Las víctimas y la paz

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Por: Celestino Mojica Peña/ Según el centro nacional de memoria histórica (CNMH), en Colombia desde 1958 hasta septiembre de 2020 se han realizado 4.311 masacres que han dejado 24.840 víctimas mortales, siendo el año 2001 con el mayor número de masacres perpetuadas las cuales fueron 406. El total de víctimas fatales en todo el desarrollo del conflicto armado hasta el año 2018 fueron de 261.619 y está dividido así: 214.584 son civiles, 46.675 combatientes y 360 personas sin información según datos suministrados por CNMH.

En 2019, más de 158 mil personas se sumaron al registro de víctimas del conflicto armado en Colombia, cerrando el año con una cifra total de 8´953.000 con ciudadanos a diciembre 31 del año anteriormente mencionado, este 2020 se espera superar la cifra de 9 millones de colombianos, de estos tan solo se han logrado indemnizar algo más de un millón de personas, es decir, tan solo se ha cumplido al 11% aproximadamente una cifra muy inferior a la esperada por las víctimas y por eso muchos de ellos consideran, se están revictimizando  por parte de sus victimarios y el Estado.

Son muchos los grupos al margen de la ley de izquierda y de derecha que han realizado amnistías, procesos de paz con diferentes gobiernos, pero tan solo son los victimarios los que han logrado versen favorecidos, algunos ejemplos que se pueden traer a colación son el de Gustavo Petro quien ha sido senador, alcalde de Bogotá y candidato presidencial, victimario, pero, ¿dónde quedaron sus víctimas? ¿Dónde quedó al menos pedir perdón?

Esto es tan solo una muestra del proceso que se llevó a cabo con el M-19 donde su acto más relevante fue la toma del palacio de justicia, presuntamente auspiciado por Pablo Escobar, es decir, dineros del narcotráfico, procesos que no debían prescribir porque lesionaron al Estado y a los ciudadanos privándolos de la justicia, además les costaron la vida a ilustres magistrados. Este proceso se realizó en 1990.

Otro caso es el de León Valencia Agudelo, exguerrillero del ejército de liberación nacional quien dejo las armas en 1994 tras un proceso de paz con la guerrilla corriente de renovación socialista, un grupo disidente del ELN, hoy un gran politólogo, analista, quien creó la ONG Nuevo Arcoíris notable sobre sus investigaciones sobre la parapolítica y por sus contratos con el Estado y además quien desde la Fundación Paz y Reconciliación se convierte en un súper poderoso de las ONG.

Llega el proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia mediante la Ley 782 de 2002 mediante la cual el gobierno quedaba facultado para iniciar negociaciones de paz con grupos que no tuvieran estatus políticos, lo que abrió las puertas para iniciar diálogos con los grupos paramilitares, pero solo preveía la amnistía y el indulto para delitos políticos y conexos cometidos por los miembros de organizaciones ilegales, era necesario una nueva ley que como herramienta jurídica abriera el camino para la paz al facilitar la reincorporación individual o colectiva a la vida civil de los desmovilizados de las AUC, garantizar los derechos de las victimas pero sin someter al “perdón y olvido” fueron esas razones para que surgiera la Ley 975 de 2005, la Ley de Justicia y Paz donde muchos miembros de estas organizaciones estarían de cinco A ocho años en la cárcel por sus múltiples delitos y masacres, pero surge la misma pregunta: ¿Dónde quedaron las víctimas? ¿Su reparación?

El proceso de paz con las Farc inicia el 4 de septiembre de 2012, estos diálogos de llevaron a cabo en Oslo y La Habana, su fecha de clausura fue el 24 de agosto de 2016 firmado en Cartagena, pero este acuerdo fue sometido a un plebiscito el 2 de octubre de 2016 donde el ‘no’ del acuerdo ganó en las elecciones con un 50.23%, es decir, 6.425.285 votaron por la no implementación, mientras por el ‘sí’ con un 49.76% votaron 6.323.989. Sitios como la Costa Caribe, Costa Pacífica, Bogotá, Guaviare, Vaupés y Guainía lo apoyaron en su mayoría, el resto del país no; para que el acuerdo fuese valido deberían contar con el 13% del censo electoral (4.396.626) este umbral se cambió pues bajó de un 50% al 13%.

Tras un periodo de negociaciones con los promotores del ‘no’, el gobierno y las Farc EP acordaron un nuevo texto para el acuerdo de paz el cual se firmó el 24 de noviembre en el teatro Colon de Bogotá. Volvemos a lo mismo, ¿dónde quedaron las víctimas? ¿su reparación?

Varios procesos de paz se han llevado a cabo con la izquierda y derecha donde unos volvieron a la sociedad como grandes líderes, como grandes dirigentes de ONG, como congresistas, otros pagaron cárcel con mínimas condenas por sus delitos, otros fueron extraditados, pero sus víctimas aun reclamamos justicia.

¿Qué pasó con nuestras curules en el congreso? ¿Qué pasó con la verdad? ¿Qué pasó con sus socios políticos y empresariales? ¿Qué pasó con nuestra verdad de nuestros familiares asesinados? Y, ¿dónde está la reparación? Son interrogantes que aún esperan respuesta.

*Abogado – Uniciencias, especialista en Filosofía del Derecho – UIS y especialista en proyectos de desarrollo de la ESAP.

Twitter: @timomojica1