Las verdades de Juan Camilo Beltrán sobre el sector empresarial santandereano

[:es]El hoy Presidente de la Cámara de Comercio de Bucaramanga (CCB), Juan Camilo Beltrán Domínguez, es tal vez quien más conozca acerca de la realidad del sector empresarial santandereano. Y no solo porque ocupa el cargo de mayor poder gremial de la región, sino, porque ha dedicado su vida a los negocios.

Su pasión por lo empresarial nació a los 6 años cuando ya compraba gaseosas para venderlas a quienes pasaban por el frente de la casa de su abuela y luego, a los 10 años, durante las vacaciones escolares, iba a la empresa inmobiliaria de su familia para ayudar con los arqueos de cartera, llamando a los morosos para apoyar el cobro.
Este joven ejecutivo ha logrado, desde 2011, redefinir las prioridades del sector privado, generar  confianza gremial y estructurar una política de alianza con el sector público, algo impensable en un escenario económico como el de Santander, en donde cada uno ha jugado por su lado.

Desde el cargo que ostenta, ha puesto sus ojos en la educación, la regionalización y lograr que la participación de Santander en el PIB sea mayor; tarea que ya empieza a dar sus frutos.

Sin embargo, Beltrán Domínguez ha tenido en su cabeza y en su corazón varios temas atravesados, que nunca se atrevió a decir –al menos tan crudamente- sobre la realidad de lo que sucede al interior del sector que lidera, pero que decidió hacerlo en Corrillos! acompañado de cifras y datos, que pondrán a pensar tanto a gobernantes como a los propios empresarios.

Este es el primero de tres informes especiales que publicará Corrillos! acerca del actual panorama empresarial. En este, una primera parte de la entrevista con Juan Camilo Beltrán Domínguez, en la que sin tapujos, revela lo bueno y lo malo que ha podido observar desde la presidencia del Ente Gremial.

 

Si hubiera un ranking que Cámaras de Comercio a nivel nacional, ¿en qué lugar estaría ubicada la de Bucaramanga?

“En general el sistema de Cámaras de Comercio del país, se ha destacado por su transparencia, diligencia, por su eficiencia. Es un sistema que tiene unas funciones delegadas del gobierno nacional, que son los temas registrales, también tiene unas funciones de inversiones de esos recursos y en ese sentido la Cámara los ha manejado de forman trasparente y eficiente, hemos sido grandes impulsadoras del desarrollo en muchas regiones. Yo creo que nuestra Cámara de Comercio de Bucaramanga se destaca, nos hemos preocupado por el desarrollo regional a largo plazo, ha sido una de las que más ha gestionado recursos, no solamente de orden nacional e internacional, es –como se ve- una de las más eficientes en su funcionamiento”.

 

¿Cuentan ustedes con lo necesario para lograr los resultados que se han propuesto y hacer todo lo que se han planteado?

“Yo creo que a uno siempre le falta por más que tenga recursos. En una región con tantas  necesidades y problemáticas –pero con tantos beneficio como lo es Santander- siempre hay mucho por hacer, precisamente por eso he propendido por fomentar la articulación entre el sector público y privado. El sector privado es representado por nuestra Cámara de Comercio, ella representa a algunos gremios, algunos empresarios que tienen proyectos, que tienen iniciativas. Y el sector público representado en los gobiernos departamental y municipales. Si uno ve, los ingresos de la Cámara de Comercio frente a las necesidades de la región realmente no son nada, pero si uno busca la forma de maximizar ese poco ingreso a través de la alianza con las entidades públicas e internacionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, a través de Colciencias, u otras, puede uno multiplicar esos recursos y apalancar proyectos que realmente tengan impacto en la región. Por eso creo firmemente en el trabajo público-privado con quien quiera que esté en los puestos de poder del gobierno debe funcionar y ser las prioridades de ese funcionario”.

 

¿Qué hace tan especial el sector empresarial regional que no tengan las demás regiones del país?

“Varias cosas, como la gran diversidad que tenemos. No tenemos un sector que diga que es el único en Santander y que si este sector no existe entonces se muere Santander. Aquí no pasa eso, tenemos una diversidad amplia. Nosotros estudiamos eso el año pasado y nos encontramos con una sorpresa, que lo que tradicionalmente nos han vendido como jalonadores del desarrollo económico en Santander, no son. Los jalonadores de desarrollo en Santander son otros, como la construcción, la agroindustria, el sector de la salud, el petróleo y gas que tienen un potencial grande, hemos visto sectores con gran potencial como las TICs. Y otros sectores que tradicionalmente nos han dicho que son los representativos en la industria santandereana, realmente no lo son, como el calzado, la confección y la joyería, éstos no llegan siquiera al uno por ciento del Producto Interno Bruto santandereano, es una gran paradoja porque a estos tres sectores se les han invertido por parte de los gobierno pasados grandes sumas de dinero pero evidentemente no han tenido ningún impacto en el desarrollo empresarial de sus sectores. No digo que son sectores que deben ser descuidados, pero son sectores que se han quedado en el asistencialismo que ofrecen los gobiernos y en pedir las salvaguardias que también ofrece el gobierno, no se han preocupado por lo que realmente debe hacer un sector, que es promover su competitividad, valga la redundancia, para poder competir”.

 

Bajo el escenario que usted plantea, se puede decir que se están desaprovechando esos tres sectores…

“Yo diría que si bien son sectores con potencial, existen otros sectores con más potencial en Santander que nunca ha sido mirados por actores diferentes a uno u otro y que multiplicando lo que esos sectores están haciendo hoy en día a través de promoción de la competitividad y de promoción de asociatividad al interior de esos clúster y de esos sectores, se podría generar una detonación de la productividad santandereana realmente increíble”.

 

Por ejemplo, ¿cuál sería uno de esos sectores sorpresa en Santander?

“El sector de la salud en Santander le aporta cerca del 10 por ciento del total del PIB  santandereano, es un sector con un potencial inmenso para exportación de servicios de salud, hay algunas apuestas que ha venido haciendo la entidades como la Fundación Cardiovascular, pero nos falta un camino enorme, pero si todos entendiéramos que a través de esas iniciativas pudiéramos beneficiar a todos los  sectores generando más empleos, generando más equidad, generando mayor flujo de dinero en la economía, creo que las prioridades podrían eventualmente cambiar para muchos de los actores en el sistema económico”.

 

Siempre se dice que el grave problema que tienen los empresarios es que no cuentan con personal calificado para realizar las labores que se requieren, ¿eso es cierto?

“Al contrario, si usted me habla de los tres sectores tradicionales que son calzado, confección y joyería; mientras los tres sectores no se formalicen, el tema de mano de obra va hacer un problema de siempre, ¿por qué? Porque son empresa, por su misma informalidad, trabajan mucho con contratación a destajo, entonces en las grandes temporadas de ellos que son entre julio y noviembre, contratan grandes cantidades de personal solamente por esos meses y luego se les acaba el contrato y hasta ahí llegó el amigo, por supuesto es demasiado la rotación es demasiado alta, esto no genera niveles de competitividad, puede ser un factor negativo para la producción de un buen estándar de calidad en las empresas. Pero las empresas que están llegando de afuera para instalarse en Santander, esas empresa lo que más le llama la atención es la mano de obra que tenemos. Tenemos mucha gente calificada, tenemos mucha gente formada en excelentes universidades, tenemos gente con ganas de trabajar, eso le llama la atención a las empresas que viene de afuera, entonces esta es una de nuestras grandes fortalezas competitivas para promover la inversión  extranjera directa. Ese mito de que no hay mano de obra en Santander es falso, solo es cuestión de ver el tema capital humano como es, que merece las mejores condiciones para trabajar y merece por supuesto, formalidad”.

 

¿Usted cree que ya se ha perdido el temor en formalizar empresa? ¿Cómo han sido las cifras en torno a esto?

“Este es un problema no solo de Santander sino un problema a nivel de Latinoamérica bastante grande. Creo que hay todavía un poco de miedo -y más que de miedo de la gente- es un problema estructural y de mentalidad. Cuando uno se da cuenta que la gran mayoría de los negocios que son informales son negocios de subsistencia, que se crean de un momento a otro, no saben para donde van, pues uno entiende las razones porque esta gente está en la informalidad, pero cuando uno llega a donde estas personas y aquí hago un paréntesis para notar que desde el año 2011 hemos formalizado unas 15 mil empresas o quizás más; donde uno llega y le dice al empresario mire: usted la ser formal va ser más competitivo, va a tener más acceso a los créditos, usted va poder más herramientas como las que le ofrece la Cámara de Comercio, como también el Sena en formación, va poder más credibilidad en el mercado, va a poder proyectarla a futuro… ahí es donde el empresario se da cuenta lo importante que es la formalización y una empresa formalizada es una empresa siete veces más competitiva que una que no está formalizada. Sin duda alguna la formalidad es uno de los aspectos críticos de la competitividad en ciertos sectores y cuando hablamos de calzado, confección y joyería, donde hay grande niveles de informalidad, se explica lo que está pasando en los mismos”.

 

Espere segunda parte… [:]

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