La mala fe del alcalde Rodolfo Hernández al declarar insubsistente a Consuelo Ordóñez

[:es]Ayer viernes, tras emitir una escueta misiva, el alcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández y presidente de la Junta Metropolitana de Bucaramanga a cargo del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB), decidió “declarar insubsistente” a la directora de la autoridad de transporte y ambiental, Consuelo Ordóñez de Rincón.

Y, aunque los estatutos del AMB permiten al timonel de la junta tomar esa decisión, lo paradójico es que se da 15 días después que ella misma –en la primera junta metropolitana del año- presentara formalmente su renuncia al cargo, ante la terminación de su periodo, lo que deja mucho que pensar sobre la diplomacia y el detalle administrativo del mandatario con una funcionaria ala que él mismo considera como “eficiente y de carácter”.

Para Consuelo Ordóñez, hay gran extrañeza de la decisión tomada por el mandatario bumangués, ella estaba en el cargo desde el 2012 y había presentado su carta de renuncia protocolaria ante la Junta Metropolitana en el mes de enero, y solo esperaba ser notificada de la decisión de las directivas del AMB.

Ser declarada insubsistente se considera más un despido que una aceptación de su carta de renuncia, lo que a ojos de los procesos administrativos, es una anotación negra en la hoja de vida, especialmente cuando ella había facilitado su salida y “no quería convertirme en una piedra en el zapato”.
Indicó que, “presenté mi carta de renuncia desde enero y solo esperaba que me notificaran, porque el Alcalde aún no había tomado una decisión sobre mi continuidad”, afirmó la exdirectora del AMB.
Pese a que la salida de la señora Ordóñez de Rincón fue intempestiva –en la forma como el alcalde la declara insubsistente- a la fecha no hay oficialmente nombres de los integrantes de la terna que para que de ahí se seleccione quien dirigirá los rumbos del Área Metropolitana para los próximos cuatro años.
Manolo Azuero, jefe de gobernanza municipal, dijo que “a más tardar el miércoles tengamos definidos los nombres de la terna y a partir de ahí, convocar a junta en los 10 días hábiles siguientes para proceder a la elección del nuevo Director”.
Azuero confirmó lo mismo que había expresado Rodolfo Hernández hace una semana, que “a pesar de contar con las mejores percepciones sobre el trabajo realizado por Consuelo Ordóñez en estos cuatros años, la administración, decidió darle un nuevo aire a esta importante entidad”.

El paso de la señora Ordóñez por el AMB le dio un impulso a la entidad, que era considerada paquidérmica e ineficiente, “en 2011 el AMB disponía de una planta de personal de solo 23 personas, y un presupuesto aproximado de $20.000 millones, con tendencia decreciente. Hoy 63 funcionarios responden por las responsabilidades que esta Institución ostenta con un presupuesto superior a los $70.000 millones, y sobre la cual hay grandes expectativas, consolidando una entidad eficiente, de bajo costo de funcionamiento y con evidentes resultados en inversión para todo el territorio metropolitano”.

 

Los grandes logros de Consuelo Ordóñez

Después de recibir en el 2012 una entidad financiera e institucionalmente débil, pero con el firme propósito de fortalecer al organismo planificador que debe orientar el desarrollo integrado y sustentable del territorio, Consuelo Ordoñez de Rincón y el equipo Directivo del Área Metropolitana de Bucaramanga se dieron a la tarea de posesionarla como una institución respetada por su capacidad técnica, con importantes competencias, con capacidad de inversión y con un concepto de servicio público eficiente y equitativo para los 4 municipios.

La primera gran labor desarrollada, fue la presencia y liderazgo a nivel nacional en la discusión y aprobación de la nueva Ley Orgánica de Áreas Metropolitanas, Ley 1625 de 2013, mediante la cual se fortaleció su autonomía y se consolidó su condición de autoridad de transporte y autoridad ambiental.   La lucha en el Congreso de la Republica no fue nada fácil, pues el articulado generaba una gran amenaza para las Corporaciones Autónomas Regionales y en cierto modo para aquellos Alcaldes que no querían aceptar la necesidad de “ceder” algunas funciones que deben manejarse en forma coordinada con sus vecinos.   Finalmente, primó la razón y se estableció la obligatoriedad de formular un Plan Integral de Desarrollo Metropolitano y un plan estratégico metropolitano de ordenamiento territorial PEMOT, como instrumentos guía para el futuro del territorio y para los nuevos mandatarios.  Otros aspectos relevantes fueron la abolición de la figura del Alcalde Metropolitano y la exclusión del Gobernador de la Junta Metropolitana, así como, la descripción del procedimiento de consulta popular para integrar nuevos municipios.

Paralelamente, al obtener la certificación oficial del DANE que acredita la existencia de más de un millón de habitantes en la zona urbana, la Junta Metropolitana asume en agosto de 2012 la Autoridad Ambiental Urbana, de conformidad con lo establecido en la Ley 99 de 1993, posteriormente ratificado por la Ley 1625 de 2013.

Quizás la más dura batalla de esta administración del Área Metropolitana de Bucaramanga ha sido defender su potestad de asumir dicha autoridad ambiental, justificada en la necesidad de las grandes urbes de contar con una Entidad dedicada exclusivamente a la atención de temas ambientales urbanos.   Lamentablemente, a pesar de haber ofrecido un ejercicio compartido de autoridad y trabajo conjunto con la CDMB, la respuesta fue un cúmulo de demandas administrativas, tutelas, denuncias penales, acciones de cumplimiento y todo tipo de instrumentos legales presentados ante las diferentes instancias judiciales contra el Acuerdo Metropolitano. Todas ellas han dejado en firme el acto administrativo dando la razón a la Junta Metropolitana y solo resta la apelación final que cursa actualmente ante el Consejo de Estado, el cual ya negó una nueva solicitud de suspensión provisional solicitada por los apoderados de la Corporación.

En el pasado, el AMB se había responsabilizado esencialmente de la construcción de obras de infraestructura vial, financiadas en su mayoría mediante la contribución de valorización.  Esta administración encuentra pendiente la ejecución de una obra que se irrigó en 2010 a 23.000 predios de Floridablanca, denominada Transversal del Bosque y cuyo fin era conectar la autopista Bucaramanga– Floridablanca con el anillo vial Floridablanca – Girón, descongestionando ese sector altamente densificado y permitiendo el desarrollo urbano en el área adyacente.

Gracias a la gestión realizada con algunas firmas constructoras, fue posible exonerar a los Estratos 1 y 2 de la contribución y hoy la obra se encuentra en su etapa final, previa redefinición el diseño  para mejorar el alineamiento en la zona no urbanizada y prever las conexiones con el anillo vial y con la Troncal Norte – Sur.  La inversión total supera los 20.000 millones, en una longitud de 2,5 kms de doble calzada, con un puente sobre el rio frio de 30 mts de luz.

Otra obra que esta administración pudo redefinir y desarrollar, reemplaza el conocido “carreteable” que pretendía ofrecer una conexión directa del centro de Bucaramanga a la Ciudadela Real de Minas.  Con la construcción del Viaducto atirantado en la Carrera 9ª dicha obra pierde su prioridad, pero ya se había ejecutado una inversión importante desde 2007 en adquisición predial, estancada y sin solución aparente, por lo que el AMB decide redefinir el proyecto y darle cabida a un concepto alternativo de comunicación entre los dos sectores.  Con ciclo ruta, senderos peatonales, jardines y espacio público, la esencia del proyecto cambió y se entregará totalmente terminado el tramo central, quedando pendiente la gestión de recursos para continuar el proyecto con dos puentes sobre las Quebradas La Rosita y el Loro y las conexiones hasta las calles 45 y 56 respectivamente, para convertirse en un impulso fundamental de la renovación urbana en este sector.

Generar una nueva cultura del transporte, fortalecer el transporte público con énfasis en un sistema masivo de calidad y garantizar la integración de los distintos modos de transporte, incluida la bicicleta y la caminata, han sido los postulados de esta administración que registra con profunda preocupación los problemas de Metrolínea, y que ha insistido en la necesidad de revisar totalmente el modelo y permitir una nueva conceptualización del servicio a favor del ciudadano.

Pero quizás las obras más relevantes del AMB responden al sueño de incrementar la conciencia ambiental, la dotación de espacios públicos naturales para el disfrute ciudadano y la conservación de las especies de la flora y fauna nativa aún presentes en el territorio urbano.   Se trata de la inversión realizada para construir los parques metropolitanos, Las Mojarras (Bucaramanga-Floridablanca), Lineal de la Quebrada La Iglesia (Bucaramanga-Giron) y La Cantera (Piedecuesta), espacios públicos que por su riqueza ecológica merecen ser conservados, pero con la infraestructura adecuada pueden ser abiertos a los habitantes y permitir el contacto de la comunidad con este patrimonio natural.

Más de $30.000 millones de la sobretasa metropolitana ambiental están representados en estos parques, lo que unido al trabajo de recuperación y limpieza periódica de cañadas, eliminación de plagas, manejo técnico silvicultural, inventario arbóreo y mantenimiento de parques urbanos y separadores viales, se constituyen en las principales inversiones ambientales del Área Metropolitana para sensibilizar y motivar un cambio cultural hacia la valoración de los recursos naturales en toda la población metropolitana.  Un ejército de cerca de 200 trabajadores vestidos con sus camisas rojas, tuvieron a su cargo esta labor en todo el territorio.

Finalmente, obras de control de erosión, estabilización de taludes, manejo de cauces y estudios que permitan reducir el riesgo de desastres y la adaptación de la ciudad metropolitana al cambio climático, responden también a la esencia de la autoridad ambiental urbana.

Otros temas, como la gestión integral de los residuos sólidos, el tratamiento de las aguas residuales urbanas y la consolidación de la red de monitoreo y control ambiental,  son las tareas que la autoridad ambiental debe seguir fortaleciendo y orientando en el futuro próximo.   En material vial, el gran reto seguirá siendo liderar la construcción del Anillo Vial Externo Metropolitano en la dimensión requerida y gestionar las obras de integración metropolitana para superar la deuda pendiente de nuestra infraestructura.[:]

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