Siempre, con las manos “bien limpias”

Por: Luz Elena Mojica Gamboa/ Me siento a escribir esta columna con el corazón arrugado por la tristeza y la angustia; pero con la fe inquebrantable de lograr superar esta dura prueba de la vida; esta es la historia: Pedro Pablo, mi padre, tiene 77 años, nació en el Municipio del Socorro; representa el honor, la estirpe y el coraje de los guerreros que hicieron parte de la revolución comunera; es un hombre fuerte como un roble,  de gran tesón, de origen  campesino, quien a pesar de haberse vuelto citadino hace muchos años; porque se trasladó a vivir a esta bella ciudad, Bucaramanga; aún conserva las energías  suficientes para acompañar a sus amigos, a recorrer por largas horas a pie  terrenos frondosos, de exuberante naturaleza ¡A mi padre nunca le dolía nada!

Hoy cuando lo visito en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Fosunab; al verlo inamovible, entubado, con innumerables aparatos y mangueras entrando por todo su cuerpo,  me invade una infinita tristeza y me hago varias preguntas, ¿qué sucedió?, ¿a qué horas pasó? ¿Qué enfermedad tiene? ¿Cómo la adquirió?

El diagnóstico de los médicos fue concreto pero estremecedor: “Su papá tiene una enfermedad llamada choque séptico, es una afección mortal ocasionada por una infección gastrointestinal…”; ante mis insistentes preguntas los profesionales de la salud me dejaron muy claro que la posible  causa había sido la ingesta o la manipulación de alimentos que contenían la bacteria E. coli.

Inquieta por este dictamen, ahonde en el tema y encontré que la Escherichia coli, es una de las 48 billones de bacterias que tenemos  en nuestro cuerpo todos los seres humanos. Edgardo Moreno, microbiólogo especialista en Inmunología, Microbiología Celular y Enfermedades infecciosas y miembro de la Academia Nacional de las Ciencias (ANC); afirma: «Se ha calculado que un humano tiene cerca de 37 billones (millones de millones) de células corpóreas y por cada una de ellas hay cerca de 1,3 bacterias, es decir, unas 48 billones. Esto sin contar el número de virus, que ronda en unos 60 billones. Además, en el cuerpo habitan varios miles de millones de hongos y millones de ácaros. Todos felices y contentos».

La E. coli es un microorganismo que forma parte de la flora bacteriana del intestino, no es considerada peligrosa, al contrario ayuda a absorber algunas vitaminas que necesita nuestro organismo, causa infección grave cuando se le da la mínima oportunidad de entrar al organismo; entonces si no es tan peligrosa porqué está mi padre en este estado tan lamentable, a punto de perder la vida? Pues resulta y pasa que el problema es que existen múltiples características de esta bacteria y algunas cepas son muy nocivas.

Hay dos formas de “invasión”, siempre por contacto; puede entrar a través de la boca, al sistema digestivo; ejemplo cuando llevamos los niños a una granja o a un zoológico ellos acarician a los animales que a su vez han tenido contacto con heces y luego llevan las manos a su boca; o se transmite en la piel de las zonas genitales invadiendo el aparato urinario y provocando una cistitis; en todos los casos la contaminación siempre se produce a través de las heces.

Lo ocurrido me llevó a reflexionar y a concluir que definitivamente a cualquier persona le puede pasar, porque el riesgo de consumir diariamente alimentos contaminados es bastante alto, la gran mayoría de veces son manipulados por personas que no se lavan las manos, pero ellas no son las únicas responsables, también lo somos nosotros de nuestra propia higiene.

En varias oportunidades he visto un gran número de individuos que no le dan importancia al lavado permanente de manos; encontramos muchísimos  baños públicos donde no ubican detergentes o jabones que ayuden con esta limpieza, también he visto conductores usando las carreteras como baños; por otro lado, muchas veces por el afán o la rapidez de los quehaceres diarios se deja de lado este acto mínimo de cuidado para preservar nuestra salud; así que es importante recordar que la probabilidad de contagio disminuye siempre y cuando exista una correcta higiene de manos; por lo tanto sin importar el día, la hora, ni el lugar,  tener siempre las manos “bien limpias” logrará salvar mi propia vida y la de los demás.

Twitter: @LuzElenaMojicaG

Facebook: Luz Elena Mojica Gamboa

Correo: luz.mojicagamboa@gmail.com

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