Vamos de nuevo

0
Corrillos-Yo-Opino-Ronald-Picon

Por: Ronald Picón Sarmiento/ Estamos ya a más de quince días de inicio del nuevo año 2020, dispensación que marca no solo un nuevo comienzo de año, sino de década. El pasado decenio a los bumangueses nos dejó toda clase de historias y anécdotas, que atiborraron los pasquines locales y fueron la comidilla de muchos amarillistas que se ingestan de estos aconteceres políticos de orden local.

Es así como con este mes comenzaron los cuatro años de ejercicio político en todas las corporaciones públicas de elección popular y estamos a la expectativa del quehacer de quienes temporal y perentoriamente hoy ostentan el poder.

Sin embargo, hasta el momento lo único que se escucha puntualmente es que se está en el análisis de las finanzas, presupuesto y contratación que quedo porque al parecer y según se comenta, los salientes, como es costumbre de antaño amarraron el presupuesto, nombraron su gente y ataron la contratación; dificultades que deben sortearse con filigrana a efectos de recabar los recursos particulares que fueron desmedidamente invertidos por algunos en la pasada campaña electoral, y es que no es mentira que todo el que llega nuevo al ejercicio del poder, habiéndose gastado una millonaria y astronómica suma, debe recuperar esos caudales a costilla de ingresos disimiles al salario que pese a ser generoso, no alcanza a cubrir el bulto de gastos que tuvieron que derrocharse para asir tan preciada posición.

Pese a que este es el panorama tradicional, no se puede desconocer que la política cambió, tal y como hoy se especula en todos los escenarios citadinos, al punto que hay una titánica incertidumbre en las casas políticas sobre el cómo afrontar las próximas elecciones pues ya la estrategia de pagar lideres comunales, de barrio e incluso sufragar grandes avanzadas quedó descontinuada.

El ejercicio electoral pasado derruyó la forma tradicional y cotidiana de hacer política, ya no se confía en la gente que recibe la prebenda porque muchos de ellos -para no decir que casi todos- se les veía en un lado y en otro cambiándose de camiseta prometiendo a los líderes incautos que votarían por todos ellos. Es como si alguien les hubiese mandado a robar a los politiqueros.

Todo parece libreteado, estratagema de algunos críticos de la politiquería que hicieron apología del delito mientras abanderaban supuestas causas de anticorrupción.

Y es que, ante esto, debemos precisar y tener claridad sobre algo, recibir dinero de un político para votar específicamente por el o quien este indique es necesariamente un delito, un acto descarado de corrupción, una conducta digna de reproche penal. Quien incite al pueblo a tal conducta es literalmente un determinador de las mismas y por ende tanto o más corrupto que quienes directamente participan en esta actividad delictiva.

Ahora, si a esto le sumamos que el incitador no solo pide que le reciban el dinero, sino que engañen al politiquero que lo suministra votando por otro en una supuesta forma de castigo, estaríamos entonces ante una burda, básica y descarada estafa, que en términos del derecho penal no se concretaría porque el delito no es merecedor de protección judicial, pero en términos básicos es un robo de frente, una deslealtad, una farsa, reprochable tanto una como la otra.

En estos cuatro años vamos a empezar de nuevo, vamos a hacer las cosas bien, vamos a creer que nuestros dirigentes van a cuidar y maximizar el dinero público, que nuestra ciudad Bucaramanga va a salir del caos en el que se sumergió el pasado cuatrenio, vamos a ver una disminución en los índices delictuales y de criminalidad, en los del analfabetismo y disparidad social, pero sobre todo, queremos ver una sociedad leal, justa, libre de corrupción que no venda su voto, que ejerza su derecho de forma consciente, no motivada por un prospecto de caudillo que llama a las masas a la corrupción mientras augura estar divorciada de ella.

Esperemos que el Alcalde y el Gobernador más allá de procurar devolver los cientos de favores que tuvieron que prometer para alcanzar la curul que hoy disfrutan, ejecuten con transparencia y rectitud el gasto público, generen empleo y logren ubicar nuevamente este terruño en el top nacional como una tierra pujante, turística, artística, cultural y de mucha calidad humana.

Y que para el próximo debate electoral que se avecine, a diferencia de uno de sus antecesores se mantengan imparciales no incitando la gente en favor o en contra de ciertos candidatos, y que no hagan apología del delito en plena campaña electoral.   

Facebook: Picon Sarmiento Ronald

Email: ronaldpicon@gmail.com