El nuevo escenario electoral: Marketing Político

Por: Fredy Horacio Chinchilla Reyes/ El nuevo escenario en materia electoral en tiempos modernos en nuestro país ha llegado a un punto si se puede llamar de evolución por lo menos en lo concerniente a las necesidades de alcanzar el objetivo mayor que es acceder a espacios de poder político y una muy actual y poderosa herramienta es el Marketing Político, apoyado de forma crucial en las comunicaciones estratégicas y teniendo como punta de la un muy estructurado y muy bien elaborado plan estratégico y esto se debe a una simple premisa, que no es otra cosa que “vender” a la mente de los electores (Quienes “compran” la idea que un candidato a lo que se esté postulando) y finalmente le den la confianza desde la óptica electoral a ese aspirante

El Marketing Político se vale de importantes herramientas de planeación tal como se haría con la venta de un bien o servicio y que requiere ser consumido por un segmento de posibles consumidores y/o compradores, pero como ya lo manifestaba anteriormente lo que se busca es ganar la aceptación en esa masa de ciudadanos que requieren que diversas necesidades sean suplidas tales como: Seguridad, salud, educación, infraestructura (carreteras, puertos, aeropuertos, hospitales, universidades, colegios, etc.

¿Pero qué aspectos son de gran importancia para lograr el voto y la confianza de los ciudadanos además de comprometerse con esas necesidades sentidas los futuros gobernados? Surge entonces esa gran pregunta especialmente para los más novatos en la escena política y también para los más recorridos en estas materias electorales.

Construcción de la imagen pública

Las investigaciones de Albert Mehrabian demuestran que el 93% de la comunicación es no verbal, por tal motivo se hace indispensable e impostergable la construcción de una Imagen Pública congruente que genere confianza y credibilidad entre los electores.

No existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.

Marca personal y política

Construir marca personal posibilita diferenciarse de manera efectiva y contundente en un mundo globalizado, donde la competencia no sólo se encuentra entre empresas, sino entre personas / candidatos donde las percepciones determinan el éxito o fracaso electoral.

Lenguaje corporal

Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice. El cuerpo siempre envía mensajes que deben ser manejados para potenciar las narrativas en contextos y situaciones particulares.

Discurso

Toda personalidad e institución pública debe manejar la lógica del espectáculo y las formas tradicionales de comunicación política. El saber qué decir y cómo decirlo, le permitirá conseguir efectivamente sus objetivos.

Elaboración de agendas programáticas

Toda elección es diferente, se encuentra supeditada al contexto y la agenda setting (ajustes) del momento. Por tal motivo, se busca de manera efectiva sintonizar al candidato con el electorado de manera emocional y racionalmente con la selección adecuada de mensajes.

Planeación estratégica de campaña

Sin estrategia no existe victoria electoral. Definición de la estrategia y las tácticas de tierra, mar y aire que permitan trazar la ruta de acción en la conquista de las mayorías. Creación de escenarios favorables.

Marketing digital

Asesoría técnica en la selección de mensajes y manejo de redes sociales que permitan mayor visibilidad en las comunidades digitales.

Diseño de piezas publicitarias

Un buen afiche es el comienzo para asegurar el éxito electoral. Diseño del concepto general de la campaña política.

Otros aspectos que son de gran importancia a considerar y que deben ser muy aplicados rigurosamente son los siguientes:

Decir lo que la gente quiere escuchar

Suena demagógico y populista pero la gente no vota por su realidad, sino por lo que quiere. El mayor movilizador es el miedo.

El político debe recrear ilusiones de la gente y apelar a las fantasías de quienes pueden votar por él. No es vender miedo es ser la solución al miedo. Antimiedo y arquetipo.

Un ejemplo muy claro de eso terrorismo = miedo / Solución: Seguridad democrática de Álvaro Uribe Vélez. Persuadir el inconsciente colectivo.

Persuadir y noveletear

Sin credibilidad no hay persuasión, por lo que el político necesita transmitir que sus mensajes son fiables. Siempre se debe mostrarse seguro frente a lo que promete, hablar sólo de los temas que domina y sobre los cuales siente fortalezas. Debe hacer énfasis en los logros de su hoja de vida y mostrar coherencia en sus posiciones políticas.

Un político ganador no puede cambiar de posición de un día para otro porque esta es una de las causas que más castiga  la gente. (Caso Zuluaga, en las elecciones presidenciales del 2014 que cambió su discurso de paz en la segunda vuelta y Santos lo tildó de cínico y ganó).

No decir mucho

Un buen candidato debe decir en segundos lo que diría en horas. Los ciudadanos no están interesados en comunicaciones políticas extensas, abstractas y aburridas porque necesitan síntesis. Los textos e imágenes digitales e impresas: vallas, flyers, Whatpsapp, Facebook, Instagram y demás redes sociales deben ser muy cortos y contundentes.

Si el político quiere ganar, tampoco debe prometer demasiado. A veces el ciudadano vota por el candidato que menos promete para no quedar defraudado. (Caso Rodolfo Hernández Suárez.  a la alcaldía de Bucaramanga, Lucha frontal a la corrupción).

Mantener la unidad del mensaje

En la comunicación de la política, lo verdaderamente importante es trasmitir siempre el mismo mensaje.

Repetir, repetir y repetir concentrándose en pocas ideas que deben quedar grabadas en la mente del votante. (Caso Gilma Jiménez. Mayor votación al senado 2010. 188.416 votos, campaña monotemática. Pena de Muerte a violadores de niños) y que marcó un ícono en la historia política hasta esa época en Colombia

Construir una imagen adecuada

La imagen de un candidato es el resultado de su personalidad, su preparación, su sensibilidad y su humor.

Estos elementos deben comunicarse adecuadamente a los electores y unirlos a una presentación convincente de su hoja de vida, sus posiciones y sus ideas.

El asesor de imagen debe funcionar como un psicólogo: conocer los detalles íntimos del candidato, sus logros y sus fallas, su vida privada, para que los lectores se sientan identificados con el político.

Llamar la atención a cualquier precio

Si al político nadie lo conoce, debe hacer cualquier cosa para atraer todas las miradas.

Bajarse los pantalones a Antanas Mockus es un ejemplo de cómo alguien puede convertirse en el centro de atracción  sin necesidad de hablar.

Lo más importante es lograr que la gente lo recuerde y hable de él en la calle, incluso construyendo una imagen controvertida.

Al fin y al cabo, es mejor ser un político difamado y agredido que uno desconocido o ignorado.

En el escenario, un buen candidato debe olvidarse o al menos parecer que es político. Hacerse ver más como profesional, o su oficio (los Hipervínculos de la memoria).

Casos:

Jairo Ulloa Exalcalde de Florida = El Médico

Antanas Mockus, alcalde de Bogotá = El profesor

Sergio Fajardo, alcalde y gobernador = El matemático

La figura paterna

El Cowboy (Ronald Reagan en USA)

El Charro (Vicente Fox en México)

Cacique Indígena (Evo Morales en Bolivia)

Tener un comité ágil

Una elección se gana si la campaña puede tomar decisiones ágilmente o rayar en el triunfalismo.

El candidato que tiene un comité muy grande para tomar decisiones sobre publicidad y sobre estrategia acaba convirtiendo su campaña en una lenta y pesada tortuga y lo peor jamás creerse triunfador así lo sea, porque una elección se puede perder el último día.  (Caso Plinio Silva Marín 1998 perdió  Luis Fernando Cote Peña y Carlos Ibáñez Muñoz, alcaldía de Bucaramanga 2015), Perdió frente a Rodolfo Hernández Suarez

Arriesgarse

La mayoría de candidatos minimizan sus riesgos y se vuelven demasiados conservadores en la toma de decisiones. Por esta razón, muchos no salen del anonimato.

La publicidad debe ser arriesgada, diferente e impactante porque en muchas ocasiones es la única arma para llamar la atención.

Ser emotivo

La emotividad siempre debe estar por encima de las promesas electorales, porque los argumentos que el público rechaza con la lógica los acepta con la emoción.

El político debe emocionar con su tono de voz, el manejo corporal, el contacto con la gente y con las anécdotas personales apropiadas para generar en los electores emociones fuertes.

Para que se active el cerebro instintivo (Reptiliano) 55%

El político debe hacerles creer a los ciudadanos que está en sintonía con ellos, que piensa igual, siente igual, vive igual. Se denomina el poder de interactuación: Tocar, comer y bailar con la gente es fundamental. Por más que se vea ridículo y populista hay que hacerlo.

Un ejemplo de esto la campaña Iván Duque que aparecía desde jugando cabecitas con el balón de futbol, bailaba y tocaba guitarra entre otras.

Más del  55 % de la comunicación del candidato es no verbal, se transmite a través de su cuerpo, lo que se denomina el lenguaje corporal.

Utilizar la comunicación o publicidad negativa

Aunque muchos consideran que hacer campaña evidenciando las debilidades del contrincante es jugar sucio, muchos electores se dejan llevar por la publicidad negativa. Porque, en últimas, la política es como el boxeo.

En conclusión ver una campaña electoral como una empresa que lanza al mercado un bien o servicio que le permitirá visualizar el éxito y no solo eso, ser manejada con criterios empresariales y con un gran enfoque estratégico al mejor estilo de las grandes compañías del mundo.

Twitter: @fredy_asesor

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