Dos mil bumangueses quedaron confinados por migrantes venezolanos

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Tres conjuntos residenciales del oriente de Bucaramanga desde hace veinte días ven cómo cientos de venezolanos se ubicaron en sus alrededores. Lo que ayer era un sitio ideal para vivir hoy se convirtió en una tortura.

El Gobernador de Santander se puso el tapabocas, se enguantó las manos y portó el mandil para él mismo hacer parte del grupo solidario que repartió comida a más de 300 inmigrantes venezolanos que estaban hacinados en los alrededores del Parque del Agua, oriente de Bucaramanga.

Eso sucedió hace cuarenta días, el once de abril de 2020. Ese sábado el gobernador Mauricio Aguilar Hurtado pudo visualizar en persona que la situación por ese sector de la capital santandereana era un riesgo que podía sentirse en el aire.

Mientras los santandereanos estaban confinados en sus casas, en esos días con mínimas excepciones para poder salir, porque en el mundo un coronavirus atacaba y mataba, en los alrededores del Parque del Agua más de 300 venezolanos se hacinaban lo que podría generar un foco de contagio del virus y más problemas.

Ante esa situación el Gobernador de Santander aseveró que: “Tenemos una bomba de tiempo aquí en Bucaramanga. Por eso el gobierno departamental ha dispuesto con el Ejército Nacional y la Policía Nacional, organizar el traslado de 300 venezolanos que están acá desde el pasado lunes (6 de abril de 2020)”.

Trasladaron el hacinamiento

Nadie se dio cuenta si los buses llegaron y los 300 venezolanos partieron para su país. Lo real es que fueron desalojados de la parte externa del Parque del Agua. El grupo de inmigrantes que cada día es mayor se desplazó varias cuadras hacia el oriente, por la vía a Cúcuta.

Comida hubo ese once de abril entregada por la Gobernación. Salida de los buses prometidos para llevar a los extranjeros a la frontera nadie sabe si los hubo. En los alrededores del Parque del Agua parece que ya no están los venezolanos, pero el asunto no se acabó, solo se desplazó.

Ahora son tres las urbanizaciones que tienen como vecinos a los inmigrantes. Se ubicaron en un parqueadero que estaba abierto y era usado por los visitantes a uno de los condominios habitacionales.

Cuando ya el parqueadero no fue suficiente se ubicaron en los andenes que colindan con la vía principal que conduce de Bucaramanga a Cúcuta, pero dentro de la ciudad, rodeados de edificios con más de dos mil habitantes de tres conjuntos residenciales.

En un diálogo cordial cuando el ambiente todavía era de paz pudieron conversar con los recién llegados y lograron despejar el parqueadero que es público, pero propiedad del conjunto residencial.

Lote del Acueducto

Muy cerca hay un lote sin uso propiedad del Acueducto de Bucaramanga y en ese lugar los migrantes empezaron a construir sus alojamientos. Allí están, cada día son más porque parece que planean la construcción de una Venezuela al interior de Bucaramanga.

El Gobernador de Santander fue ese once de abril, repartió comida y prometió buses para 300 venezolanos. No volvió.

Los residentes que tienen ahora a sus nuevos vecinos acudieron a la Policía para tratar de llamar a la concordia y que el asunto no se saliera de control. Tras varias asistencias policiales, los encargados del Cuadrante les informaron a los dueños de los 500 apartamentos de los tres conjuntos que esa situación se salía de sus manos y tenían que acudir a las autoridades civiles.

No se sabe el número exacto de personas que se ubicaron en la zona, como es obvio no tienen cocina, baño, sala, comedor, habitaciones, en resumen todo lo que se hace en una casa, ellos lo hacen en la calle. Como cada día son más hasta riñas se presentan entre ellos mismos.

Como hacen sus necesidades del cuerpo en cualquier parte, los olores cuando no llueve son de salir corriendo, las moscas empezaron a meterse en los apartamentos de los edificios en los conjuntos Aquarium, Bosque de Los Venados y Torres de Palermo.

Un apartamento en promedio puede estar en un costo de 250 millones de pesos. Son construcciones de apenas tres años o menos que simbolizaban la estabilidad de cada familia que allí adquirió propiedad. Una finca raíz para vivir tranquilo, con seguridad, cerca al centro y a centros comerciales, a pocos minutos de la plaza de mercado. Un sitio ideal en un estrato tres tranquilo, hasta ayer.

Comunicaciones a la Alcaldía

Por correo certificado los administradores enviaron a la Alcaldía de Bucaramanga, ya en cuatro ocasiones, comunicación para informarle de la situación y para que por favor tomara cartas en el asunto, en un tema que como lo dijo el Gobernador de Santander, “es una bomba de tiempo”. Pero ninguna respuesta hasta el primero de junio del año 2020.

La salida de las unidades residenciales tiene que hacerse por en medio de los inmigrantes allí instalados y hoy ya el solo pensar en salir es una odisea sicológica.

Ante el silencio concurrente de la Administración Municipal un residente instauró una tutela a título personal en nombre del conjunto y ya el Juzgado Civil la aceptó. El conglomerado afectado por el asunto planea instaurar una Acción de Grupo para hallar una solución pronta.

La Defensoría del Pueblo no ha hecho presencia, la Personería de Bucaramanga, de igual forma. Migración Colombia tampoco ha pasado por allí.

El Gobernador hace 40 días estuvo allí y no volvió. La Policía acudió los primeros días pero reconoció que el tema se le salía de las manos. El Alcalde o los Secretarios de Bucaramanga no han ido.

Alertas en redes

La administración del edificio Aquarium Club & Condominio nos saludó por WhatsApp y nos dijo que: “Tal vez alguna vez ha preguntado por qué mi persistencia en grabar y compartirle videos sobre la presencia de cientos de venezolanos en la plazoleta externa del Parque del Agua”.

“Sencillo, porque vivo en un edificio relativamente nuevo que queda metros arriba y cada vez que salgo o regreso a mi apartamento veo con mayor preocupación que estas personas se hayan instalado allí, que se hubiesen tomado los andenes hacia arriba y que hoy ya tengan instalados fogones y cambuches sobre la vía y los accesos a los edificios y los barrios contiguos”.

“Lo más grave es que son muchas personas, incluyendo a decenas de niños y niñas, unos encima de otros, pasando necesidades y sobre todo y es apenas lógico, sin cumplir con las medidas básicas de bioseguridad”.

“La semana pasada, los administradores y los consejos de administración de tres edificios (Aquarium, Bosque de Los Venados y Torres de Palermo) nos unimos para presentar una acción de tutela y solicitar el amparo de derechos fundamentales a la salud, la seguridad y el medio ambiente sano, entre otros”.

“Ahora se piensa acompañar con firmas y convertirla en una acción de grupo”.

Acción de Grupo

Informó además la señora que en el trámite se vincula al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, a Migración Colombia, al Ministerio de Salud, al Ministerio del Interior, y a la Policía Metropolitana de Bucaramanga, en el Juzgado 19 Civil Municipal.

En dicha tutela se alude a la protección al derecho fundamental a la salud, saneamiento ambiental, derecho a gozar de un ambiente sano en conexidad con el derecho a la vida e integridad. Este hecho va en beneficio a todos los residentes del sector.

El paso a seguir es el trabajo articulado entre Torres de Palermo, Bosque del Venado y Aquarium, en donde se busca colaborativamente, interponer una Acción de Grupo, una vez llegue la respuesta de cada una de estas entidades. Para este documento la administración del edificio requiere de la totalidad de las firmas de los residentes o de la mayoría de ellos y así sea más fuerte la solicitud que se hace.

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