Los delitos de Elkin Bueno y Sergio Amarís en Aguas

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Por: Leonardo Granados/ Hoy hace cinco años después que radiqué las denuncias en la Fiscalía General de la Nación y la Procuraduría de la Nación, la actividad posiblemente corrupta de estos funcionarios, es evidente y preocupa el silencio cómplice de los órganos de control y los entes de justicia.

Para mejor comprensión de los lectores del tema a tratar, realizaré un contexto en los siguientes términos.

En 2013, la Alcaldía Municipal de Barrancabermeja mediante recursos transferidos por Cormagdalena por Ley 160, celebró el Convenio Interadministrativo N° 0363 de 2013 el cual tenía por objeto “aunar esfuerzos con el fin de realizar obras para la disposición final de residuos sólidos en el Municipio de Barrancabermeja” por un valor de 3 mil 892 millones 068 mil 977 pesos.

Con estos recursos se realizaría la “ampliación de la capacidad de disposición mediante la construcción de una nueva celda para la disposición de residuos sólidos, la construcción de la planta de lixiviados del relleno La Esmeralda y celdas transitorias y el proceso de clausura y post clausura”, convenio que tenía como duración seis meses a partir de la suscripción del acta de inicio, el cual inició en mayo de 2013 y así clausurar dicho relleno y por ende, se evitarían impactos ambientales a fuentes hídricas.

Inicialmente debía ejecutarse en seis meses, pero transcurrieron dos años y no se construyó la planta de lixiviados, tampoco se culminó el proceso de clausura y post clausura de las celdas transitorias. La Contraloría Municipal de Barrancabermeja a través de Juan Carlos Stapper, en la auditoría realizada a este convenio, identificó hallazgos fiscales, administrativos, disciplinarios y penales.

Quedó al descubierto que el no haber construido la planta de lixiviados generó una mayor contaminación en el caño costado norte más conocido como caño Las Marías el cual, siendo impactado por los lixiviados, terminó contaminando la quebrada El Zarzal y la ciénaga San Silvestre donde desembocan, es decir, de donde la empresa Aguas de Barrancabermeja capta el agua para el acueducto municipal.

Pues bien, de estos impactos ambientales y actos de corrupción presenté denuncia penal y ya le imputaron cargos al ingeniero Jorge Norberto Ferreira, gerente de la época de Aguas de Barrancabermeja.

Sin embargo, para Elkin David Bueno Altahona, alcalde de la época y el exgerente, Sergio Amarís; no fue suficiente esa plata y le solicitaron a Cormagdalena más recursos para culminar las obras pendientes del proceso de clausura y post clausura y la planta de lixiviados, es decir, no les “alcanzaron” los 3 mil 892 millones 068 mil 977 pesos para realizar este proyecto que tubo estudios previos y se garantizaba su ejecución a lo presupuestado.

Para el 31 de enero de 2015, el alcalde Elkin Bueno presentó una adición presupuestal por valor de 3 mil 500 millones de pesos para la “ampliación de la capacidad de disposición mediante la construcción de una nueva celda para la disposición de residuos sólidos, la construcción de la Planta de Lixiviados del relleno La Esmeralda y celdas transitorias y el proceso de clausura y post clausura”. Como pueden apreciar, para lo mismo, por ello en el Concejo Municipal de Barrancabermeja hicimos la advertencia que no podían adicionarse dichos recursos a un daño fiscal, por cuanto se incurriría en prevaricato.

Lo más grave es que, el Concejo no solicitó la presencia del gerente de Aguas de Barrancabermeja, ni del contratista ni del interventor, para que sustentaran que había pasado con los $3 mil 892 millones que se habían aprobado conforme había sido planeado en los estudios previos del convenio que con dichos recursos se garantizarían las obras y la planta de lixiviados y en su control político, exigir al gobierno la explicación de los hallazgos encontrados por la Contraloría y así defender el erario público.

Pese a estas observaciones jurídicas de como adicionaron recursos públicos nuevos por valor de $3.500 millones a un convenio de donde se dilapidaron dichos recursos públicos con prueba de daño fiscal, no sea ha demostrado en qué se invirtieron. Pero los 13 concejales del alcalde de la época los aprobaron a ‘pupitrazo’, evidentemente dicha acción no fue gratuita, por algo muchos concejales tienen fincas con recursos de dudosa procedencia.

Al observar este grave hecho ilícito, presenté denuncia penal el 22 de junio de 2015 contra el alcalde Elkin Bueno, los gerentes de Aguas de Barrancabermeja, el Secretario de Medio Ambiente de la época y los 13 concejales, bajo el número de noticia criminal N°680816000136201502941, la cual se encuentra en la Fiscalía Delegada para delitos contra la Administración Pública. Es inaceptable que se sigan dilapidando los recursos públicos por debemos luchar en contra de la corrupción y exigir al Fiscal General su intervención a través del programa ‘Bolsillos de Cristal’.

Como si fuera poco lo anterior, la corrupción en Aguas de Barrancabermeja no paró en la ejecución de estos nuevos $3.500 millones. La Contraloría de Barrancabermeja, en 2017, estableció 12 hallazgos fiscales, 4 penales y 43 disciplinarios, en contra del exgerente Sergio Amaris, quien presuntamente celebró un contrato de una celda que ya estaba hecha. De ahí el hallazgo penal por el delito de peculado, entre otros.

Lo grave de esta situación es que estamos en 2020, se gastaron $7 mil 392 millones 068 mil 977 pesos y no se ha construido la piscina de lixiviados, sigue la contaminación, no se ha terminado la clausura y post clausura de las celdas transitorias. Estos gobiernos corruptos vienen afectando la ciénaga San Silvestre y se requiere con urgencia que el Fiscal Delegado para delitos contra la Administración Publica cite a audiencia de imputación al exalcalde Elkin Bueno, a Sergio Amaris, los concejales de la época y el Secretario de Medio Ambiente, entre otros.

Pareciera ser que esta dupla de personajes públicos se apunta a la estrategia cínica, a la cual acuden los delincuentes de cuello blanco de este país, como es el vencimiento de términos o prescripción de la denuncia, como hacen los corruptos en Colombia y esto evidencia un aire de impunidad y a la vez, pretender dejar ante la indiferencia y la carcajada, de que esos $7 mil millones no le hacen falta a la ciudad y hacer ver como si no hubiera pasado nada.

Afortunadamente para todos los barranqueños surge una luz en medio del túnel de la corrupción local, que para mi concepto se convierte en guardián de la justicia en Barrancabermeja y es el nuevo procurador provincial Jairo Dueñez Prieto, persona en la cual puede sentirse la confianza, en recuperar la credibilidad en esta institución que va establecer, que se haga justicia ajustada al debido proceso para bien de los barranqueños y en contra de quienes quieren coger el erario local y hacerla plata de bolsillo.

Y de complemento a lo anterior, el actual alcalde (exdirector de la Fiscalía seccional de Barrancabermeja y hoy presidente de la junta directiva de Aguas de Barrancabermeja) se mantiene orondo, indiferente y silencioso ante este hecho punible, en impunidad y sin resolución jurídica, debiendo en su condición y rol, que en el empalme fue de conocimiento público y que además el suscrito en la época del empalme le puso en conocimiento esta irregularidad.

¿Quién debe exigir la declaratoria del siniestro de las pólizas de cumplimiento y calidad de la obra del contrato público, a efectos de garantizar la construcción de la planta de lixiviados y proteger los recursos públicos destinados para este propósito, porque lo antedicho?

A la fecha no existe planta de tratamiento de lixiviados, desaparecieron esas dos personas implicadas y nadie hace reclamación de ello; además, se sigue contaminando la ciénaga San Silvestre, las comunidades continúan impactadas negativamente y lo más grave, nos cobran un servicio de agua costoso y la misma empresa contamina la ciénaga con sus vertimientos de lodos y lixiviados.

Lo anterior me permite explicarle a la opinión pública barranqueña, por qué el burgomaestre se le hace fácil no entregar la información del alumbrado público, esto es cínico y de doble moral con los principios de la función administrativa que le exige la Constitución Política, cuando se posesionó juro respetar la ley, la constitución y una lucha frontal contra la corrupción, sin embargo, lo que hemos vivido en estos siete meses, es la llamada técnica del ‘mamagallismo elkiniano’.

A pesar que ellos se jacten de que sus amigos políticos pretendan blindarlos y se muestran públicamente omnipotentes e intocables -cual serpiente en el jardín del edén ante el pecado- la justicia divina activa la justicia terrenal del cual el pueblo se alegra.

Para finalizar, es importante advertir que desde ya nuestro equipo de profesionales ha estructurado los elementos de valor y juicio suficientes en derecho para reactivar las denuncias que han sido al parecer estancadas intencionalmente en la Fiscalía General de la Nación y los entes de control en Barrancabermeja. Nuestra intención es llegar a las instancias nacionales e internacionales, porque de esta manera le garantizamos a los ciudadanos que la ola oscura de la corrupción en Barrancabermeja no va a seguir atropellando la dignidad y el buen nombre de nuestros conciudadanos, exigiendo justicia con base en el debido proceso.

Vamos a marcar un precedente con el sabio consejo de que un buen funcionario jamás debe pensar en transitar por el mal camino de la corrupción, como mal lo han venido haciendo Elkin Bueno Altahona y Sergio Amaris en este caso, pretendiendo ellos quizás que sus actos punibles, las aguas de la ciudad los lleve al infinito olvido.

*Abogado

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