Covid-19: El cambio histórico del mundo

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Por: Luis Eduardo Jaimes Bautista/ La crisis en el mundo es impredecible: Lo que está haciendo el Cronovirus o Covid-19, es un hecho que cambió el curso de la historia en todos los países, como se viene desarrollando la pandemia, dejando muertes, enfermos, escases de alimentos y un gasto público sin contener que se multiplica cada día con enfermos e infectados.

Las personas que son conscientes sobre este contagio a nivel mundial, son muy pocas, en comparación con un grueso de población desbarajustada en todos los rincones del planeta. La televisión todos los días nos informa el comportamiento de la enfermedad y el jaque en que tiene a sus gobernantes para sostener hospitales y sus economías.

Pandemia, población, políticas públicas y economía, son los cuatro elementos, que descansan -como decían los navegantes que se no se arriesgaban a viajar- en una mesa de cuatro patas. Todos estos grandes cambios para bien y para mal, van a trasformar el mundo y los gobiernos.

Quienes nos dedicamos a repasar, las épocas históricas de la humanidad, siempre buscamos más lo malo que ha sucedido, que los pocos cambios que han hecho que evolucione el mundo. En este siglo XXI, la ciencia, la tecnología, la carrera armamentista, de la mano de la investigación de las enfermedades infectocontagiosas son el desvelo de miles de científicos y médicos. Hoy tienen esa batalla para salvar miles de vidas humanas.

Cada vez que leo un libro o veo una película de ciencia ficción, me pregunto. ¿Si el hombre está preparado la vivir o sobrevivir? Muchos sostienen que, para vivir la vida plena, otros entre todas las dificultades para sobrevivir, del cual el 70% de la población mundial se encuentra. Con un elemento más destructor que el cronovirus: La pobreza y la insatisfacción de muchas necesidades por la acumulación de la riqueza, en unas contadas manos.

El mundo su economía está sostenida en los vicios y productos que muchos están propensos a contraer más rápido las enfermedades. El fumar, el licor cual se es dependiente, junto con la alimentación procesada o chatarra a la par de una pandemia, acaban con los insumos y los elementos hospitalarios para atender miles de enfermos.

Por ello puedo decir que estamos en la época del miedo. Muchos se dejan abrazar por la ansiedad, no mantienen la calma, el aumento de tensión y sentir emociones en un descontrol en las ciudades, es peor que una guerra.

Si planteo esta problemática que se vive en el mundo y en nuestra patria Colombia, desde el 8 de marzo que estoy confinado en la casa, trabajando, leyendo, y cumpliendo esta labor que hago semanalmente de escribir mi opinión; el pueblo colombiano no tiene cultura, ni está preparado para vivir o morir. Es una masa incongruente, donde de los 48 millones de habitantes, más del 80% de la población, está en la pobreza y paupérrimos.

No se atiende directrices del gobierno porque este no brinda una credibilidad, ni hace cumplir las normas, sino todo el contrario legisla mediante decretos para favorecer el sistema financiero, dando unas dádivas a los pobres, que cuando pase toda la situación, no sabe qué hacer después. Si es bueno ayudar a los pobres y a la tercera edad, pero a qué costo durante los años venideros, si ellos continúan abandonados.

El estado no está preparado para afrontar emergencias sanitarias, ni catastróficas; sus pensadores políticos solo se limitan a seguir modelos que no corresponder a la realidad. Es muy cierto estoy de acuerdo que se debe tener al pueblo en cuarentena, para evitar que se convierta la pandemia en el problema mayor para la salud de sus pobladores.

Con aparecer en los televisores, en los celulares enviando la información de la Organización Mundial de la salud, el Presidente, Ministros, Gobernadores, Alcaldes, la población si no acata las disposiciones, no se frenarán los contagios.

Llevamos hasta el momento, 20 días con 400 casos positivos. Los mercados colapsan por los especuladores. No existe trasporte coordinado, el confinamiento impuesto se ha tomado como diversión y paseo, y a los afectados por el hambre se les va dar los subsidios. ¿Qué comprarán con ese dinero? No existen los medios para la asepsia, tapabocas, no existe un control por parte de las autoridades contra los especuladores, con palabras no se arregla esto, es con hechos y mano dura por parte de los encargados de controlar la población que se desmadra. Quiero que esto no vaya a mayores consecuencias señores gobernantes.    

*Poeta y escritor    

Twitter: @bizonteamarill1