejo el siguiente planteamiento sobre el cambio que debería tener la forma de categorizar los municipios en Colombia, ya que la ley actual, con un intento liviano de modernizar la categorización, no ha tenido en cuenta la diversidad de las regiones y la de sus municipios. Así las cosas, se debería tener en cuenta: área geográfica, proyección de crecimiento poblacional, vías de acceso y conectividad (entre ellas la digital), diversidad étnica, situación predial (esto es, que haya capacidad de identificación catastral e individualización de inmuebles ubicados en zona rural y urbana), aporte al PIB departamental, desarrollo y ejecución del plan de desarrollo, aportes a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, circunstancias de desplazamiento forzado por situaciones del conflicto armado o naturales, y la construcción de una tabla de incentivos económicos que los departamentos podrían aportar a los municipios que cumplan con ciertos objetivos.

Podrían ser más, pero considero que estos se ajustarían a realidades municipales actuales. Como última consideración, considero que puede ser útil que los municipios dejen la costumbre de ofrecer descuento por pagar el impuesto predial. Pagar el impuesto es un deber de todos los ciudadanos. Si existiera una socialización con la población sobre la importancia del recaudo fiscal, tendríamos una mejor forma de aportar al crecimiento de los municipios. Ahora bien, esto sería ideal, si los alcaldes que son elegidos por voto popular estuvieran preparados tanto académicamente como públicamente. Muchos alcaldes de la actual vigencia no tienen la suficiente preparación y llegaron a estos cargos por intereses más personales que por lograr el interés común de sus paisanos.

*Ingeniero Industrial – Magister en Responsabilidad Social y Sostenibilidad.

Twitter: @carlosgpar

Facebook: Carlos A. Gómez

(Esta es una columna de opinión personal y solo encierra el pensamiento del autor).

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