Haciendo empresa derrotaremos la pobreza

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Por: Ismael Ibáñez/ El Estado es una empresa pública y los representantes legales son elegido en las urnas para periodos de gobierno de cuatro años, es decir, en el lenguaje empresarial para gerenciar un municipio, cuidad, departamento y en el caso del presidente la nación, todo con el propósito de hacer que la empresa pública mejore de forma continua, garantizando los derechos de los ciudadanos, como acceso al servicio de salud, vivienda, educación, seguridad, y empleo digno, entre otros.

Sin lugar a dudas ser alcalde, gobernador o presidente es un cargo apetecido por muchos, que solo pocos lo consiguen, no obstante, su responsabilidad es gigante y a veces los municipios financieramente no cuenta con lo suficiente para suplir las necesidades básicas insatisfechas y deben acudir a endeudar la administración y en el peor de los casos proceder a vender los activos del municipio, departamento o del país.

En nuestro país se ha vuelto costumbre que cada gobierno de turno busque financiar su déficit con la venta de los activos de la nación, tenemos como ejemplos prácticos, la venta de Isagén, la ESSA en Santander, la venta de acciones de Ecopetrol, entre otras, la privatización de algunas empresas públicas, todo en aras de cubrir el hueco en el presupuesto del gasto público que si o si se debe suplir.

Hace poco en el Congreso de la República se debatió la reforma tributaria conocida como la Ley de Financiamiento la cual busca tapar un hueco enorme del tamaño de billones de pesos, estos recursos están destinados en el presupuesto de la nación para suplir las necesidades planteadas en el plan de desarrollo de la Presidencia de la República. Todas las alternativas que han planteado los gobiernos son válidas, sin embargo, existen mejores opciones con mayor viabilidad y factibilidad.

Las abuelas decían “no es sabio abrir hueco para tapar otro”, prácticamente esto es lo que sucede cuando se vende una empresa del Estado, en primera medida, se convierte en un activo que deja de generar utilidades a ser una cuenta en bancos que seguramente no se va emplear para invertir y generar mayores utilidades, sino todo lo contrario, se va destinar para el gasto público.

Muchos dirán: ¿Entonces descuidamos las necesidades desatendidas por la nación y capitalizamos utilidades? Desde luego que no, todo lo contrario, el papel del gobernante de turno debe hacer que las empresas publicas crezcan, sean más competitivas, generen muchos empleos y se potencialicen, con los excedentes (utilidades) generadas por las empresas públicas las cuales son sin ánimo de lucro, se debe emplear este recurso para cubrir las necesidades de los ciudadanos, construir más colegios, mejorar la red hospitalaria, ofrecer infraestructura vial de alta calidad, tanto en la vías nacionales como en la red terciaria, buscar que la educación pública cuente con la acreditación institucional, entre otras cosas, todo en pro de mejorar la calidad de vida de las personas.

Una importante alternativa que puede optar el gobierno nacional es modernizar la refinería de Barrancabermeja mejorando su productividad, haciendo más competitivo el proceso de transformación del petróleo, todo esto genera un efecto positivo, crecimiento de la tasa de ocupación en esta región del país, aumento de ingresos para Ecopetrol, los cuales sirven para hacer un retorno de la inversión, mejorar su infraestructura, invertir en nuevas investigaciones en este sector de la economía, y desde luego, generar recursos destinados para el sector público siendo ejecutados en beneficio de las comunidades más vulnerables.

Ecopetrol debe ampliar su línea de responsabilidad social empresarial y continuar comprándoles a madres cabezas de familia las artesanías que ellas producen, las cuales luego son comercializadas en sus tiendas. La continuidad de este proyecto a mayor escala lograría disminuir las tasas de desempleo y contra restar la pobreza y tomando la referencia de esta empresa de economía mixta, se pueda replicar en otras empresas estatales la responsabilidad social de comprarle a las famiempresas productos que al interior de las empresas pueden ser consumidos.

Asimismo, la nación debe pensar en crear empresas en sectores estratégicos de fácil comercialización, para ello se toma como referencia La Guajira un departamento con serias falencias y abandono del Estado por parte de gobiernos anteriores. Este departamento necesita una inversión en muchas áreas, pero como todos saben, el gobierno Duque recibió un país endeudado, con una deuda externa e interna la cual él debe asumir como propia de su gobierno pese a que no es el responsable de esta.

No obstante, se puede pensar en potencializar La Guajira como un destino turístico de talla mundial, tiene majestuosas playas y si el Estado piensa en la inversión de un parque temático que jalone el turismo nacional e internacional a esta región del país, generaría empleos, impulsaría el desarrollo de nuevas empresas entorno al turismo que desde luego dinamizaría la economía y de seguro le ayudaría a cambiar la cara a este departamento tan golpeado por la pobreza.

La Universidad Libre de Colombia es líder a nivel país en desarrollar productos para el consumo propio, ellos en el municipio de Socorro dentro de su línea de investigación Universidad Empresa, tiene el proyecto Café Majavita el cual ha servido para el desarrollo de muchos de investigación a partir de la marca y todos sus productos en torno a este. La Universidad Libre cuenta con la Hacienda Majavita en la cual producen el café y hacen todo su proceso de transformación al punto de tenerlo listo para ser comercializado en todas sus seccionales.

El Estado colombiano puede construir su propia marca de café, comprarle a los pequeños agricultores campesinos la producción de su café eliminando los intermediarios que en oportunidades se quedan con la mayor parte de las utilidades y, por qué no, pensar en la creación de una planta de café que transforme el producto al punto de estar listo para su consumo y distribuirlo en las diferencias entidades públicas que compren este producto para el consumo al interior, de esta manera la cadena de suministro se hace más corta, se estimula al pequeño agricultor, se crean nuevas empresas con recursos del Estado y se buscan generar utilidades que para el caso de empresas publicas excedentes libre destinación y al tratarse de recursos del sector económico agrícola, destinarlos para apalancar proyectos agroindustriales.

En este orden de ideas, se puede pensar en la creación de nuevas empresas estatales las cuales busquen generar recursos para suplir el déficit que tiene nuestro país dejado a lo largo de varios gobiernos. Haciendo empresa derrotaremos la pobreza, garantizando fuentes de empleo, acceso a salud digna y gratuita, educación de alta calidad, avanzando hacia un futuro esperanzador donde todos ganemos.

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