Desconexión laboral. Un derecho de los trabajadores

Por: Álvaro Javier Torrado Arenas/ La globalización y sus constantes avances tecnológicos han generado una serie de situaciones y vicisitudes en la relación de trabajo, de las cuales, el Congreso de la República de Colombia se ha quedado corto en su regulación y, por ende, deberá ser la constitucionalización del derecho laboral la encargada de responder a las circunstancias propias del mismo, es decir, basados en los principios constitucionales, la doctrina y el precedente constitucional.

Dicho lo anterior, es de comentar que las generalidades, finalidades, desarrollo jurisprudencial y la fundamentación constitucional de los derechos laborales y particularmente del derecho al trabajo, se dan a partir de lo contemplado en la Constitución Política de 1991 en donde se evidencia y se ratifica el trabajo como valor, principio y derecho (1), es decir, se comparten grandes lineamientos con la estructura del Estado Social de Derecho, lo anterior, en el entendido que además de ser derecho elevado a rango constitucional, es una obligación social (CN., art. 25). Asimismo, y, al ser el trabajo un derecho, el mismo debe garantizar ciertas condiciones que irradien la protección de otros derechos dado que su lectura debe abarcar el contexto general de la relación de trabajo.

Acorde a lo comentado, es necesario indicar que del derecho al trabajo se desprende el derecho a la desconexión laboral que, si bien no está taxativamente descrito en el Código Sustantivo del Trabajo, la Constitución Política de Colombia lo señala como una garantía, un principio referente al descanso (CN., art. 53) y una protección a la no interferencia y escrutinio sobre las conductas o modo de vida que el empleado realice en su esfera privada, es decir, es claro que durante el ejercicio y cumplimiento de la relación de trabajo, el empleador puede exigir el cumplimiento de órdenes y tareas, sin que ello implique la intromisión e imposición de actividades por fuera del vínculo que los unió, dado que el derecho a la desconexión laboral va ligado al derecho que tienen las personas y trabajadores a su intimidad personal, familiar y a no ser molestados en su persona o familia.

Ahora bien, una vez descrita la importancia del derecho en mención, es necesario referenciar que los trabajadores si bien están sometidos al poder subordinante, este es un poder que debe mantener unos límites puntales, por ejemplo, el honor, la dignidad y los derechos mínimos del trabajador en concordancia con los tratados o convenios internacionales que sobre derechos humanos relativos a la materia obliguen al país (CST., art. 23 subrogado por el art. 1 de la L. 50 de 1990).

Conforme lo precedente y una vez terminada la jornada laboral, el trabajador se desliga de forma transitoria del cumplimiento e imposición de órdenes por parte del empleador, es decir, da inicio al goce de la autonomía de la voluntad y demás derechos consagrados en la Constitución Política de Colombia, lo anterior, no sin antes ratificar y reiterar que el empleador no puede, en uso del poder disciplinario, imponer sanciones por el no acatamiento de órdenes por fuera de la órbita laboral puesto que los hechos y circunstancias fuera de la misma no están sujetos a su revisión, habida cuenta de los límites puntuales que dicho poder tiene.

En síntesis, el poder subordinante como elemento característico de la relación laboral,  debe estar supeditado al respeto por los derechos del trabajador y al ejercicio de las funciones encomendadas, so pena de convertirse dicha situación en acoso laboral, lo anterior, dado que la Ley 1010 de 2006 regula todo lo concerniente al tema referenciado, manteniendo como objetivo principal: “El prevenir, corregir y sancionar las diversas formas de agresión, maltrato, vejámenes, trato desconsiderado y ofensivo y en general todo ultraje a la dignidad humana que se ejercen sobre quienes realizan sus actividades económicas en el contexto de una relación laboral privada o pública”. (2)

Es decir, constituye acoso laboral el que el empleador imponga exigencias por fuera de la jornada de trabajo y con ello, el permanente requerimiento de laborar sin fundamento alguno; dicho lo anterior, es claro que a pesar de que el empleador mantenga la facultad, se deben garantizar los mínimos. Ahora bien, en caso de que el empleador tenga la necesidad en la prestación del servicio, éste puede hacer uso del poder para ordenar el cumplimiento del trabajo suplementario que debe ser consecuente con el trabajo y no quedar supeditado al arbitrio del empleador.

En conclusión, si bien el derecho a la desconexión laboral no está regulado en el derecho laboral colombiano, lo cierto es que los principios constitucionales apuntan a que se garantice el derecho y en caso de no poder garantizarse, el empleador debe pagar el tiempo suplementario conforme las indicaciones y regulaciones descritas en el Código Sustantivo del Trabajo, lo anterior, dado que las nuevas tecnologías han revolucionado e incursionado el trabajo, razón por la cual, conocemos que a través del uso del mismo, se emiten las órdenes y orientaciones sobre la metodología laboral, que reitero, no puede ser óbice para desconocer los derechos laborales y el trabajo decente.

Para finalizar, no puedo desaprovechar la oportunidad para reconocer los 100 años de la Organización Internacional del Trabajo, lo anterior, dado que dicho organismo en un siglo ha mantenido una interesante lucha por la reivindicación de los derechos laborales, recordando que su fundación obedeció a que en aquella época de la Primera Guerra Mundial, se vivieron un sinnúmero de consecuencias para la población inmersa en el conflicto y, con ello, una confrontación que será recordada históricamente. De lo descrito y, en aras de zanjar y terminar dicha guerra, se firmó el tratado de paz o tratado de Versalles, que trajo consigo la fundación de la Organización Internacional del Trabajo el día 11 de abril de 1919, reflejando en sí, su misión de mantener la “convicción de que la justicia social es esencial para alcanzar una paz universal y permanente”. (Organización Internacional del Trabajo, 2019)

Dicho lo anterior, es de resaltar que la organización en mención es una agencia de las Naciones Unidas que tiene como labor principal el tratar los asuntos del trabajo y las relaciones laborales y, cuya composición, obedece a un gobierno tripartito, es decir, un gobierno en donde existe la participación de los Estados miembros, los empleadores – sector empresarial – y las organizaciones sindicales en representación de la clase trabajadora que busca entre otras, “impulsar la justicia social y promover el trabajo decente”.

Correo: alvaro.torrado@hotmail.com

Celular: 318 649 8891

Anexos

1- C-593 de 2014

2- Artículo 1 de la Ley 1010 de 2006

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password