¡Bucaramanga necesita mil y mil empresas más!

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Por: Antonio Chaparro Ballesteros/ Todo el tiempo nos estamos quejando de nuestro gobierno, de nuestros políticos, de nuestras FFMM y de la policía, hasta de las iglesias y peor aún, de las empresas que nos dan un ingreso mensual para poder vivir en esta gran ciudad llamada Bucaramanga ¿Qué pasará el día que pasemos de quejarnos a tomar acción?

Tomar la decisión de crear empresa no es fácil, de hecho, no hace caso a la razón, los empresarios deben tener cierto grado de locura, un concepto que me gusta bastante sobre ser empresario es el siguiente:

Los empresarios son los locos que hacen las carreteras para los cuerdos.

Los empresarios son los llamados a “sanamente” romper las reglas y en ese momento es donde la innovación aparece, en donde se empieza a solucionar necesidades que la gente tiene o que ni siquiera saben que tienen.    

Por eso ser empresario es ser un solucionador de problemas. Es indispensable para llevar un emprendimiento al éxito tener una alta vocación de servicio.

¿Y si en nuestros esquemas mentales ya hemos decidido ser empresarios, se pasaría al siguiente paso, que empresa formar? Estoy seguro que Dios a todos nos dio talentos, “algo” en lo que somos buenos de forma natural, sin mayor esfuerzo, que nos fluye y aparte somos felices haciéndolo.

¿Ya encontraste tu talento? Además, cuando lo encuentres te vas a llevar la sorpresa que ese “algo” está directamente relacionado con el propósito de porque llegaste a este mundo. Pero bueno continuemos, ya con el talento descubierto, miremos como monetizamos ese talento, como logramos hacer transacciones comerciales, como logramos ayudar a las demás personas con ese talento, como hacemos que los clientes estén dispuestos a pagar un dinero cuyo valor sea inferior a lo que van a recibir. 

Este es el gran secreto, de esta forma los clientes no lo van a hacer una vez sino mil veces más. En este punto ya tenemos empresa.

Somos libres para crear nuestro destino, de nuestra fe y disciplina depende cuanto crezca la empresa, ya estamos generando nuestro propio ingreso, podemos soñar todo lo que queramos y lo más importante nuestras quejas hacia los terceros empiezan a disminuir.

Estando en este nivel, la empresa comienza a crecer y necesitamos ayuda extra, nosotros definitivamente no podemos hacerlos todo ¿Qué sigue? Contratar colaboradores.

Nuestra idea de negocio ya va a dar para dos ingresos, el suyo y el de su primer colaborador, aquí ya pasamos de la queja a ser parte de la solución, esta es la mayor satisfacción que puede tener un empresario, saber que su emprendimiento está ayudando a una familia a salir adelante. Cuide a ese colaborador, fidelícelo, gánese su lealtad, dele la importancia que se merece, el o ellos son los que le están ayudando a cumplir sus sueños.

Si logra “contagiar” a su colaborador con la misma pasión que usted tiene ha logrado crear una sinergia tan positiva que el resultado indudablemente será el éxito, su empresa empezará a crecer a tal ritmo que los colaboradores llegarán a 10 a 50 o más de 100 cuando menos lo pienses.

Aquí ya tienes una “micro comunidad”, en donde, como gerente, eres el responsable de crear la cultura organizacional que determinará como se deben comportar y como deben actuar en cualquier situación. Nuevamente eres parte de la solución y no de los que se la pasan quejándose.

Ser empresario es un estilo de vida. En mi caso, a muy temprana edad lo elegí, si es el mejor o no, depende de cada persona, gracias a Dios tengo esa “micro comunidad” en la cual influyo directamente, de la cual me siento responsable de su bienestar, de sus ingresos, de su calidad de vida, pero ante todo de cómo lograr que ellos sean mejores ciudadanos, hacer que los valores y principios estén tan fuertes que sean su propia columna vertebral.

Bucaramanga es una ciudad maravillosa, soy feliz de vivir aquí, laboralmente le debo todo,  pero me da tristeza, una profunda tristeza, que estamos dejando de ser esa ciudad bonita, esa ciudad cordial, esa ciudad limpia, ese mejor vividero del mundo y estamos pasando a ser una ciudad donde los ciudadanos le echamos la culpa a los demás de lo que nos sucede, donde no nos hacemos responsables de nuestra propia vida, donde la rabia y el odio están reinando, donde primero está el dinero y los lujos que los valores y los principios.

Empecemos a aportar nuestro granito de arena, si todos nos ponemos en actitud de ayudar, nuestra ciudad y nuestra calidad de vida crecerán enormemente.

Y más aún, si podemos crear empresa, los bumangueses somos “echados pa´lante “aquí tenemos toda la materia prima (personas) para ser grandes emprendedores. Pongamos a mover esa energía interna y con mucha fe y disciplina lograremos el éxito.

Bucaramanga nos necesita.

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