El amor por los niños, un sentimiento perdido

Por: Cesar Augusto Torres Lesmes/ Es hermoso ver cómo nuestros niños se entretienen haciendo cualquier tipo de actividad; como juegan; las ocurrencias que tienen; su pensamiento espontáneo y libre; la forma como resuelven sus problemas y sobretodo el concepto tan puro de amistad que tienen. En fin, los niños nos recuerdan esas bellas etapas de nuestras vidas y traen a colación esos recuerdos hermosos de nuestro existir. Pero es difícil ver cómo tratamos a nuestros niños en los diferentes ámbitos de nuestras vidas; y digo como tratamos, incluyéndome aquí, porque tal vez, muchos de mis queridos Lectores, al igual yo, tratamos muy bien a nuestros hijos; pero somos pasivos ante los casos de abuso y violencia que se presentan en la sociedad con ellos y que conocemos de buena mano.

Hemos escuchado en las noticias como agraden sexualmente a los niños – lo más grave, sin importar su edad – como los lastiman, como los someten a actos delictivos, como los someten a tormentos físicos. Ser niño hoy en día no es sinónimo de felicidad, en muchos casos es sinónimo de daño.

Hoy me he puesto a pensar como ciertas personas – individuos que no debiesen existir  – se aprovechan de la inocencia de nuestros niños; como planean hacerles mal; como los cazan (pudiéndose llamar así a los depredadores sexuales) – seres que les hacen daño Psicológico y Físico a estos hermosos ángeles; Estos seres demoniacos, se alimentan de la inocencia de ellos y son infelices cuando nuestros niños pueden vivir, pueden amar, pueden curar las heridas de las personas emocionalmente sanas. Recuerden  que los niños llegaron a este mundo para darnos una buena enseñanza – la forma como debemos amar y ser amados.

Después de haberme desahogado con estos seres monstruosos pasare a decirles que hoy en día, los niños, ya no están tranquilos en los parques, en los juegos de los centros comerciales – ni en sus baños – sobre todo y más triste aún, es que en muchos casos no están seguros, ni siquiera en sus hogares.

Miramos las noticias y nos damos cuenta que los niños se volvieron el objeto de nuestra ira, se volvieron el objeto de nuestras frustraciones, pero sobretodo hoy la deuda con nuestros niños está relacionada a esta palabra: Defender, esta palabra la ubico en negrilla, debido a que no sabemos defender el derecho a una vida sana para ellos; no sabemos Defender lo que ellos representan, lo que desean, no sabemos Defender la Humanidad de estos seres hermosos – me pregunto: ¿tan mal estamos que se nos olvidó ser niños? – ¿hemos dejado dormir ese niño interior? – ¿tan malo fue ser niño?

Recuerden, mis Lectores, ser adulto es un privilegio que Dios nos permite día a día; al permitirnos este privilegio, el mensaje de Dios es: recuerda las generaciones que vienen detrás tuyo, ellos serán tan perfectos como tus los ames y serán tan imperfectos como tú los dañes.

En muy pocos casos he conocido ejemplos de niños con alto grado de resiliencia (la forma que tenemos para superar los daños que hemos sufrido), que han sido abusados, agredidos, explotados y cuando encuentran una oportunidad (un ser de luz que los saca de ese camino), responden a la sociedad con amor olvidando el daño que les han causado; estos seres que algunos individuos quieren destruir, tienen un amor tan fuerte, que son capaces de perdonar.

Colombiano no podemos hablar del futuro de la sociedad cuando agredimos y dejamos marcas de odio en nuestros niños; cómo crees que es el futuro de un País cuando su tesoro más precioso – los niños – es violentado y utilizado con fines perversos. Hoy en día no podemos hablar de futuro cuando un delincuente, un violador, un terrorista, un asesino, un ladrón o un ser malvado tienen más derecho que un niño.

No nos hemos dado cuenta que la violencia en el País acabará cuando a nuestros niños les enseñemos con amor; cuando a nuestros niños les digamos que no está bien responder a la violencia con violencia; cuando les digamos a nuestros niños que no está bien agredir a las mujeres; cuando les digamos a nuestros niños que no deben seguir el mal ejemplo y que deben motivar al cambio en las personas. Pero tenemos un problema moral, no somos ejemplo; no digamos: esta sociedad está perdida y dañada – debemos preguntarnos ¿Qué tanto daño he dejado como herencia en la sociedad? Es importante mi querido Lector, recordarnos, que los niños son como esponjitas aprendiendo de todo lo que ven en la vida… ellos lo ven, ellos lo aprenden y ellos lo ponen en práctica.

Nuestro país está descompuesto y su sistema de justicia está hecho por delincuentes; personajes funestos que no tienen un plan de desarrollo para la juventud; un sistema que no tiene nada que ofrecerle a nuestros niños y jóvenes; un sistema permeado por intereses económicos — Nuestra Nación gobernada por delincuentes solo va a dejar un legado de mal ejemplo y anti valores en nuestros niños, esto es lo que ellos ven y a futuro esto es lo que van a hacer y tendrán como justificarlo. Basado en lo anterior el Estado es permisivo con el abusador, el agresor sexual, con el Terrorista; con el asesino de niños y personas; es permisivo con el padre que pone a su niño a trabajar; es permisivo con el delincuente que le vende drogas a un niño; yo me pregunto ¿por qué? – me respondo: porque muchos de estos delincuentes son de cuello blanco y no les conviene aplicar severas condenas a estos delitos. Mis queridos Lectores, ¿qué paso con la Ley de pena de muerte a los delitos sexuales y atroces que se cometen contra los niños en Colombia?

Amigo Lector – si alguien tiene el valor de compartir este mensaje – los invito a ser gestores de cambio, hablen con sus hijos o con los niños, pregúntenles cómo van, que piensan, que desean, que problemas tienen, que soluciones tienen, como son sus Docentes, como es su entorno, denles herramientas para que ellos sepan interactuar en comunidad y explíqueles sobre el derecho a respetar y a ser respetados. Recuerden Dios nos da un nuevo día para transformar y dejar una buena enseñanza. Bendiciones.

Correo: cesar.torres@intercontr.com – Twitter: @Clesmes

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