El hombre es prisionero de su propia conciencia

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Por: Luis Alfredo Bonza Forero/ Cada columnista tiene su talante para escribir los diferentes comentarios cuando tocan temas soportados, lo que proporciona tranquilidad para escribirlos, por ello mi opinión ante la incongruencia observada diariamente, es la línea ideal para quien quiera enterarse sin mordaza alguna de la noticia con apellido a medias, que utiliza el periodismo que esta con Dios y con el diablo.

Por ello dejo a consideración una serie de reflexiones sobre el insólito gobierno del dimitido Rodolfo Hernández de Bucaramanga, que no fue lógico, ético ni estético, sino del improperio, agresión, mentiras, abusos, desafíos a las autoridades, lo que pueda pensar, considero elaboró un tocado diseño para gobernar a su estilo, autócrata, con la fantasía del funcionario obstinado, cuyas determinaciones le trajo molestias y gozos, vacilaciones y axiomas, fracasos y efectos, reputando su criterio errado de hacer las cosas así se hicieran mal, imponiendo su alcaldada de que “va porque va”.

Pasó el gobierno cortado del Ingeniero Rodolfo Hernández Suárez, como los cerros orientales, quien quebrantó el juramento de posesión, de no cumplirle a Dios y la Patria, (¿falso juramento?) no sé, pero dicen están averiguando, lo cierto, su mandato solo le dejó serios problemas al recién posesionado Alcalde Juan Carlos Cárdenas, a quien veo “olímpico” con los nombramientos de inexpertos funcionarios en cargos de muy alta responsabilidad, pudiendo teorizar le imponen los burócratas.

En el caso del nuevo Director del Tránsito de Bucaramanga se perfila como un presunto tráfico de influencias involucrado el impoluto concejal Carlos Parra.

Haciendo un balance desde la posesión del exalcalde Rodolfo Hernández, solo dificultades dejó al Municipio de Bucaramanga, demandas laborales y civiles que perdió, que acarrearán acciones de repetición, reintegro de trabajadores e indemnizaciones que debe responder el alcalde comprometido en sus abusos, no la alcaldía de Bucaramanga, de ahí el actual alcalde Ingeniero Juan Carlos Cárdenas debe repetir contra el Ingeniero Rodolfo Hernández, solidario del descalabro municipal, además debe responder por las presuntas denuncias penales existentes en las diferentes fiscalías, donde los resultados hasta ahora poco o nada se conocen.

En la Procuraduría, Rodolfo Hernández tiene procesos disciplinarios, sin embargo, parece son tenidos en cuenta como buen antecedente, en la Contraloría Municipal de Bucaramanga, los procesos de responsabilidad fiscal igualmente surgen, es cuando todos se preguntan ¿Hay que violar la ley para ser presuntamente amparado?

Es una respuesta que la pueden dar los despachos legales, donde reposan las diferentes investigaciones, penales, civiles, administrativas, fiscales, en contra del aludido Hernández Suárez, a nadie se le puede olvidar las 20 mil casas que ofreció a cambio del voto, ¿existió constreñimiento?, Vitalogic ¿presunto torcido frustrado?, desacatos, los $124 millones (multa) que debe pagar por el mazazo a un exconcejal, no tengo espacio para escribir los problemas que Rodolfo Hernández debe resolver, sin saber porque no pasa nada, ¿está dentro los intocables?

¡Ojo! acabó con la Universidad del Pueblo, presuntamente en complicidad con Manolo Azuero, convirtieron los cerros orientales en aserríos, ¿hay un delito ambiental?, lo descrito es la ignominia de las actuaciones del Ingeniero Rodolfo Hernández.

Ingeniero Juan Carlos Cárdenas no es un almíbar lo que usted recibió, si no reacciona lo van enredar, no tengo autoridad para aconsejarle, pero póngale atención a su contorno laboral porque aún queda veneno al interior de él, como observo quien manda es otro.

“La honradez se detiene ante la puerta y llama; el soborno entra”: Burdett A. Rich.

Correo: alfredobonza@gmail.com