¡Aguita pa’ mi gente!

Por: Luz Elena Mojica Gamboa/ En nuestras ciudades hay elementos fundamentales para el diario vivir como son los servicios públicos; la energía eléctrica, el acueducto, el gas natural,  el alcantarillado y demás, conforman la base para las condiciones mínimas aceptables con las que se debe contar para un buen hábitat en una ciudad moderna.

Hoy quiero referirme especialmente al recurso más importante de estos servicios, según mi criterio, como lo es el agua potable; nuestro país ha sido bendecido por la naturaleza con uno de los mayores suministros de agua natural que existen en el mundo y nuestra Bucaramanga tiene la fortuna de tener afluentes fluviales como el río Suratá, El Río Tona y el Río Frío  que proveen al acueducto no sólo de la ciudad sino a la mayor parte del Area Metropolitana, del preciado líquido.

Esto hace que pudiéramos sentirnos tranquilos, por este privilegio, de tener la disponibilidad del recurso con suficiencia y por largo tiempo. Pero tengo una reflexión el día de hoy, que quiero compartir en este espacio, la cual es sobre si realmente como ciudadanos de nuestra Bucaramanga somos conscientes de la gran importancia de este recurso, de cómo cuidarlo y sobre todo cómo respetarlo, evitando el abuso en la utilización  y gasto  del mismo.

Nosotros en nuestros hogares, ¿estamos realmente educando a la familia en el correcto uso del agua potable? Es  decir, ¿qué normas o reglas hemos establecido en el interior de nuestro hogar para lograr este objetivo de usar sin malgastar el agua que nos trae el servicio del Acueducto Metropolitano?

De igual manera advierto sobre el oscuro panorama con el asunto de la  posibilidad de la explotación minera industrial y a gran escala en el Páramo  de Santurbán, Provincia de Soto Norte y su  área de influencia, siendo esta región no sólo un valiosísimo parque y reserva natural, sino el principal proveedor y también reserva hidrográfica del Oriente colombiano.

En este asunto principalmente hay una gran desinformación de la ciudadanía en general y aunque se han armado marchas y protestas de diferente índole y promovidas por diferentes sectores, realmente para el ciudadano del común, no se siente que haya una entidad diferente a algunas oficiales que estén tomando acciones concretas y eficaces para la protección y conservación del recurso.

Ahora que el problema grande con las entidades oficiales encargadas de cuidar y preservar nuestras fuentes de recursos naturales, en este caso el agua, es que muchas de ellas están permeadas por la politiquería y peor aún, la corrupción, (que casi siempre se vuelven sinónimos), con lo cual esta función esencial de control y preservación de este recurso para los ciudades pierde su fundamento y resulta beneficiando no a sus habitantes en general sino a los intereses de algunos particulares y empresas privadas.

La empresa Minesa, que está en busca de la concesión para la explotación minera subterránea del oro en la provincia de Soto Norte con intervención principalmente en los municipios de Suratá y California, está ofreciendo unos recorridos culturales por la región y expone los detalles técnicos y el alcance de todo el proyecto, haciendo relevancia de los beneficios sociales, laborales y económicos para las comunidades de la provincia, presentando también cómo van a mitigar la afectación ambiental en esta región y su área de influencia.

Independientemente del Acuaturísmo a esta zona, patrocinado por esta empresa la cual tiene intereses particulares, estoy convencida que el agua para nuestro consumo debe ser tratada de manera segura, para que no tenga efectos negativos en nuestro organismo.

El aguita pa´mi gente, la de beber, cocinar, la de la higiene personal, la de uso doméstico, la de los alimentos; debe ser limpia, salubre y no contener bacterias; merecemos para nuestro diario vivir agua pura y cristalina.

Twitter: @LuzElenaMojicaG

Facebook: Luz Elena Mojica Gamboa

Correo: luz.mojicagamboa@gmail.com

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