El pulso por la alcaldía de Bucaramanga ¿Quién debe ser el “encargado”?

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El pasado 7 de mayo, luego que la Procuraduría General de la Nación reiterara la sanción de suspensión de tres meses al alcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández; dos de las tres personas que inscribieron hace cuatro el grupo significativo de ciudadanos Lógica, Ética y Estética (LEE), Laurentina Ariza Nova y Jorge Rodríguez Cadena, presentaron la terna al gobernador Didier Tavera para que este designe el reemplazo temporal.

En su misiva, Ariza y Rodríguez, proponen al mandatario seccional los nombres de tres exmiembros de la actual administración, el exdirector de Tránsito, Germán Torres Prieto; la exjefa de Control Interno, Magola León y el exdirector del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB), Víctor Azuero Díaz.

Tras cinco días de la terna en poder de Tavera, varios sondeos en redes sociales y todo tipo de maniobras de algunos jefes de políticos del departamento de presionar sobre uno u otro nombre; el nombramiento del reemplazo del alcalde de Bucaramanga empieza a salirse de control, por lo que se hace necesario que el gobernador decida y lo haga rápido.

El Mandatario Seccional debe tomar una decisión en favor de los bumangueses, que le permita un respiro a la opinión pública de tanto odio y polarización, y ante todo, que le dé garantías a los ciudadanos en torno a la próxima elección de alcalde, pues es bien sabido que Hernández Suárez –abiertamente- ha tomado partido, de hecho, por participación en política también es investigado por el Ministerio Público.

¿Quién debe ser el reemplazo?

La terna presentada por los inscriptores del Movimiento LEE, que permitió la elección de Rodolfo Hernández hace cuatro años, fue integrada por el exdirector de Tránsito, Germán Torres Prieto; la exjefa de Control Interno, Magola León y el exdirector del Área Metropolitana de Bucaramanga, Víctor Azuero Díaz.

Aunque los tres hicieron parte directiva de la administración de Hernández, también los tres salieron de ella por perder la confianza del alcalde, pero por razones muy diferentes. A partir de este hecho, Didier Tavera deberá definir a quien encargar como alcalde de Bucaramanga.

El gobernador debe analizar, por ejemplo, que la salida de Torres Prieto de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga (DTB) se debió a su decisión de rehusarse a firmar un contrato leonino con la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI). En su caso, los medios destacaron su salida de la administración como un acto de transparencia administrativa, algo que poco se ve en el servicio público nacional.

Cosa contraria sucedió con Víctor Azuero en el Área Metropolitana de Bucaramanga, en un cargo de cuatro años pero en el que solo pudo afrontar dos. Su falta de capacidad administrativa, desaciertos en temas metropolitanos y la pérdida de confianza de los cuatro mandatarios, originó su salida por la puerta de atrás.

Sobre Magola León hay poco que contar, llegó a la Administración municipal por la cercanía que ella tenía con Gabriel Hernández, hermano de Rodolfo, cuando aún los dos eran aliados políticos. Una vez los hermanos se distanciaron, producto de los constantes desaciertos del alcalde, la entonces Jefa de Control Interno salió como pepa de guama. Pocos resultados arrojaron su gestión.

Entre presiones e indecisiones

La demora en la definición del reemplazo de Rodolfo Hernández, además de generar suspicacias en el Palacio Amarillo, también ha traído un sinsabor de ingobernabilidad. De hecho, mientras no se defina un alcalde en propiedad por los 90 días de suspensión del titular, la ciudad se mantiene al garete y sus problemas se acentúan aún más, en temas tan sensibles como desempleo, inseguridad y corrupción.

Dentro de las suspicacias, por ejemplo, ya se rumora que alrededor del nombre de Víctor Azuero, un grupo de jefes políticos viene presionando al gobernador Tavera para que lo designe. Una fuente dijo a Corrillos que Azuero ya se reunió con ellos y que “acataría” sus órdenes si es el elegido, por lo que “la cura podría ser peor que la enfermedad”.

“Quienes conocemos a Azuero, sabemos que es un hombre sin liderazgo, que ha llegado a los cargos ocupados por designación, representa a los constructores y a empresarios que tienen intereses en el sector público. Casi siempre –para llegar a los cargos- ha tenido el apoyo de políticos”, dijo una fuente cercana al exdirector del AMB.

Ante este enrarecido panorama, Tavera no puede darse el lujo de decidirse por el nombre por el que más palo le darían. Entonces, sus opciones estarían entre Torres, quien cuenta con una imagen favorable y la señora León, con poca experiencia en lo público.

Mientras el gobernador se toma su tiempo, las redes sociales hacen lo suyo. Tres sondeos de opinión pusieron a sonar los nombres de la terna, para saber cuál sería la mejor opción. Los tres ‘pulsos’ los ganó Germán Torres Prieto.

El sondeo de de RCN Radio, Torres lo ganó con el 62 por ciento, por encima de Azuero (24%) y León (14%); también lideró el del diario ADN, con el 75 por ciento contra el 17% de Azuero y el 8% de León. Y triunfó en el de la Fanpage “Lo que pasa en Bucaramanga”, con el 67 por ciento, por encima de Azuero (27%) y León (6%).

Con todo lo ya registrado en medios y redes, Didier Tavera debería tener una decisión basada en la realidad política de la ciudad. La opinión pública espera que en esta ocasión los bumangueses no paguen los platos rotos de una mala decisión.