¿El barranqueño tiene cultura ancestral?

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Por: Hugo Hernando Bernal Vallejo/ Con el exterminio de la etnia Yariguies nos arrebataron a los barranqueños parte de nuestra cultura ancestral. El que no haya sobrevivido nuestros indígenas, significa que perdimos la oportunidad de saber de dónde venimos y para donde vamos, pues la influencia del ser humano por el entorno no cambia con el tiempo, solo si dañamos o lo mejoramos.

Al desaparecer el pueblo Yariguies perdimos una riqueza cultural. Cuando una cultura indígena se extingue no conoceremos su cultura ni su lengua, así como conocimiento de sus ancestros.

Con el exterminio de la etnia Yariguies, los barranqueños perdimos parte invaluable de nuestra identidad. Detrás de cada artesanía que se ha descubierto, hay una historia que jamás vamos a conocer, hemos sido desheredados al a fuerza de ese conocimiento.

Cada objeto que fabricaron los Yariguies está impreso su pensamiento, sus emociones y su espiritualidad. Es una memoria de una cultura, de una lengua y de un modo de vida.

Para cualquier barranqueño, que se sienta orgulloso de serlo, debe tener claro que, en los pocos hallazgos arqueológicos de nuestros ancestros indígenas, los primeros que poblaron estas tierras, cada artesanía descubierta tiene una historia que contar, y aunque muchos no nos demos cuenta, dichas historias están presentes en nuestra día a día y hoy definen lo que somos.

Hay un principio incuestionable. Nadie ama lo que no conoce. Nos preocupa conocer otras cosas extrañas a nosotros, dejando de lado aspectos fundamentales de la identidad y partencia con la tierra que nos vio nacer. El haber perdido la posibilidad de tener nuestra cultura Yariguies perdimos su mundo mágico, sus valores y enseñanzas.

La inconsciencia de las generaciones barranqueñas anteriores frente a la inexistencia legado cultural indígena y ostros aspectos folclóricos o culturales, han garantizado la mediocre sociedad que hoy tenemos.

No podemos cambiar los aspectos negativos de nuestra cultura barranqueña, sin saber qué tipo de cultura tenemos y cuál es la que deseamos para los barranqueños. En el proceso de cambio cultural debemos primero conocer nuestra cultura, los elementos que la componen, sus manifestaciones culturales, que es lo positivo y negativo. Identificar los obstáculos culturales para cambiarlos, de acuerdo a la cultura que queremos.

El Desarrollo de Barrancabermeja, en lo económico, social y político depende de conocer la cultura que tenemos y la cultura que deseamos.

La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 9 de agosto como el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. Esta es una conmemoración que debe tener relevancia cultural para los barranqueños para rendirle honores a la etnia Yariguies que por motivos fútiles nos desheredaron de sus tradiciones y de su cultura.

Esta conmemoración tiene gran relevancia cultural en Colombia donde existen diversas comunidades indígenas, que desde 1492 le han arrebatado sus tradiciones y su cultura.

Muchos asentamientos indígenas lograron sobrevivir y conservar sus tradiciones. Y solo hasta la Constitución de 1991 se reconoció y fortaleció la organización social indígena y revigorizó su participación política.

Como se dijo en Barrancabermeja no tenemos ancestros indígenas y por eso desconocemos sus tradiciones y peor aún no nos interesa conocerlos, a pesar de hallazgos arqueológicos en desarrollo de las obras que realizaba el Proyecto Cira Infantas en un sector de la vereda Campo 45 del corregimiento El Centro que culturalmente, su valor esta dado en que estas rocas serían una ventana que permita conocer las costumbres de quienes habitaron esta región en un período entre 3 y 10 mil años atrás.

El barranqueño jamás debe olvidar quienes habitaron las tierras que ayer se llamaban la Tora (La Tocca), hoy Barrancabermeja Distrito Especial. Y que los Yariguies fueron exterminados por colonos mestizos que invadieron su territorio en busca de tierras para el pastoreo, la adquisición de quina, de tagua, de madera y por último, de petróleo.

Hacia el año de 1860 se calculaba su número en 15.000, en 1880 los Yariguíes eran 10.000; 5000 en 1900; 1000 en 1910; 500 en 1920; 24 en 1925​ y en 1944 solo quedaban cinco personas Carare-Opón.

*Abogado, poeta e investigador cultural.