Analizando nuestro presente global

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Por: Jhon F Miles Rueda/ Al inicio del siglo XX todo comenzó con una oleada de esperanza y optimismo, muchos creían y afirmaban que en dicho siglo entraríamos a la era del <conocimiento infinito> el cual resolvería los problemas de toda la humanidad.

Pero tristemente la realidad fue muy distinta, pues todas esas ilusiones acabaron con la primera guerra mundial y a partir de allí sabemos algunos de los hechos catastróficos sucedieron en el siglo pasado.

Sin embargo en este siglo las cosas no es que hayan cambiado mucho ya que la humanidad aún tiene que lidiar con muchas problemáticas que han existido desde hace siglos, además de los nuevos desafíos y problemáticas que van surgiendo sin previo aviso como por ejemplo la pandemia a causa del Covid-19.

No obstante, el calentamiento global es una de las principales problemáticas con las que tiene que lidiar la humanidad del presente siglo, por ello la comunidad internacional tiene que destinar muchos de sus recursos y esfuerzos con el fin de tratar de mitigar al máximo sus efectos.

Por otro lado, gran parte de la población global vive con zozobra a causa del terrorismo y ante la posibilidad de que desate una nueva guerra mundial en la que se utilicen armas de destrucción masiva, ya que estas podrían llegar extinguirnos en un corto lapso de tiempo, pero también la humanidad tiene que lidiar con muchas otras problemáticas de menor envergadura, aunque no menos importantes.    

Como la avaricia excesiva de algunos personajes de las clases altas que apilonan y oprimen a la clase obrera en su afán por seguir aumentando su patrimonio, dando como resultado que los ricos son más ricos y los pobres sin embargo más pobres cada día, haciendo de esta manera que la brecha entre clases sociales sea cada vez más evidente.

Y no puede dejarse de lado el problema de la corrupción pues hay quienes afirman que no hay institución que esté libre de ella en ningún país del mundo, pero hay países en los que, aunque no se ha podido erradicar por completo, la corrupción está controlada y no supera ciertos límites.

Sin embargo, entre muchos factores negativos, la corrupción socava enormemente la confianza del pueblo hacia sus dirigentes, organizaciones públicas e incluso en la justicia, además es la principal causante de todas las problemáticas mencionadas anteriormente.

La idea no es ser pesimistas, debemos resaltar los importantes avances que hemos logrado a lo largo de la historia, especialmente en nuestra época contemporánea en la que estamos trabajando contantemente por el desarrollo tecnológico hacia la conquista del espacio y del futuro.

Por absurdo que parezca, el hecho de que existan tantos problemas en el mundo, estos suponen una grandiosa oportunidad para exponer nuestras virtudes e incluso aprovechar con astucia la fuerza y magnitud de las adversidades buscando transformar progresivamente nuestra situación actual y así mismo cambiar el rumbo de la historia.

A nivel nacional y local debemos esforzarnos como ciudadanía y trabajar de la mano con nuestros gobernantes para llevar a cabo verdaderos cambios, específicamente en el área metropolitana donde se deben desarrollar proyectos conjuntos en materia social, ambiental y de infraestructura que garanticen el bienestar colectivo de quienes viven en estos cuatro municipios.

No es suficiente con tener buenas intenciones para poder forjar un futuro de esperanza, también es necesario e imperativo desarrollar una percepción avanzada acerca de muchos de los factores y problemáticas de nuestro territorio con el propósito de poder desarrollar formidables soluciones y de hallar la forma de implementarlas.

Por ello hoy hago un llamado a todos quienes leen esta columna a ser agentes de cambio no solo desde la crítica hacia nuestros gobernantes y a quienes creamos que no están haciendo las cosas bien, sino analizando también nuestra humanidad individual con nuestros defectos y virtudes para poder determinar que talentos podemos usar para comenzar a generar cambios positivos en nuestro entorno.

Todos debemos asumir nuestra responsabilidad y nuestro papel en la construcción de sociedad y en la construcción de la historia, adoptando también una identidad y sentido de pertenencia por nuestro territorio sintiéndonos orgullosos de ser santandereanos y luchando para ir “siempre adelante”.

Y finalizo con una frase de Steven Pinker que se ajusta a nuestra época y realidad global pero que también nos motiva a desarrollar al máximo nuestras capacidades para ser agentes de cambio: “Nunca vamos a tener un mundo perfecto, pero no es romántico ni ingenuo trabajar para uno mejor”.

*Tecnólogo Agroforestal, pensador y político.

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