Gobernanza fallida y mentirosa

Por: Veedor 12/ En la alcaldía de Bucaramanga se comenzó a hablar de ‘gobernanza’ al inicio del mandato del alcalde constructor, en enero de 2016, con la incorporación al gabinete de un joven administrador de empresas, sin tarjeta profesional, en el cargo de ‘jefe de Gobernanza’. Comenzaron mal. La Real Academia Española define ‘gobernanza’ como “al  Arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía”.

En Colombia el único municipio que utiliza el término de gobernanza dentro de su Plan de Desarrollo es Bucaramanga ya que en Latinoamérica y Colombia se ha adoptado es el término de ‘gobernabilidad’ para referirse al conjunto de normas técnicas para hacer más eficiente al Estado. Así lo reseñó en la edición web de la Revista Semana, diciembre 29 de 2015, el entonces alcalde electo Rodolfo Hernández: “Hace algunos días Hernández anunció que en su administración se creará la Consejería de la Gobernanza, que funcionará dentro de su despacho y le apostará a la democracia. La Consejería estará a cargo de Manolo Azuero, un joven administrador de empresas de la Universidad de los Andes reconocido por ser uno de los columnistas más leídos del diario Vanguardia Liberal, así como también por ser quien enfrentó, durante años, a la clase política a través de denunciar hechos de corrupción.”.

Tres pilares sustentaban la ‘gobernanza criolla’ bumanguesa: La primera era la Transparencia; la segunda, la Meritocracia y la tercera, la Democracia desde el punto de vista del consenso para toma de decisiones. Sobre el primer pilar de la ‘Transparencia’, la administración del alcalde Hernández elaboró con la participación de asesores publicitarios argentinos, una estrategia publicitaria que magnificaba la pluralidad de oferentes en las licitaciones públicas de poco cuantía pero que escondía los procesos de mayor cuantía con único oferente.

Publicitan que no le dan ‘mermelada’ a los Concejales, en el entendido de CPS para sus seguidores, pero la realidad demuestra que esto ocurre solo con algunos concejales liberales de oposición, no todos, ya que los concejales afectos al gobierno si mantienen cuotas de contratistas en las distintas secretarías de la administración pero con un pacto de silencio para dar la sensación de ausencia de las mismas.

Las adiciones de contratos en tiempo y cuantía hasta su límite del 50%, que criticaban en el gobierno anterior, ha sido la constante en casi todos los contratos de obra pública de la presente administración. La tapa es el fallido proceso de contratación de tecnología para el tratamiento de los residuos sólidos llamado ‘caso Vitalogic’,que está siendo investigado por la Fiscalía y Procuraduría, el cual con sus corretajes firmados en notaría que involucra un posible interés ilícito en la celebración de contrato, plasma la realidad de la transparencia mentirosa que practica esta administración municipal.

El segundo pilar era la ‘Meritocracia’.  Mentira total. Ningún miembro del gabinete ni CPS ha sido designado por sistema de mérito. Inclusive para la gerencia del Acueducto de Bucaramanga se llevó a cabo un aparente concurso de méritos que desde el principio se conocía ganador y que dejó una terna finalista en la cual solo había una ingeniera, requisito para el cargo de gerente. Ni siquiera el mal llamado ‘Jefe de gobernanza’ cumplía los requisitos para posesionarse del cargo y enfrenta proceso disciplinario por este hecho, amén que fungía como jefe de los secretarios de despacho pero no reunía los requisitos de experiencia para ser uno de ellos.

El tercer pilar lo sustentaban en la ‘Democracia’ o consenso para la toma de las decisiones trascendentales para la ciudad. Decisiones arbitrarias e ilegales han sido el común denominador de esta fallida gobernanza criolla. Fomento al mototaxismo, ventas ambulantes, pico y placa en el centro de la ciudad, zonas azules, carril de motos, Acualago, entre otros, son ejemplo de decisiones autoritarias que no consultan el interés general. Semanalmente el alcalde en su programa de Facebook Live, arremete sin consideración alguna contra sus opositores, violando los derechos fundamentales del Buen Nombre, Presunción de inocencia y Debido Proceso para luego retractarse por orden judicial en términos igualmente ofensivos. Hacer oposición al gobierno de Rodolfo Hernández es muy peligroso. Es una pelea de tigre con burro amarrado.

El colmo de la desfachatez es hacer ver en el tercer año de gobierno los llamados ‘Presupuestos Participativos’, de obligación legal, como una iniciativa original de la gobernanza criolla pero sin mencionar que durante los dos primeros años no lo hicieron y por lo tanto enfrentan hallazgos disciplinarios y penales por este concepto.

La gobernanza fallida y mentirosa de la alcaldía de Bucaramanga se fundamenta en tres pilares inexistentes. Es una administración de solo discursos y publicidad. Buscará a como dé lugar dejar sucesor en el próximo periodo; no con la intención de seguir una plataforma política inexistente; no, requieren un cómplice que ayude a ocultar y justificar tanta irregularidad y desafuero.

Twitter: @veedor12

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