Solos no podemos

Por: Wilson Mora/ Escribir una columna más sobre Metrolínea puede resultar ser tedioso leerla, presintiendo que no traerá nada nuevo con respecto al diagnóstico que cada año realizan los expertos y los mismos medios de comunicación, cuando anuncian que es un sistema camino a la quiebra, pero puede ser interesante saber en que quedó la famosa  propuesta de campaña de volverlo un servicio estrato 21 como lo anuncio el actual alcalde, junto a su  declaración que dio a los medios de comunicación el Día Sin Carro, donde declaraba  que sería un adicto a Metrolínea, al convertirlo en su medio de transporte a partir de ese día.

En un debate de control político citado por el suscrito el pasado mes de abril, se pudieron establecer muchas verdades que no muestran a los medios o que los medios no quieren mostrar, por razones aún por conocer. Entre muchas conclusiones quedaron las siguientes:

El actual gerente no tiene el mínimo conocimiento y experiencia sobre la actividad transportadora y todas sus respuestas son sujetas a lo que le indique su subalterno operativo. En dos años han cambiado tres veces el gerente, cinco veces el  Jefe de Oficina Jurídica, hace seis meses no se tiene director de planeación. Para cubrir los gastos de funcionamiento subieron a casi el 14% que estaba limitado al 6% de la tarifa, en otras palabras duplicaron el gasto. No tienen ni la más mínima idea como cancelarán los fallos judiciales en contra y que están en firme y que superan los $200 mil millones y que están generando un interés del DTF+6 puntos anuales. Han perdido más de 9.000.000 de validaciones en los tres últimos años, deben cerca de $25 mil millones a los operadores, que corresponde a trabajar y operar los buses durante siete meses sin recibir un solo peso, situación que se traduce en el estado deficiente de mantenimiento del parque automotor y que tiene influencia en la cifra de 500 accidentes viales por año que registran en sus estadísticas.

Y entre otras tantas, súmele que ya le pidieron -bajo proceso de restitución de un bien- el lote arrendado para el patio taller ubicado en el anillo vial por el cual hasta, el año 2015, se pagaba un arriendo por parte de Urbanas cercano a los $12 millones y que al liquidar su proceso de construcción de PQP lo entregó, asumiéndolo Metrolínea sin ningún proceso de licitación y por el cual hoy en día pagan una cifra cercana a los $120 millones mensuales y a la fecha no existe alternativa de reemplazo para cuando sean desalojados judicialmente.

Los genios actuales, para “salvar” el sistema, inventaron unas rutas integradoras con los buses convencionales que están alimentando mensualmente 100.000 pasajeros adicionales donde el recaudo es para el transportador convencional sin que el SITM reciba un solo peso, por el contrario, debe pagar a tasa el 6% del valor del pasaje, que son $14 millones mensuales, situación que se convierte en un claro daño fiscal, pues recordemos que esa fue una de las grandes demandas que tuvo la exdirectora de movilidad en Bogotá, Ana Luisa Flechas y el exalcalde Gustavo Petro, superando los $200 mil millones, noticia publicada por el diario El Espectador:   “La Contraloría de Bogotá emitió un fallo de responsabilidad fiscal contra el exalcalde Gustavo Petro, a quien halló responsable de haberle causado un detrimento patrimonial a la ciudad por la reducción de las tarifas de Transmilenio y el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).

La resolución, que establece una sanción contra Petro por $217 mil millones, sumado al embargo de sus cuentas, tiene que ver con la medida adoptada por la Administración en agosto de 2012, cuando el exmandatario redujo la tarifa y estableció un esquema de franjas horarias, según horas valle y pico (la tarifa bajó $50 en hora pico y $350 en hora valle).

Advierto que en los problemas de Metrolínea están involucradas todas las administraciones municipales que han pasado desde su creación, unas en mayor y menor grado de responsabilidad, pero lo que no es aceptable es que sin necesidad de ser un profeta, médium o adivino, el actual alcalde no vislumbre los días venideros en que se le desborona todo un sistema que ya tiene más de tres billones de recursos invertidos, todo por no tener un equipo de trabajo competente que aporte y gestione verdaderas soluciones en el mediano plazo para salvar nuestro sistema de transporte masivo y no entender que solos ya no podemos, requerimos al gobierno nacional.

En la publicación de la Revista Semana de enero/17,  referente a las crisis económicas de los SITM del país, indica: “El Ministerio de Transporte lo atribuye a la concepción de los sistemas y a la incapacidad de los operadores de cumplir sus obligaciones”. Dice que en los tres Conpes publicados al respecto en el gobierno anterior se suponía que los sistemas masivo (SITM) y los sistemas estratégicos de transporte público (SETP) debían ser autosostenibles. “Ahí está el primer inconveniente porque en el mundo pocos sistemas masivos, por no decir ninguno, trabajan sin recibir subsidios”,  dijo el Viceministro de Transporte, Alejandro Maya”.

Con lo anterior quiero llamar la atención y decirle al Mandatario Local que deje su arrogancia y odios con la clase política con la cual tuvo relaciones personales durante muchos años y convoque a la sector  parlamentario regional  para que incluyan en la agenda del próximo presidente, como tema vital para el desarrollo social y de calidad de vida de las ciudades, buscar a través de gestión nacional la fórmula que permitan obtener los recursos financieros, ya sea bajo la modalidad de subsidios o de inyección de capital,  que brinde viabilidad del sistema.

Ah y el alcalde ni por la silla volvió, pues nunca más lo vieron a subir nuevamente, como diría el costeño al bu’…

Twitter: @WilsonMora8890

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