PTAR: Megaproyecto más importante en la historia de Barrancabermeja

0

Por: Fabio Hernández Laverde/ Desde el año de 1982 se han realizado estudios y diseños en los que se ha generado soluciones a la captación, conducción y tratamiento de aguas residuales. Soluciones parciales que no alcanzaron los niveles requeridos. La canalización de las quebradas las camelias y las lavanderas fue el ecocidio que fraguó grandes focos de contaminación y el deterioro de la Ciénega Miramar. La construcción de los barrios de la comuna 4 como El Cincuentenario, Buenavista, Las Colmenas, El Limonar, La Liga, entre otros.

Nunca tuvieron en cuenta las consecuencias de arrojar las aguas residuales sin ningún tratamiento a los humedales, especialmente a la Ciénega Juan Esteban.

Siendo, Barrancabermeja y su región, rica en recursos hídricos con el 37% de todo el país, observamos con preocupación que en las últimas décadas se ha aumentado progresivamente su contaminación, producida por las actividades industriales, uso excesivo de pesticidas y abonos químico en zonas de cultivos, descarga de basuras y el vertimiento de desechos líquidos domésticos e industriales, los cuales han aumentado de manera acelerada el deteriorado nuestras fuentes naturales. 

El Plan de Saneamiento Hídrico de Barrancabermeja, buscó desde sus inicios, frenar el pasivo ambiental. Nació, como uno de los grandes sueños, para proteger el medio ambiente, por ello se convierte en el proyecto de ciudad más importante de toda su historia. Participando los gobiernos de Edgard Cote, Carlos Alberto Contreras, Elkin Bueno, Darío Echeverri, y como si fuera una carrera de relevos, el turno lo tiene el Alcalde Alfonso Eljach Manrique.

El Plan de Saneamiento Hídrico ha sido construido por fases. Una de ellas fue la construcción de más de 4.300 metros lineales de tubería enterrada entre 10 y 14 metros de profundidad de nuestro suelo, que estarían conduciendo más de 50.112 metros cúbicos de aguas residuales, negras o sucias que salen de los hogares, empresas y establecimientos públicos que están separadas de las aguas lluvias.  

Después de tantos años, la PTAR ha llegado a su etapa final, para dar inicio a la construcción, proyectada a una operación mínima de 25 años y un mini emisario final que va al Rio Magdalena de 7.5 kilómetros. Una solución ambiental que se pide a gritos, no solo por los barranqueños, sino la naturaleza, una naturaleza que gime.

La contaminación que a diario reciben las aguas que se vierten sin ningún tratamiento a caños, quebradas, Ciénegas Miramar, Juan Esteban, los humedales de Palmira, San Judas, Pozo Siete y San Silvestre, como también el Rio Magdalena, se convierten en una vergüenza. La ciudad está rodeada de agua con basura, malos olores y aunque estamos rodeados de mucha cantidad agua, su calidad está en nivel de alto riesgo, sus aguas crudas están contaminadas.

La PTAR es la solución a los grandes males ambientales de nuestra ciudad, la planta está proyectada para que cubra el 90% de los cuerpos que contaminan la ciudad, 132 vertimientos van directamente a los caños, una obra que genera tranquilidad, que da el inicio a sembrar agua, a descontaminar nuestros cuerpos de agua, a convertirse en desarrollo para Barrancabermeja, a pensar en explotar lo turístico como una gran alternativa económica para la ciudad.

El Plan de Saneamiento Hídrico garantizará con la PTAR San Silvestre y con las 21 mini petares que se puedan descontaminar todos los cuerpos de agua, pero, hay que iniciar un proceso de control urbanístico, evitar que siga creciendo la ciudad a punta de invasiones y de barrios subnormales.

La PTAR sería el mejor regalo que Barrancabermeja recibiera en sus 100 años de vida, ha sido el reto ecológico de los últimos gobiernos y la única manera de darle un freno al pasivo ambiental, conservar las riquezas naturales de nuestro entorno y mejorar la calidad de vida de los barranqueños.

Email: fabioherlav@gmail.com