Protestas, violencia y corrupción

Por: Lenin E. Pabón/ “El espíritu de reconstrucción surge del profundo instinto del ser humano como una protesta realista y como símbolo de su voluntad de vivir”: Alvar Aalto.

¿Por qué protesta la ciudadanía? Acaso, ¿el gobierno elegido no traía soluciones mediatas? ¿O son simplemente manifestaciones de revoltosos comunistas, hombres y mujeres desagradecidos con un statu quo que les da de comer sin derecho a opinar? Para qué marchar, si a los medios de comunicación solo les interesa que haya muchos muertos en vez, de lo sustancial de la protesta.

Heridos allí y heridos allá, son múltiples las declaraciones de lado y lado pero, ¿a quién creer? ¿Cómo podemos elaborar nuestro propio juicio? Es muy importante querido lector hacer un análisis concienzudo del acontecimiento y sacar una conclusión objetiva y dinámica porque, he oído frases sin esperanza como “estudiantes terroristas”, “Fecode adoctrinando niños”, “la guerrilla ya no está en el monte sino, en las universidades” y varias opiniones extremistas que desmoronan la ilusión de un país tolerante e incluyente.

Les traigo a colación esta historia sobre La Marcha de la Sal (India, 12 de marzo al 6 de abril de 1930) donde Gandhi es el protagonista: “El 12 de marzo de 1930, Mahatma Gandhi comenzó una caminata de 390 kilómetros para protestar contra el Imperio Británico.

Londres había instaurado un impuesto sobre la producción y la venta de sal en la India. Durante los 23 días de caminata, Gandhi pronunció multitudinarios mítines donde utilizaba este impuesto como ejemplo de la injusticia colonial. Miles de jóvenes se unieron a la protesta.

La marcha convirtió a Ghandi en una referencia política mundial y desencadenó la primera ola de desobediencia civil masiva contra el poder británico. Sería necesaria aún una lucha de más de 17 años para que la India obtuviese finalmente su independencia”.

Lo anterior indica que la unión del pueblo cambia destinos en las naciones siempre en procura de un bienestar generalizado siempre en procura de derrotar mentes atrapadas en la ambición y el desdén ¿Quién no aborrece la violencia? ¿A quién le gusta la muerte? Puede ser que a unos pocos y precisamente allí es donde se necesita la fuerza legítima del estado castigando a los vándalos que deslegitiman una protesta que busca mayores recursos para la educación de un país maleducado.

Las democracias vivas y activas deben siempre respetar todas las manifestaciones de inconformismo que salgan de sus conciudadanos, que brotan de una realidad social y ésta, debe buscar mecanismos de solución sin afectar la vida y la dignidad humana por tanto, la protesta también debe respetar la institucionalidad sin recurrir a las vías de hecho.

Queridos lectores, siempre he dicho que la corrupción nos tiene al borde del abismo y como dice el villancico: “Roban y roban y vuelven a robar…” Sin acabar ese círculo vicioso donde los entes de control hacen su parte. Y ahora, ¿quién podrá defendernos?

Adenda: La Fiscalía y la Procuraduría deben revisar e investigar los videos que circulan en redes donde se ve a miembros de la Policía infiltrando la marcha de los estudiantes. Queremos la verdad.

Facebook: Lenin Pabon  

Twitter: @PABONLENIN

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password