Una mala cultura de la seguridad vial

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Por: Cesar Augusto Torres Lesmes/ Es importante resaltar que el tránsito en la ciudad de Bucaramanga cada día se complica más, lo anterior se debe a los diferentes actores ciudadanos (establecido Ley 769 del 6 de agosto de 2002), que en su afán por llegar a los destinos no miden las consecuencias de sus actos.

El nuevo Código de Tránsito (Ley 769 del 6 de agosto de 2002, Título I, Capítulo I – Principios, Artículo 1° Ámbito de Aplicación y Principios) establece que “el presente Código rigen en todo el territorio nacional y regulan la circulación de los peatones, usuarios, pasajeros, conductores, motociclistas, ciclistas, agentes de tránsito, y vehículos por las vías públicas o privadas que están abiertas al público, o en las vías privadas, que internamente circulen vehículos; así como la actuación y procedimientos de las autoridades de tránsito”.

Basados en lo anterior, son múltiples las violaciones al Código de Tránsito y a sus Normas Reglamentarias ya que fueron creadas con el objeto de preservar la vida de quienes utilizan las vías, ya sea de transeúntes o de quienes utilicen vehículos motorizados.

Los peatones caminan como en un campo minado, ya que las autoridades de transito han implementado normas olvidando el lema “la vida es primero” y aplicando de forma perfecta “la vía es primero”. Entonces podemos concluir:

El pobre peatón debe cruzar en cebras, cuando el semáforo esta en rojo y cuidando que esa vía no tenga tránsito en doble sentido. Esto lo podemos notar en los cruces de la Carrera 27, Carrera 33, Carrera 15 o donde las vías conectan en unión de cruz. Los peatones quedamos a merced y bondad de los conductores.

Las autoridades deben implementar –porque es una obligación la protección de la vida del peatón– la modificación del tiempo de los semáforos en Bucaramanga, estableciendo una parada total de la circulación de automotores y darle tiempo al Peatón de cruzar sin problemas o miedo a sufrir un accidente de tránsito.

Un ejemplo sería: Si todos los semáforos de la Carrera 27 con Calle 56 se ponen en rojo, al tiempo, el Peatón puede pasar sin problemas – aplique esto a las demás zonas – deben disminuir los accidentes por imprudencias de los peatones.

Y no solo el tema es de educar a quien conduce, el peatón es responsable de cruzar en las zonas no permitidas, hacer cruces por el lado o debajo de puentes peatonales, cruzar calles cuando el semáforo esta en verde y cruzar cuando esta distraído (usando celulares u otros objetos).  La vía merece su respeto, pero mejor aún, cuídese para que llegue a casa en prefecto estado.

Cuando analizamos el comportamiento de los conductores en Bucaramanga, notamos que ellos aplican el concepto de manejo a la defensiva (yo soy primero, yo no cedo la vía, por qué te metes en mi vía, estoy en verde, no paro), vemos que este comportamiento es el de una persona con licencia para matar o en nuestro caso para atropellar; pero miremos un poco y con la mano en el corazón, responde, cuantas veces has hecho lo siguiente: El semáforo pasó al amarillo y tú aceleras, no te detienes.

Vemos que la vía tiene un trancón y en la otra vía está a la espera de cruzar y tú te metes causando taponamiento de la vía

Vemos peatones en la vía, cruzando y no cedes la velocidad: Pitas, aceleras o mantienes tu velocidad. Yo me pregunto: ¿No tienes conciencia de que puedes lastimar a alguien?

Parqueamos mal, en zonas prohibidas, donde sabes que llega el tránsito y te puede hacer una infracción, pero el descaro en Bucaramanga ha llegado a tal grado que muchos insultan o agreden a los Alféreces aun sabiendo que son culpables.

¿Cuántas veces haces cruces indebidos, solo por ahorrar tiempo? Recuerde, “más vale perder un minuto en la vida, que perder la vida en un minuto”.

¿Cuántas veces conduces y hablas por celular o haces otras operaciones?

¿Cuántas veces conduces ebrio o alicorado y no te detienes a pensar qué puede pasar? ¿Puedo lastimar a alguien? ¿Me puedo lastimar? No dimensionamos un futuro en la cárcel por causar la muerte de una persona, solo porque no se afronta o controla un problema con el licor.

¿Tiene el problema de la ira del conductor? Si es así, no deberías conducir, porque en un momento de ira se puede herir o lastimar gravemente a una persona.

¿Cuántas veces te parqueas en las cebras y no permites el paso de los Peatones? La excusa es: “El semáforo me detuvo aquí”.

¿Cuántas veces en el conjunto cerrado, siendo vía privada, conduce incumpliendo los estándares de seguridad? Pero le molesta cuando eres el peatón y alguien comete una de esas imprudencias, en la cual eres un maestro.

¿Cuántas veces utiliza el sendero o los andenes para transitar, solo porque el cruce está muy lejos? O, ¿cuántas veces utiliza las vías en contravía y siempre tienes alguna excusa para seguir en los mismos errores?

¿Cuántas veces nos detenemos donde no debemos y nos demoramos cuanto más podemos?

¿Cuántas veces has conducido bajo el efecto de medicamentos que producen somnolencia o sueño; o cansado, fatigado o enfermo? ¿Por qué no medir los efectos de esos actos?

Ahora, si a la mayoría de las situaciones anteriores le apuntaste, entonces usted debe modificar tu comportamiento.

Recuerde, conducir es un compromiso, un compromiso con la vida, con tu vida, la de tu familia, la de los transeúntes. Conducir no es fácil, por eso le invito a ser cada día mejor y a dar lo mejor de sí para con la ciudad, sea ejemplo, sea el mejor.

Correo: cesar.torres@intercontr.com – Twitter: @Clesmes