Lo que nadie entiende ni quiere pagar sobre las nuevas tarifas del impuesto de vehículos

[:es]Pese a que fueron publicadas hace un año, las nuevas tablas que fijan los valores de los autos usados para liquidar sus impuestos de rodamiento tienen a más de diez millones de propietarios de vehículos en ascuas.

Todo esto debido a una ley que ordenó al Ministerio del Transporte a equiparar los valores de las tablas que había venido actualizado durante más de 15 años con los valores comerciales presentes. Mintransporte –luego de dos intentos fallidos de contratación, debido a que tenía unos presupuestos pírricos para semejante tarea y no hubo empresa que se le midiera– finalmente destinó cerca de 435 millones de pesos para buscarle un actor al contrato con el fin de hacer los estudios y montar la plataforma informática capaz de calcular la tabla del 2016.

 

Sin idoneidad la empresa que ganó la adjudicación

Además de solvencia económica, que la empresa cumplió en el último minuto para asegurar la adjudicación –única empresa interesada– debía acreditar la idoneidad de un ingeniero, un experto en estadística, un matemático y dos avaluadores de vehículos que clasificaban con una experiencia mínima de 18 meses, tiempo muy exiguo para semejante tarea.

Al tenor de las normas de contratación que funcionarios del Ministerio, en una reunión solicitada por el propio viceministro de Transporte, Enrique José Nates –quien no asistió–, aunque hubo un solo proponente fue correcto darle el encargo a Datasoft de Manizales, una empresa conocida por la venta de computadores y trabajos en sistemas, que obtuvo una modesta calificación de 715 puntos sobre 1.000 posibles y que hizo la tarea en cuatro meses y medio, un lapso estrecho con respecto a la dimensión de la misión.

La tarea debía tener dos frentes. Por un lado, el estudio de los precios que debían poner en las nuevas tablas y, por otro, hacerlas funcionar en una plataforma sistematizada. Para fijar los precios, el Ministerio dijo haber hecho estudios de mercadeo y consultas con diversas fuentes, pero no pudo precisar a una empresa experta en el tema cómo lo hizo ni presentar documentos de soporte.

Lo único real es un denso listado que ocupa 110 páginas del Diario Oficial y en el cual surgieron casi 5.000 referencias adicionales a las cerca de 3.500 con las cuales se había clasificado, hasta la fecha y sin traumas, el parque automotor colombiano.

En tan importante tarea, dice el Ministerio, abrieron muchísimas líneas de marcas y modelos que estaban agrupadas genéricamente, básicamente para diferenciarlas y así subir el valor de la base gravable.

 

Tablas incompletas y con múltiples errores

A pesar de su extensión (8.357 referencias), los funcionarios informaron que las nuevas tablas aún no estaban bien, pues les faltaban cerca de 2.000 referencias adicionales, que buscarán agregar a la mayor brevedad posible. O sea, el trabajo estaba incompleto pero aun así se puso en marcha.

Además, se nota la desaparición de muchas marcas y modelos, cuya resurrección debe ser solicitada por los afectados –de manera individual– al Ministerio, que dispone de cinco días hábiles para responder.

Pero esto se puede demorar más, pues el correo de uno de los dos funcionarios que el Ministerio ofrece para estas reclamaciones, respondió –hasta la semana pasada– que estaba en vacaciones.

Para esas nuevas referencias se tomaron, seguramente, los modelos que en tiempos pasados se ofrecían en el mercado para cada carro, basados en accesorios o pequeñas diferencias promocionales del momento, que en la tarjeta de tránsito de los vehículos, o de propiedad, nunca quedan registradas, pues allí solo se anotan los datos de marca, modelo, tipo de carrocería y cilindrada, que son los únicos que en la ruta hacia su vejez determinan su tipología.

En la práctica sucederá que, en millones de casos, muchas personas que son la tercera o posterior generación de propietarios no saben cuál es la clasificación exacta de su carro, ni tampoco el Ministerio tiene un documento para probarlo. Tampoco podría ir a mirar carro por carro para ver su correspondencia, una tarea impracticable.

Al acercarse el mes de los pagos, los usuarios comenzaron a revisar sus obligaciones y a tropezar con todas las inconsistencias de las nuevas tablas. En consecuencia, la protesta se ha vuelto un tema viral en todas las redes sociales.

 

Desinformación total en Mintransporte

El viceministro Nates, a quien le han soltado este hirviente caso, no ha sido menos frío frente a las quejas. Sus explicaciones se basan en el campo legal de la competencia del Ministerio, que no es discutible.

Pero una cosa es el procedimiento y otra son los cálculos, que tienen muchos errores, tantos que se genera un inocultable manto de duda general sobre las tablas, que (según el contrato) responden a un modelo puramente matemático.

Este sistema no puede aplicarse genéricamente a los automóviles por sus enormes diferencias de depreciación, generadas por factores como calidad, marca, vigencia, aceptación, servicio, mantenimiento, origen y desgaste propio de su uso, acelerado por el mal estado vial del país, que también es responsabilidad del Ministerio.

Por otra parte, el vehículo, sin importar su número de ruedas, porque esta norma también les cae a las motocicletas, nunca es un bien patrimonial sino de consumo y de alta depreciación hasta su extinción legal, cosa que puede tomar dos años o más –si se logra–, pues para darle mecánica sepultura a un auto se debe llegar con su certificado de buena salud actualizado por los Centros de Diagnóstico Automotor.

Para completar la confusión, desde mandos medios del Ministerio, que han venido atendiendo las quejas, se les contestó a los ciudadanos que, a pesar de la publicación de estas nuevas tablas, las secretarías de Hacienda departamentales quedaban en libertad de acogerlas o de imponer sus propios criterios para cobrar el impuesto.

Los funcionarios del Ministerio desautorizaron categóricamente a sus subordinados y ratificaron que únicamente rigen los valores de las tablas nuevas. Pero esto no deja de demostrar que dentro de la entidad rige el mismo desorden y desconocimiento que en la valoración de los vehículos.

Metido en este lío y con los vencimientos de los pagos a pocos días, el Ministerio emprenderá desde esta semana visitas regionales para explicarles los nuevos procedimientos a las secretarías de Hacienda, con el ánimo de imponer un criterio único.

 

Gremios de transporte han pedido revisión

La Asociación de Usuarios del Automóvil Particular inició una acción popular para reclamar la revisión de este proceso.

Los gremios de varias especialidades afines también han manifestado sus reparos y serán oídos en una “fecha cercana” por la Ministra, cuya cartera abrió un correo electrónico para que los ciudadanos radiquen sus quejas.

Al parecer, el Gobierno no quiere reconsiderar las fallas que puede tener esta acción, que se ha calificado como una reforma tributaria disfrazada y “sobre ruedas”, pues no tiene que saltar las talanqueras del Congreso de la República.

Y tampoco parece inclinado a estudiar medidas como aplazar su aplicación mientras se hace una revisión completa de las tablas, como lo sugiere el sentido común.

La puja apenas empieza y, a pesar de la enorme desventaja del ciudadano del común para reclamar sus derechos, esta queja nacional parece crecer.

Nadie se niega a pagar los impuestos, como lo ha hecho durante toda la vida. Pero sí exige que estos sean justos y técnicos, pues los nuevos valores del Ministerio de Transporte se transferirán a sus declaraciones de renta y a los patrimonios de las empresas, que tienen que ser consistentes con el valor que el Gobierno adjudica a sus bienes.

 

Las modificaciones a la tabla de impuestos

Las tablas que rigieron hasta el 2015 se reajustaban anualmente y de manera global. Al cambiar el precio estimado de cada carro en la nueva plantilla, este se debe consultar de manera individual. Para cada modelo se tuvieron en cuenta los accesorios y particularidades que tenía cuando nuevo, aunque éstos no tienen una incidencia diferencial importante en el mercado del usado, donde vale mucho más el estado del vehículo, que constituye la base para su cotización.

Una vez localizada la referencia exacta y el valor que el Ministerio de Transporte le adjudica a su vehículo, entre las 8.357 posibilidades que hay en el listado –y que están en mora de subir a más de 10.000–, el impuesto de rodamiento por pagar se tasa de la siguiente manera:

Hasta $ 42’673.000 aplica 1,5 por ciento.

Más de $ 42’673.000 y hasta $ 96’013.000 aplica el 2,5 por ciento.

Y más de $ 96’013.000 aplica el 3,5 por ciento.[:]

0 Comentarios

Deje su Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password