Empleo y emprendimiento en Bucaramanga

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Por: Édgar A. Henao/ Para el 2013, Bucaramanga se ubicaba en el sexto lugar entre ciudades grandes e intermedias con mejores condiciones para trabajar, después de Bogotá, Tunja, Medellín, Manizales y Pereira. Para el 2015 subió al octavo lugar, y hoy, aunque no se tiene un dato consolidado, la perspectiva no parece ser alentadora, si se tiene en cuenta que las variables que alimentan esas cifras se basan en la calidad el trabajo, salarios, horas de trabajo, etc., que tienden a precarizarse con el pasar del tiempo.

Por el lado del índice de desocupación, según Datos del Dane, en el  trimestre enero-marzo de 2020 hubo un incremento del  4,4% en relación con el mismo periodo del año anterior (69 cesantes en 2019 subió a 72 en el 2020), cifra aparentemente pequeña, pero que no tiene en cuenta el trabajo informal  que también ha sido  golpeado por la cuarentena y  cuya población ha sido relegada de las encuestas y de los mecanismos oficiales de protección del trabajador (seguridad social, cajas de compensación, entre otros) y que en el caso de Bucaramanga ocupa un promedio de 57%,once puntos porcentuales superior al promedio de las 13 ciudades principales y sus áreas metropolitanas de Colombia, según datos consignados en el proyecto de plan de desarrollo 2020-2023 de Bucaramanga.

Para hacernos una idea, para enero de 2020 de los 555 mil ocupados en esta ciudad, 320 mil son informales (Dane, 2020).

Los sectores más afectados con esta pandemia, por orden de incidencia en la economía local y siguiendo la misma encuesta del Dane son:  el comercio y reparación de vehículos (21, 1), industria manufacturera (14,0), Administración pública y defensa, educación y atención de la salud humana (13,6), y alojamiento y servicios de comida (13,3). Las demás actividades participan de un margen menor de la economía, pero no por ello menos relevantes. En ellas encontramos: Actividades artísticas, entretenimiento recreación y otras actividades de servicios, construcción, y actividades profesionales, científicas, técnicas y servicios adminsitrativos, entre otros.

El borrador del PND 2020-2023 plantea, precisamente, el mejoramiento de tales variables fortaleciendo la microempresa (que sostiene el 95% del sector comercial, las otras se ubican en el rango de las pymes), pero no dice cómo ni propone cambios en las políticas económicas que debiliten la tendencia a la informalidad. Falta mucho para dar el debate de qué es lo mejor que debe hacer la ciudad, pero queremos escuchar cuáles son las propuestas que tiene esta Administración para afrontarlas.

*Abogado.

Correo: henaot@gmail.com 

Twitter: @henaot1

Fuentes:

  • Boletín 14 del Observatorio de Mercado Laboral de la Universidad Externado de Colombia.
  • Documento de trabajo de Economía Regional del Banco de la República.
  • Dane