Así pinta la contienda electoral para la Gobernación de Santander ¿Hay algo claro?

El tiempo avanza, se aproxima el periodo de inscripciones de candidatos y, aunque el panorama evidencia unas claras aspiraciones políticas, oficialmente para la Gobernación de Santander no hay nada decidido. La demora es de los partidos políticos.

Por ahora, mientras se definen a quienes se les entregarán los avales, los caciques políticos, tanto de izquierda como de derecha, en una mano llevan el celular y en la otra la calculadora. Atrás quedaron los tiempos de «vender» ideas y propuestas, ahora la contienda se hizo más numérica y menos emocional.

Los alternativos, integrados por los partidos Alianza Verde y Polo Democrático, hacen cuentas alegres en torno a Leonidas Gómez-Gómez; los aspirantes por firmas, como Mauricio Aguilar y Emiro Arias, intentan alejarse de su pasado político y posar de independientes; los partidos tradiciones, como Cambio Radical, la U y Liberal, barajan nombres como el de Elkin Bueno Altahona, Mauricio Mejía Abello y José Luis Mayorca y los ‘uribistas’ con escasas posibilidades, intentan escoger entre Jorge Cote Cadena, Iván Aguilar y Mario Cárdenas.

¿Divide y reinarás?

Si la tendencia de las últimas elecciones se mantiene, el número de candidatos al primer cargo de Santander no sería mayor de cuatro, lo que deja en claro que más de uno de los que hoy buscan aval, tendrán que declinar. Se evidencia que, entre mayor sea el número de inscritos para esta contienda, Leonidas tendría las mejores posibilidades.

Las matemáticas son exactas, entre mayor número de candidatos, el denominado voto tradicional se divide y a eso le apuesta el candidato de izquierda, a coger separados a los partidos políticos que hoy ostentan el poder.

Basado en esa premisa, de «divide y reinarás», se cree que -en una estrategia por debajo de la mesa- Leonidas ha generado la candidatura de Emiro Arias, su excoordinador de campaña para el Senado en 2018, para que éste recoja el voto anti-leonidista para que éste no quede en manos de sus competidores.

Contrario a esa tesis, Emiro ha manifestado que su aspiración es independiente a la de Leonidas, que su separación política con él, nació debido a que éste no fue serio en los compromisos de apoyarle para estas elecciones. En la práctica, Arias ha hecho una campaña criticando la decisión de Gómez-Gómez de haber renunciado a su curul al Congreso tan solo cuatro meses de haber asumido y “durante ese tiempo nada hizo por Santander”, dijo.

Por el lado de los liberales, la situación es compleja, porque no cuentan con un candidato que los una, pero además, que les permita lograr coalición con otras fuerzas políticas, incluyendo al Centro Democrático.

Esas mismas fuerzas, aunque todavía apoyan pero a regañadientes la Administración de Didier Tavera, reconocen que con el gobernador no les fue bien, de hecho, esperan tener candidato propio. Por eso suena Elkin Bueno Altahona, quien además de tener el apoyo de Cambio Radical, los jefes políticos rojos lo ven con buenos ojos. De hecho, también el ‘uribismo’.

El Centro Democrático en su laberinto

El partido político de Álvaro Uribe no la tiene fácil en Santander. De los cinco precandidatos inscritos para competir por el aval para la Gobernación, dos renunciaron y uno más piensa hacer lo mismo. La razón, no hay reglas claras para definir el candidato oficial.

Ya se bajaron del bus, Luis Fernando Castañeda y el diputado Jesús Villar y, según informó una fuente de esa colectividad, Jorge Cote Cadena también se declaró «aburrido» por la falta de una fórmula clara para la escogencia.

Corrillos conoció una medición contratada por el Centro Democrático, a fin de conocer cuál sería su precandidato con mejores posibilidades ante la opinión pública. Al desconocido Cote Cadena le fue mejor que a Iván Aguilar y al padre Mario Cárdenas. Sin embargo, las directivas ‘uribistas’ regionales saben -y así se lo hicieron saber al propio Uribe- que ninguno tiene la fuerza necesaria para vencer a Leonidas ni a Elkin. También evidencian que entre los tres, el joven Aguilar es el que más rechazo tiene por parte de los propio ‘uribistas’.

Si el Centro Democrático se mantiene en su decisión de irse con candidato propio, no sólo perderá la posibilidad de tener gobernador, también el poco terreno político que ha ganado en las últimas elecciones. No le queda otra que ser el ‘cargaladrillos’ del candidato que pueda derrotar a Leonidas. En ese escenario -según las mediciones- podría ser clave en el triunfo.

Gana quien “conquiste” la provincia

Los partidos políticos contratan mensualmente encuestas para determinar cómo es el comportamiento electoral con unos y otros protagonistas en contienda. En todas las mediciones, conocidas por Corrillos, queda claro que el mayor caudal electoral está en el área metropolitana, pero igual como sucedió hace cuatro años, las definiciones se darán en la provincia.

Para los analistas, es claro que el botín electoral de área está muy dividido entre los aspirantes en contienda, entonces -como lo hizo Tavera- los ojos deben concentrarse en zonas como el Magdalena Medio y Guanentina, que tiene las subsiguientes mejores votaciones.

Si las cifras no mienten y los partidos políticos se deciden por Elkin Bueno Altahona, este podría repetir la hazaña de hace cuatro años.

En este escenario, las posibilidades de Elkin son mejores que las de Leonidas, no sólo por la decepción que generó el exsenador del Polo de renunciar a su curul –y dejar botados a sus 80 mil votantes- sino porque es considerado un hombre de la capital, contrario a Bueno Altahona, quien ha sido tres veces alcalde de Barrancabermeja.

Además, si al barranqueño, además de Cambio Radical se le unen los liberales, la U y el Centro Democrático, con esos partidos llegarían a apoyarle seis representantes a la Cámara que son fuertes en la provincia, mientras que Leonidas solo obtendría el apoyo de dos, el de los alternativos y el de las Farc.

¿Y los Aguilar?

En Santander nadie puede negar la aceptación y la popularidad que tiene el coronel Hugo Aguilar Naranjo, quien -aunque sin partido político- ha logrado consolidar una fuerza política de base, con la que logró su elección como gobernador y luego de su hijo Richard. También, desde allí logró elegir senador dos veces a Mauricio.

Pero con la derrota hace cuatro años para la Gobernación y los líos jurídicos por enriquecimiento ilícito en los que se ha visto, el coronel ha visto diezmada esa fuerza. Incluso, los dos alfiles de los Aguilar para la Gobernación hace cuatro años, Holger Díaz y Carlos Fernando Sánchez, abandonaron ese barco. Incluso, el propio senador Richard Aguilar no podría apoyar a su hermano Mauricio si su partido decide lanzar a Bueno Altahona.

Además de jugarle a la independencia, que no existe, Hugo Eliodoro solo puede acceder al apoyo del Centro Democrático, por aquello de su amistad con el expresidente Uribe. Pero esa posibilidad es pequeña, casi nula, especialmente porque Mauricio poco suena en las encuestas y porque la candidatura del hijo del coronel, sin proponérselo, podría favorecer a Leonidas, porque divide aún más la votación de los partidos.

Cabe recordar que para el ‘uribismo’, de ganar Gómez-Gómez, Santander sería la puerta de entrada del chavismo a Colombia, por lo menos así lo dijo el propio Álvaro Uribe en su última visita a este departamento.

Por ahora Leonidas, que irá en alianza Polo-Verdes, Emiro Arias y Mauricio Aguilar, por firmas, son los únicos que oficialmente han asomado la cara para una posible aspiración. Lo demás está por definirse.

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